Sur de la Florida

Demócratas temen que Trump y los republicanos ganen más favor entre los hispanos de Florida

Trump llega a Miami

El presidente Donald Trump llegó al aeropuerto internacional de Miami a bordo del Air Force One después de su mitin de campaña en Orlando. Se queda a pasar la noche en su campo de golf Trump National Doral.
Up Next
El presidente Donald Trump llegó al aeropuerto internacional de Miami a bordo del Air Force One después de su mitin de campaña en Orlando. Se queda a pasar la noche en su campo de golf Trump National Doral.

Cuando el gerente de la campaña de Donald Trump en Miami dijo hace poco que planeaba lanzar en Florida un esfuerzo nacional de acercamiento a los hispanos, los demócratas tomaron nota.

Los 2.2 millones de electores hispanos del estado representan una parte importante del electorado estatal, y casi dos terceras partes votó por Hillary Clinton en 2016. El año pasado, las políticas y la retórica de línea dura de Trump en materia de inmigración contribuyeron a amplias derrotas de los republicanos en las elecciones intermedias de 2018, cuando la fuerte asistencia a las urnas de los hispanos ayudó a los demócratas a tomar el control de la Cámara de Representantes federal.


Pero la creencia en el destino demográfico ha dejado de existir entre los demócratas de la Florida, quienes fueron aplastados en noviembre de 2018 por candidatos respaldados por Trump, quienes compensaron con creces su derrota de 2016 entre los hispanos del Estado del Sol. En carreras decididas por el menor de los márgenes, los electores hispanos de la Florida se inclinaron nuevamente a la derecha para dar el triunfo a dos aliados de Trump: mantuvieron la gobernación en manos conservadoras y entregaron a los republicanos un escaño demócratas en el Senado federal.

Así las cosas, en momentos que los 20 principales candidatos demócratas a la presidencia llegan a Miami antes de los debates de las primarias la semana próxima, su capacidad para comunicarse con la enorme población hispana del sur de la Florida es un asunto clave. Porque entre al bloque electoral de más rápido crecimiento en el estado Trump solamente necesita perder por poco para volver a llevarse los 29 votos del colegio electoral de la Florida en 2020.


“Los republicanos no están haciendo ningún esfuerzo por ganar el voto hispano. Ese nunca ha sido su objetivo”, dijo el encuestador demócrata Fernand Amandi. “La cuenta que sacan es cómo manejan los márgenes y hacen lo necesario para sacar 4 o 5 puntos porcentuales adicionales, que en la Florida significa el margen entre la victoria y la derrota”.

Eso es exactamente lo que sucedió en 2018.

La asistencia de los hispanos a las urnas casi se duplicó en 2018 en comparación con las elecciones intermedias de 2014, pero la información estadística sugiere que los cubanos mayores inclinaron la balanza a favor de los republicanos. Las encuestas a boca de urna mostraron que Andrew Gillum y Bill Nelson consiguieron solamente un 54% del voto hispano contra Ron DeSantis y el entonces gobernador Rick Scott en las carreras por la gobernación y el Senado federal, respectivamente.

En sus campañas, los republicanos ofrecieron un manual estratégico para Trump en 2020, cortejando agresivamente a las comunidades de exiliados en Miami —donde vive casi la mitad de los electores hispanos del estado— y en el caso de Scott, viajó al menos seis veces a Puerto Rico. Los republicanos también libraron una fuerte campaña contra el socialismo, presentando a sus opositores, como el centrista Nelson, como izquierdistas parecidos a Fidel Castro y Nicolás Maduro.

Ahora la pregunta es si las elecciones de 2018 fueron una anomalía que se debió a la ausencia de Trump en la boleta o si fue el comienzo de una tendencia en que los candidatos republicanos ganan terreno en el mayor bloque de electores de minorías del estado. Los resultados de las encuestas no son uniformes, pero el gerente de la campaña de Trump, Brad Parscale, dice que los datos internos muestran que el presidente goza de una mejor posición entre los hispanos que en 2016, un escenario que encaja con los agresivos esfuerzos de Trump para castigar a Cuba mediante sanciones y apoyo al líder opositor Juan Guaidó en Venezuela.


“La marca de Trump y él personalmente son algo tóxico, pero sus políticas no lo son, incluso las que la gente pensara que son anatema para los electores hispanos”, dijo el republicano californiano John Jordan, un destacado donante quien el mes pasado ordenó una encuesta nacional entre los electores hispanos.

La encuesta en cuestión, realizada entre mil personas por la firma McLaughlin & Associates, concluyó que Trump estaba en desventaja contra Joe Biden y Bernie Sanders, pero también encontró razones para creer que una campaña de mensajes puede hacer aumentar las preferencias por el presidente. Casi la mitad de los encuestados, por ejemplo, cree que el país “va por la dirección correcta”. Amandi, el encuestador demócrata, también señaló que existe una población estadísticamente significativa de electores hispanos en la Florida que están en el país legalmente y que concuerda con la postura del presidente en inmigración.

Por otra parte, los demócratas generalmente reconocen que en 2018 la estrategia de los republicanos fue mejor. Pero opinan que el aumento en el apoyo hispano al nominado demócrata entre 2012 y 2016 es una tendencia más importante que la baja entre 2016 y 2018. Un funcionario del Comité Nacional Demócrata dijo el lunes que Trump ya ha alcanzado “el mayor apoyo posible” entre los electores blancos en la Florida y que el partido ya está trabajando en el terreno para recuperar apoyo entre los hispanos.

IMG_2315 (1).jpg
Tom Pérez (centro), presidente del Comité Nacional Demócrata responde preguntas sobre los debates de las primarias de cara a las elecciones presidenciales de 2020, después de un discurso en la conferencia anual de verano del Partido Demócrata en Disney World, en Orlando. David Smiley

Este mes el Partido Demócrata envió los primeros 90 de 300 organizadores —muchos hablan español— al sur y centro de la Florida para inscribir electores y tratar de captarlos. Y líderes del partido reconocieron el enorme hueco que dejaron en su estrategia de medios al no llevar a representantes hispanos a los medios en español para defender sus posturas. Desde las elecciones intermedias, el Partido Demócrata estatal ha reunido a por lo menos 78 representantes para promover sus posiciones en programas noticiosos y sociales en Miami, Orlando, Tampa y Puerto Rico.

“Sabemos exactamente cuáles son los temas de más interés, solo que no los comunicamos efectivamente”, dijo este mes en la radio y la televisión en español Ricky Junquera, activista demócrata de Miami-Dade, durante la conferencia de liderazgo del Partido Demócrata en Orlando. “Los republicanos están dictando lo que se dice y cómo se dice”.

Una prueba clave sobre si los demócratas pueden contrarrestar los avances de los republicanos entre los electores hispanos se verá en las próximas dos semanas, cuando los 20 principales candidatos presidenciales demócratas lleguen a Miami antes de los primeros debates de las primarias del ciclo 2020. Esos debates se transmitirán en vivo por Telemundo y 8 de los 20 candidatos participarán el viernes en un foro de la organización NALEO en el Centro Telemundo en Doral.

Tom Pérez, presidente del Comité Nacional del Partido Demócrata, dijo que opina que los candidatos presidenciales del partido tendrán la próxima semana en Miami una oportunidad de colocarse en una buena posición para atraer a los electores hispanos. Pérez dijo que los demócratas tienen que explicar que están presionando a favor del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los venezolanos y tratan de mejorar el acceso a los servicios médicos para la clase obrera.

La efectividad de esos esfuerzos pudiera determinar los resultados de las próximas elecciones en la Florida, donde el partido cree que hay 400,000 hispanos que no están inscritos para votar y que probablemente son de inclinación demócrata.

“Nos estamos asegurando de que los electores entiendan que [los republicanos] no tienen ninguna idea”, dijo Pérez al Miami Herald en una entrevista reciente. “Estamos tratando de tener un país en que todos salgan beneficiados, ellos [los republicanos] han reducido los impuestos a los ricos. El capitalismo funciona mejor cuando existen ciertas reglas”.

Artículos relacionados el Nuevo Herald

  Comentarios