Sur de la Florida

DeSantis firma prohibición de ‘ciudades santuario’

Activistas protestan para que se vote en contra de ley que prohibiría las ciudades santuario en Florida

Inmigrantes y activistas visitaron la oficina del senador republicano Manny Díaz. Jr., representante de Hialeah Gardens, el 17 de abril de 2019 para pedir que vote en contra del proyecto de ley 168, que prohibiría las ciudades santuario en Florida.
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Inmigrantes y activistas visitaron la oficina del senador republicano Manny Díaz. Jr., representante de Hialeah Gardens, el 17 de abril de 2019 para pedir que vote en contra del proyecto de ley 168, que prohibiría las ciudades santuario en Florida.

El gobernador Ron DeSantis cumplió una controversial promesa de campaña popular entre su base y el viernes firmó una ley que prohíbe las “ciudades santuario” en la Florida, aunque se espera que cuando la ley se implemente el mes próximo sea objeto de impugnaciones jurídicas sobre su constitucionalidad.

El proyecto de ley SB 168 exige a las autoridades y entidades policiales estatales y locales que cumplan las solicitudes de retención inmigratoria, lo que significa que pedir a las policías que mantengan detenido a alguien con causa probable porque son “deportables” a tenor con las leyes de inmigración. La medida también prohíbe a las autoridades locales implementar políticas de “santuario”, que hasta ahora no estaban definidas en las leyes estatales, y da al gobernador la autoridad para eliminarlas si no cumplen con la ley. En la Florida no hay “ciudades santuario”.

Acompañado del representante federal Matt Gaetz, uno de sus aliados, y el senador estatal Joe Gruters, republicano por Sarasota y patrocinador de la ley, DeSantis expresó a una multitud en la cámara de la Comisión del Condado Okaloosa que la ley “se trata del imperio de la ley” y la “seguridad pública”.

“En su momento dije que íbamos a hacer ciertas cosas, y me complace informar que después de solamente un período ordinario de sesiones hemos cumplido la promesa que hicimos al pueblo de la Florida”, dijo, y fue objeto de aplausos. DeSantis calificó las “ciudades santuario” de “zonas sin ley” a las que algunos llegan ilegalmente y cometen delitos, “y entonces salen de prisión y siguen cometiendo delitos”

La ceremonia de la firma, en que DeSantis y varios legisladores alabaron los avances logrados en la Legislatura en varios asuntos de interés para los republicanos durante el período de sesiones, pareció más una actividad de campaña que una ceremonia de firma de una ley. Poco después de la ceremonia, Gruters, el patrocinador de la ley, aprovechó la aprobación de la ley para solicitar donaciones de campaña en internet, diciendo que “los liberales de la izquierda están cambiando sus esfuerzos, y ahora en vez de luchar por derrotar la ley quieren derrotarme en 2020”.

Y entonces escribió: “¿Pueden ayudarme a propagar nuestro mensaje directamente a los electores?”

La controversial propuesta se había presentado antes ante la Legislatura, pero este año se aprobó en parte gracias al fuerte apoyo de DeSantis. El ex legislador había hecho de prohibir las “ciudades santuario” una parte clave de la campaña por la gobernación y se reunió regularmente con legisladores durante el período de sesiones para asegurar que existieran los votos para aprobarla.

El tema provocó semanas de testimonios apasionados de ambas partes, así como protestas que afectaron las actividades del Capitolio estatal e incluso afectaron el debate en el pleno de la Cámara los últimos días del período de sesiones.

Los defensores de la ley alegaron que la ley solamente afectaría a personas acusadas de un delito y aseguraría el cumplimiento de las leyes federales. Los que se oponen, entre ellos grupos de negocios y defensores de los derechos de los inmigrantes y la American Civil Liberties Union, alegaron que la ley tendría consecuencias como la división de familias de inmigrantes y la afectación de comunidades de minorías.

Mientras DeSantis firmaba la ley el viernes, algunos de los grupos opositores criticaron lo que calificaron de “una de las peores leyes antiinmigrantes en el país”.

“Las leyes de este tipo han probado ser negativas para las comunidades de inmigrantes, que entonces se muestran menos inclinadas a reportar delitos a la policía o a cooperar con las investigaciones, por temor a que les apliquen las leyes de inmigración a ellos o sus vecinos”, dijo Scott McCoy, asesor jurídico del Southern Poverty Law Center Action Fund, en un comunicado. McCoy acusó a DeSantis y a legisladores republicanos de usar “asuntos raciales para dividir a los floridanos”.

“La ley socava la seguridad pública al exigir a las policías locales que dediquen menos tiempo y recursos a combatir la delincuencia en las comunidades y más a hacerle el trabajo a las autoridades federales de inmigración”.

Andrea Mercado, directora ejecutiva del grupo progresista New Florida Majority, dijo en un comunicado que la organización “respaldará impugnaciones jurídicas a esta ley”.

Pero la aprobación de la ley no cambiará significativamente la manera en que las policías estatales interactúan con las autoridades federales, dijo Bob Gualtieri, jefe de la Policía del Condado Pinellas, quien apoyó con fuerza la ley: “No cambia nada de lo que hemos estado haciendo durante años”.

“Esto no tiene nada que ver con lo que los policías enfrentan en las calles. Esto no tiene nada que ver con entregar personas a la Policía de Inmigración y Aduanas”, dijo. “Esto solamente tiene que ver con los delincuentes que están encarcelados y que el ICE quiere tomar su custodia con una orden judicial. En ese caso nosotros cumplir la orden de arresto”.

Gualtieri criticó a los que se oponen a la ley por “explicarla de la manera equivocada” y por presentar la posibilidad de una impugnación legal. “Si quieren demandar, que demanden”, dijo. “Pero no tienen nada en qué basarse. Es algo legal,... no infringe ninguna otra ley”.

Florida es el estado más reciente de varios que han debatido o estudian políticas similares, como Arkansas, que recientemente aprobó una prohibición a las “ciudades santuario”.

La propuesta fue un tema popular entre los partidarios de DeSantis, particularmente en la región del Panhandle, de inclinación republicana.

En la zona rural del Condado Okaloosa, donde se firmó la ley, el interés en la presentación de DeSantis fue tan elevado que hubo que trasladar la actividad de la sede de la Policía a la cámara de la Comisión condal en Shalimar, donde caben ocho veces más personas. De los 180,000 habitantes del condado, 6% son hispanos.

Un grupo de niños y jóvenes visitó al alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez, para presentarle tarjetas de Navidad y pedirle que proteja a sus familias de las autoridades federales de inmigración, este 21 de diciembre de 2016.

Samantha J. Gross, reportera del Miami Herald, contribuyó a este reportaje.

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