Sur de la Florida

Inspector de la FAA culpable de recibir sobornos de contratista de aviación

Aeropuerto Internacional de Miami.
Aeropuerto Internacional de Miami. Getty Images

Un inspector de seguridad de aviación del sur de la Florida acusado de embolsillarse más de $150,000 de un contratista federal a cambio de costosos manuales de reparación y alertas de seguridad fue declarado culpable el jueves de confabularse para recibir sobornos y otros cargos.

Manuel R. Fernández, quien fue condenado por recibir sobornos durante más de tres años como inspector de la Administración Federal de Aviación, coordinó para que s madre apareciera en la nómina del contratista certificado por la FAA para recibir algunos de los pagos, según las pruebas presentadas en el juicio por corrupción en Miami.

Después de cuatro horas de deliberaciones, los 12 jurados consideraron que Fernández no reveló que estaba trabajando para la compañía de reparación de equipos electrónicos para aviones y tampoco que recibió dinero por sobornos ilegales mientras era empleado de la FAA entre principios de 2010 y mediados de 2013.

A cambio de los pagos, determinó el jurado, Fernández entregó manuales de mantenimiento de aviación que por lo general cuesta entre $100 y $15,000 a AVCOM Avionics and Instruments en Doral, según documentos del tribunal. También entregó información privilegiada sobre próximas inspecciones de la FAA en el taller de la empresa.

Fernández, de 41 años, tiene programada la audiencia de condena el 28 de agosto ante la jueza federal de distrito Marcia Cooke. Fernández enfrenta un máximo de 10 años de prisión.

Fernández sigue en libertad bajo fianza, aunque la jueza le impuso nuevas condiciones de fianza, como exigir que le coloquen un localizador electrónico en el tobillo y no puede salir de su casa entre las 8 p.m. y las 8 a.m.

Los fiscales federales exhortaron a la jueza a que dejara a Fernández bajo custodia federal, diciendo que todavía tiene suficientes activos como para venderlos y huir del país. Pero lel abogado defensor dijo que Fernández no tiene ninguna razón para huir y se presentó al juicio, que comenzó a mediados de mayo.

Después que los alegatos finales concluyeron el martes ya tarde, el jurado federal deliberó dos horas, se tomó un receso el miércoles y completó dos horas más de deliberaciones el jueves. Los jurados declararon a Fernández culpable de un cargo de confabulación para aceptar sobornos, 15 cargos de soborno, dos cargos de fraude financiero electrónico, dos cargos de robo de identidad con agravantes y un cargo de hacer declaraciones falsas.

Durante los argumentos finales el martes, los fiscales presentaron a Fernández como un “funcionario público corrupto” que se “embolsilló dinero” a costa de la seguridad en la aviación.

“Vendió sus responsabilidades oficiales”, dijo el fiscal federal Michael Davis.

El abogado defensor de Fernández, Ronald Gainor, respondió que los fiscales distorsionaron la realidad de la conducta de Fernández, diciendo que las infracciones pudieron haber sido civiles o étnicas, pero no penales. “En este caso el gobierno criminaliza infracciones civiles”, dijo Gainor, y exhortó a los jurados a “no llegar a conclusiones apresuradas” sobre la base de las pruebas escogidas específicamente por el gobierno para presentar a Fernández como un delincuente.

Fernández, quien trabajó en la FAA siete años y ganaba más de $100,000 al año fue acusado en 2017.

La fiscalía federal, junto con agentes del FBI y el Departamento de Transporte, lograron el caso contra Fernández al conseguir la cooperación de Rolando Suárez, copropietario de AVCOM, quien fue sentenciado a dos años de prisión. Su ex esposa, Patricia Suárez, también copropietaria de AVCOM, se declaró culpable y fue sentenciada a cinco años de libertad condicional antes del juicio de Fernández. A los dos les ordenaron pagar al gobierno federal más de $700,000, incluido dinero de los sobornos.

La compañía sigue operando hoy con un nuevo dueño.

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