Sur de la Florida

El calor se disparará en Florida con el cambio climático, afirman expertos

Miami, primera ciudad en estudiar el impacto del ‘aburguesamiento climático’

Miami es la primera ciudad en estudiar si el llamado aburguesamiento climático, la reurbanización de zonas altas en medio del aumento del nivel del mar, está sacando a los vecinos de vecindarios pobres como el Pequeño Haití.
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Miami es la primera ciudad en estudiar si el llamado aburguesamiento climático, la reurbanización de zonas altas en medio del aumento del nivel del mar, está sacando a los vecinos de vecindarios pobres como el Pequeño Haití.

Los miamenses ya están acostumbrados a soportar las olas de calor que los hacen salir corriendo de sus autos climatizados hasta los edificios con aire acondicionado, o se van a la playa para refrescarse.

Pero si un nuevo informe sobre el calentamiento global inducido por el cambio climático resulta tener razón, la sensación de calor pudiera aumentar y prolongarse más tiempo para mediados de siglo. Expertos del grupo Unión de Científicos Preocupados pronostican que a ciudad pudiera pasar de un par de semanas al año con un índice de calor superior a los 100 grados Fahrenheit a casi cuatro meses de días calurosos abrasadores, y el resto del estado no probablemente no quede en mejores condiciones.

Las altas temperaturas se vinculan con todo tipo de problemas de salud, desde afecciones cardíacas y pulmonares hasta la exacerbación de problemas de salud mental. En el sur de Florida, casi una docena de ancianos fallecieron los equipos de aire acondicionado se apagaron por la falta de electricidad tras el paso del huracán Irma. Las altas temperaturas ya han obligado a algunas personas que trabajan a la intemperie a cambiar su horario.

“La Florida encabeza las listas en muchas mediciones diferentes”, dijo Erika Spanger-Siegfried, analista principal del grupo. “La región sureste lidera la nación y Florida es el estado dentro de esa región que será el más afectado”.

Spanger-Sigfried y su equipo analizaron los registros históricos de calor de 1970 a 2000 para llegar a promedios históricos para ciudades, condados, estados y regiones en los 48 estados continentales del país, y usaron 18 modelos diferentes para proyectar la temperatura a futuro. Lo que encontraron: sin medidas para reducir las emisiones de carbono, la temperatura podría aumentar a niveles nocivos, incluso mortales, para mediados de siglo.

Las altas temperaturas son históricamente más comunes en el suroeste, donde en 2017 hubo tanto calor que algunos aviones no pudieron despegar.

Pero la temperatura no es lo único importante en la percepción del calor. Como la mayoría de los floridanos ya sabe, no es tanto el calor como la humedad.

“El cuerpo puede soportar temperaturas elevadas si podemos sudar”, dijo Spanger-Siegfried. “Pero a medida que aumenta la humedad, el cuerpo pierde capacidad de enfriarse mediante el sudor”.

El índice de calor es una combinación de temperatura y humedad que genera lo que se denomina sensación térmica.

En este momento hay alrededor de 25 días al año en que la sensación térmica es superior a los 100 grados en Florida, como la ola de calor del mes pasado. Sin no se toman medidas para controlar las emisiones, los científicos calculan que en la Florida habrá unos 105 días anuales con una sensación térmica de 100 grados dentro unos decenios, aproximadamente entre 2036 y 2065. Para finales de siglo la cifra pudiera subir a 141 días.

Los pronósticos para el Condado de Miami-Dade son incluso peores. En lugar del promedio estatal de 25 días con sensación térmica de 100 grados, Miami-Dade ya tiene 41, y a mediados de siglo pudieran ser 134. Eso es más que cualquier otro condado en el estado.

Los investigadores crearon una herramienta interactiva para el grado de calor que puede llegar a sentirse en ciudades y condados específicos, dependiendo del grado de avance, o retroceso, en el cambio climático.

Más días calurosos significan problemas para las personas que trabajan a la intemperie, quienes además no siguen pautas estrictas para los descansos. Más de la mitad de los trabajadores agrícolas de Homestead encuestados por la organización WeCount! el año pasado informaron que no les permiten descansar a la sombra y 69 por ciento dijo que había experimentado síntomas de problemas de salud vinculados con el calor.

Tampoco ayuda que el instinto natural cuando la temperatura aumenta es bajar el termostato del aire acondicionado, que Spanger-Siegfried explicó entonces consume aún más electricidad y quema aún más combustible para su generación.

“Si usamos electricidad producida con combustibles fósiles para mantener los interiores frescos, estamos provocando más calor al aire libre”, dijo.

Y no todas las personas tienen aire acondicionado en la casa. Las normas federales para las viviendas pública no exigen que tengan climatizadores, lo que hace que las personas se bajos recursos tengan que comprar sus propias unidades o tengan que vivir con mucho calor.

En un planeta más caliente, las personas que usan el transporte público también soportarán la peor parte del calor. Aunque en Miami el calor intenso es frecuente, Miami-Dade instaló en 2016 una parada de autobús con aire acondicionado.

Coral Gables
El proyecto Giralda Avenue Streetscape en Coral Gables está listo.

Una forma más barata de enfriar las zonas urbanas, que suelen ser más calientes que las rurales gracias a todo el metal, el vidrio y el pavimento, es la solución original de la naturaleza: los árboles. Miami-Dade hizo un estudio sobre los árboles en 2016, en colaboración con la Universidad de Florida y la Universidad Internacional de Florida, que identificó que 20% del condado está cubierto por árboles, de un posible 44 por ciento. Los investigadores determinaron que los árboles estaban agrupados en barrios de más recursos, como Coral Gables, y había menos en vecindarios de bajos ingresos, donde por lo general viven personas de minorías.

Miami-Dade lanzó entonces el programa Million Trees para abordar el problema y llevar el promedio de terrenos cubiertos por árboles al 30% para 2020. Desde entonces han desechado esa fecha límite, dijo Gabriela López, de Neat Streets Miami, y en su lugar se han concentrado en agregar árboles en cualquier parte que se pueda.

“Hemos registrado la plantación de 300,000 árboles. Sin embargo, sabemos que probablemente se han plantado más árboles desde que comenzó la iniciativa”, dijo.

Pero aunque los árboles pueden ayudar a proteger relativamente del calor un vecindario, absorber las aguas de las inundaciones e incluso elevar los valores de la propiedad, la solución definitiva para detener el aumento del calor en su fuente es emitir menos gases de invernadero a la atmósfera, dijo Spanger-Siegfried.

“Tenemos que concentrarnos en reducir las emisiones”, dijo.

Miami es la primera ciudad en estudiar si el llamado aburguesamiento climático, la reurbanización de zonas altas en medio del aumento del nivel del mar, está sacando a los vecinos de vecindarios pobres como el Pequeño Haití.

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