Sur de la Florida

Un GPS le indicó dónde estaban los artículos que le robaron. Pero la policía dijo que no podía hacer nada

MIAMI HERALD

El que le robaran artículos electrónicos y joyas valorados en miles de dólares ya era algo suficientemente desagradable para Eyla Cuenca.

Pero lo que realmente la irritó sobremanera fue que ella sabía exactamente dónde estaban las cosas que le robaron. Un dispositivo localizador (GPS) instalado en una de sus computadoras indicó que los artículos estaban en un apartamento de un edificio ubicado a solo unas cuadras de su casa en Little River, una comunidad que recientemente se ha visto afectada por una serie de robos en casas.

Sin embargo, dijo, la policía de Miami le informó que ello no era suficiente evidencia para obtener una orden de registro. El GPS continuó señalando el lugar más de una semana después del robo, pero la policía siguió diciendo que tenía las manos atadas por restricciones legales.

“Llamé al detective encargado del caso. Me dijo que iba a investigar lo que había pasado. Pero luego me dijo que no se podía hacer nada sin una orden de registro. Que ni siquiera podía tocar la puerta”, dijo Cuenca.

Después que el Miami Herald preguntó sobre el caso, la policía de Miami arrestó el martes por la noche a un adolescente de 16 años, basándose en la señal de otro GPS, en esta ocasión, el monitor instalado en el tobillo del sospechoso.

Tras investigar, se pudo saber que el sospechoso estuvo en la casa de Cuenca el día del robo, el 1ro. de julio. De acuerdo con el reporte policial, la policía también lo pudo localizar en un almacén cinco días más tarde, donde pudieron recuperar algunos de los artículos que le robaron a Cuenca.

La policía llevó al joven a la estación, acompañado por su padre, para interrogarlo y luego lo dejó en libertad. Ahora, el muchacho enfrenta cargos de allanamiento de propiedad privada, robo en gran cuantía y comportamiento delictivo.

Sin embargo, como la policía no ha logrado obtener una orden de registro, no ha podido entrar en el edificio donde se sospecha podrían estar escondidas el resto de las propiedades de Cuenca, entre otras el dispositivo de rastreo electrónico que todavía transmite señales.

Ron Papier subdirector de la policía de Miami dijo que esperaba que el arresto del joven ayude a que los detectives puedan obtener pronto la orden de registro para un apartamento en la cuadra 100 de la calle 82 del noreste. “Hasta ahora no hemos recuperado nada”, dijo Papier.

El robo ha sido una frustrante experiencia para Cuenca, que trabaja como fotógrafa independiente y maestra y vive en Little River, una comunidad que queda al norte del Pequeño Haití. Cuenca y otros vecinos ya estaban bajo una gran alerta antes del robo en su casa, ya que varias casas habían sido robadas desde principios de año y por ello, muchos residentes se han visto obligados a comprar dispositivos de seguridad doméstica.

Según estadísticas que dio a conocer la policía de Miami, en lo que va de año, se han reportado 22 allanamientos de propiedad, tanto de casas como de comercios a solo un cuarto de milla de la casa de Cuenca. Cinco de los robos ocurrieron en la semana antes de la entrada en la residencia de Cuenca, todos a dos cuadras de la vivienda.

Se trata de una barriada ubicada al oeste del lado Upper East, que desde la década pasada ha experimentado un gran auge residencial y comercial. Cuenca compró su casa hace poco más de dos años en una división llamada Royal Palm Gardens, tras haber vivido en el barrio de Buena Vista, ubicado en el sureste. De modo que a Cuenca no le sorprendió enormemente cuando su sistema de seguridad le envió un mensaje a su celular donde le decía que la ventana trasera de la casa había sido forzada.

Cuenca llamó rápidamente al 911. La policía de Miami llegó a la casa antes que ella. Los patrulleros se percataron de que había una verja abierta y la ventana trasera de la casa abierta a la fuerza. Según la policía, un testigo vio a un hombre cruzar la calle con una de las computadoras de Cuenca. Los ladrones se apoderaron de un jugoso botín: una cámara Nikon valorada en $6,000, una computadora Apple Mac de $6,000 y su anillo de compromiso de $2,800 se encontraban entre los artículos robados y cuyo valor se estima en unos $27,905.

Esta semana, Cuenca dijo que el total de objetos robados es en realidad más alto de lo que pensó en un inicio, ya que ha seguido descubriendo más artículos desaparecidos. “Hemos continuado encontrando artículos que faltan”, dijo. Después, el 2 de julio, al día siguiente del robo, mientras Cuenca estaba dando una clase desde su casa, recibió la notificación de que una de sus computadoras se había descubierto en un apartamento al doblar de su casa. Cuenca llamó a la policía.

Cuenca dijo que cuando la policía llegó a la casa, encontró cerca de unas 12 personas que vivían en un pequeño apartamento y que se comportaron de forma hostil y hasta les lanzaron cosas. Uno de los patrulleros incluso le dijo haber reconocido a un adolescente que era sospechoso de varios delitos en la zona. Pero según Cuenca el detective de la policía de Miami Billy Suero le dijo que no podían entrar al apartamento y recuperar sus pertenencias.

Absolutamente molesta, Cuenca notificó a amigos y colgó sus frustraciones en el popular portal de Internet Nextdoor, una página web donde los vecinos pueden vender artículos diversos y hablar sobre problemas locales.

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