Sur de la Florida

Bank of America, que financia el albergue de niños en Homestead, sale del sector de las detenciones

Un día después de recorrer el centro de detención para menores solos en Homestead, Bank of America decidió salir del sector de las prisiones y centros de detención privados.

La decisión del gigante bancario de no emitir más crédito a instalaciones como la de Homestead —que alberga a unos 3,000 adolescentes migrantes— se tomó después autoridades del banco visitaron la instalación el martes, informaron fuentes al Miami Herald. El banco declinó confirmar que había visitado la instalación.

A finales de mayo, el Miami Herald reveló que Bank of America es la principal entidad financiera de Caliburn, empresa matriz de la operadora del centro de Homestead.

El miércoles, Bank of America confirmó que no prestará más dinero a compañías de prisiones y centros de detención privados, diciendo que “ha discutido el asunto durante algún tiempo”.

“Hemos decidido eliminar tan pronto como sea posible las relaciones que tenemos con compañías que operen prisiones y centros de detención para el gobierno federal y los gobiernos estatales”, informó una portavoz de Bank of America en un correo electrónico enviado al Miami Herald. “Hemos tenido una relación intensa con el número limitado de clientes a los que ofrecemos estos servicios. Agradecemos las medidas que han tomado para ejecutar debidamente sus responsabilidades contractuales y humanitarias”.

Bank of America se une a otros bancos grandes como Wells Fargo y JPMorgan Chase, que a finales de marzo anunciaron que eliminaban sus relaciones comerciales con el sector de las prisiones privadas, específicamente con GEO Group y CoreCivic, los mayores operadores de prisiones y centros de detención privados en Estados Unidos, porque es un “riesgo” para sus negocios después de las protestas contra compañías privadas que se dedican a buscar ganancias con la detención de adultos y menores.

“La resistencia del público a estas alianzas público-privadas para instalaciones correccionales y de detención pudieran impedir que no pudiéramos conseguir nuevos contratos o perdiéramos otros, afectar nuestra capacidad para obtener o refinanciar deuda y conseguir contratos comerciales, lo que pudiera afectar materialmente nuestros negocios, condiciones financieras y resultados operativos”, escribió GEO Group en ese momento.

Hasta ahora, Bank of America, con sede en Charlotte, Carolina del Norte, era el último banco de Wall Street que estaba financiando ese sector, muestran registros.

Según documentos presentados en agosto ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, Bank of America entregó un préstamo de $380 millones a Caliburn, la compañía matriz de la empresa que opera el centro de Homestead bajo un contrato con el gobierno federal, así como una línea de crédito renovable de $75 millones.

Varios bancos, tanto grandes como pequeños, todavía entregan más de $2,600 millones en crédito al sector, según un informe reciente publicado por varios grupos: In The Public Interest, Public Accountability Initiative y el Center for Popular Democracy.

Uno de esos bancos es el SunTrust, con sede en Atlanta, que declinó comentar sobre si seguirá financiado al sector de las prisiones y centros de detención privados, pero que en mayo dijo que “tiene relaciones con una amplia gama de clientes empresariales, y evaluamos estas relaciones con mucho cuidado”.

Críticos del centro de detención de Homestead han condenado la práctica de separar a los niños de sus familias, y de entonces colocarlos en “condiciones muy parecidas a una prisión”. A pesar de esas críticas de defensores y políticos, críticos de esas instalaciones han comenzado a avergonzar a los bancos para que no les den crédito.

Caliburn no respondió de inmediato el miércoles a correos electrónicos enviados por el Miami Herald, pero el martes publicó un comunicado en respuesta a la declaración de la senadora federal Elizabeth Warren de que el albergue de Homestead es una “prisión”.

“Nosotros operamos albergues temporales de emergencia, no prisiones ni centros de detención privados”, indicó la declaración. “Los que sugieren otra cosa están creando intencionalmente una descripción falsa para engañar al público y anotarse puntos políticos”.

Kevin Connor, director de Public Accountability Initiative, un grupo de investigación que recientemente copublicó un informe titulado “Los bancos de Wall Street todavía financian prisiones privadas”, dijo que el anuncio de Bank of America es “una importante victoria para los esfuerzos de base”.

“Es un testamento del poder de organizar a la gente para presionar a estas compañías para dejen de obtener ganancias en ese sector. Esto es un hecho importante porque es el prestamista principal de una de una de las compañías de prisiones privadas, CoreCivic, en comprometerse a eliminar totalmente la financiación. También era el principal prestamista de Caliburn”.

El Families Belong Together Corporate Accountability Committee, una coalición de organizaciones que se opone a la separación de familias de indocumentados, dijo que la decisión de Bank of America es un logro “para las más de 100 organizaciones que han levantado su voz, firmado peticiones y protestado en sucursales bancarias de todo el país para exigir el fin de la financiación de la moralmente indefendible industria de prisiones privadas”.

“Aplaudimos a Bank of America por su decisión en momentos que nos comprometemos a pedirle cuentas, y también aumentaremos la presión sobre otros grandes bancos, como SunTrust, para que salgan de la industria de las prisiones privadas”, declaró la organización al Miami Herald.

Los operadores de prisiones y centros de detención privados dependen de los bancos para financiar sus operaciones diarias, a la vez que obtienen contratos del gobierno, y entonces usan ese dinero para pagar a los bancos.

Como resultado, las instituciones bancarias cobran millones en intereses y cargos a los operadores de prisiones y centros de detención privados.

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