Sur de la Florida

Demócratas chocan sobre inmigración en primer debate en Miami

Beto O’Rourke responde su primera pregunta en español

El excongresista Beto O'Rourke respondió en español su primera pregunta durante el debate demócrata celebrado en Miami el 26 de junio de 2019.
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El excongresista Beto O'Rourke respondió en español su primera pregunta durante el debate demócrata celebrado en Miami el 26 de junio de 2019.

Qué hacer con las miles de familias de inmigrantes que están desbordando la frontera sur para solicitar asilo en Estados Unidos se convirtió en uno de los temas centrales del primer debate televisivo de los candidatos a la presidencia por el partido demócrata, que se llevó a cabo en Miami este miércoles.

Los demócratas llegaron a Miami con el reto de explicar cuáles son sus posturas sobre inmigración, más allá de la crítica a las políticas de separación de las familias, el maltrato a los inmigrantes en los centros de detención y la construcción del muro.

Los intercambios entre los candidatos de Texas, Julián Castro, ex alcalde de San Antonio, y el ex congresista Beto O´Rourke pusieron de manifiesto las diferencias entre el ala más progresista y el centro del partido en cuanto al tema de la inmigración, uno de los más polarizados en el país debido a las políticas de la administración de Donald Trump, quien ha favorecido la separación de padres y niños, las redadas para apresar a inmigrantes y la construcción de un muro fronterizo.

Los candidatos condenaron unánimemente muchas de estas políticas y están de acuerdo en otorgar un camino a la ciudadanía a dreamers y a millones de inmigrantes indocumentados, pero difieren sobre cómo balancear un trato humano a los que buscan asilo con la seguridad en la frontera.

Castro, el único hispano entre los candidatos demócratas y uno de los tres que han presentado un plan sobre inmigración, retó a O´Rourke a apoyar la eliminación de una provisión en las leyes que convierten en un crimen la entrada ilegal en Estados Unidos. Bajo su propuesta, el cruce de la frontera sin visa sería un crimen civil, una idea también apoyada por otro de los candidatos, el senador por New Jersey Cory Booker. O’Rourke no parecía preparado para el ataque.

El tema migratorio es una de las apuestas del partido demócrata para ganar el voto latino, cada vez más importante en decidir quién llega a la Casa Blanca. Algunos candidatos trataron de masticar unas cuantas oraciones en español durante la noche, cometiendo uno que otro error gramatical, pero intentando llegar a los 32 millones de latinos que podrán votar en las próximas elecciones presidenciales, el grupo más grande de votantes después de los blancos.

El martes, un día antes del primer debate demócrata, la campaña por la reelección de Donald Trump también escogió Miami para lanzar la iniciativa “Latinos for Trump” y al vicepresidente Mike Pence para mobilizar a un bloque de votantes cubanoamericanos, venezolanos y nicaragüenses entre los cuales la política de sanciones de Trump ha sido popular.

Pero ninguno de estos grupos es homogéneo y los demócratas han fustigado a Trump, por ejemplo, por no otorgar una protección temporal conocida como TPS a los venezolanos que han huido del régimen chavista. El tema, sin embargo, no afloró en la noche del miércoles.

Mientras Klobuchar intentó cortejar el voto latino apelando a una agenda económica, Castro también añadió la justicia racial y la reforma de los departamentos de policía, un tema que resuena también en la comunidad afroamericana,

Aunque son figuras más o menos conocidas, O´Rourke, el excongresista por Texas que casi destrona a Ted Cruz de su asiento en el Senado; Booker quien se destaca por su oratoria; Castro, ex secretario de Vivienda de Barack Obama; y la senadora por Minnesota Amy Klobuchar, una candidata de centro, están abajo en las encuestas e intentaron utilizar el tiempo de pantalla para destacarse entre el nutrido grupo de candidatos.

La cadena NBC dividió a los 20 candidatos que clasificaron para el debate en dos grupos. En el grupo de este miércoles solo la senadora por Massachusetts Elizabeth Warren, una de las favoritas de la izquierda progresista, alcanza los dos dígitos en las encuestas, detrás del ex vicepresidente Joe Biden y el senador Bernie Sanders.

Otros temas clave para la Florida, como la cobertura de salud y la economía también centraron el debate. Warren salió a apoyar la posibilidad de un plan único de cobertura de salud subsidiado por el gobierno, conocido como “Medicare for All”, otra idea que divide al partido.

Cómo expandir la cobertura de salud es un tema central en Florida, el estado donde más personas se enrolaron en el programa conocido como Obamacare el año pasado.

Otros candidatos como Klobuchar, dijeron tener dudas sobre erradicar completamente los seguros privados, lo que sucedería bajo este plan de cobertura universal de salud, presentado primero por Sanders.

Warren y Booker también arremetieron contra los monopolios y sus efectos negativos en una economía que, según dijeron varios candidatos, “no funciona” para la mayoría de los estadounidenses.

“Para todos los estadounidenses que sienten que se están quedando atrás y que el sueño americano no está funcionando para ustedes, los inmigrantes no les hicieron eso... las grandes corporaciones lo hicieron”, dijo el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio. “El 1 por ciento les hizo eso”.

Los candidatos demócratas también condenaron la violencia con armas de fuego y abogaron por un control estricto. Warren la llamó un “virus” que está matando a los niños y que debe ser tratada como una “emergencia nacional de salud”. Booker dijo que todas las personas deberían tener una licencia para portar un arma.

“Estoy cansado de escuchar [la frase] pensamientos y oraciones”, dijo Booker. “ Esto no es sobre política, esto es personal”.

En las dos horas que duró el debate, los candidatos intentaron centrarse más en explicar sus posturas que en criticar las políticas de Trump aunque no faltaron las ataques al presidente. Jay Inslee, el gobernador de Washington, dijo que Trump era la principal amenaza contra la seguridad nacional de Estados Unidos. John Delaney, representante de Maryland, dijo que no obdecía ninguna ley mientras O’Rourke abogó por un juicio de impugnación.

En Spanglish, Castro cerró su parlamento final diciendo que en enero del 2020, “le diremos adiós a Donald Trump”.

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