Sur de la Florida

Nueva regla de Trump quitaría la asistencia alimentaria a cientos de miles de floridianos

¿Qué es SNAP?

SNAP ayuda a optimizar su presupuesto para alimentos y comprar más alimentos saludables.
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SNAP ayuda a optimizar su presupuesto para alimentos y comprar más alimentos saludables.

Los beneficios sociales de cientos de miles de floridanos podrían desaparecer pronto.

Esto se debe a que la administración Trump propuso una nueva regla a principios de esta semana que reduciría la inscripción para recibir food stamps (un programa conocido como SNAP por sus siglas en inglés) por 3.1 millones de personas en todo el país. Ese cambio en la política está alimentado por la creencia, como lo explicó el secretario de Agricultura, Sonny Perdue, de que una ambigüedad —o un loophole— en la ley puede hacer que el enrolamiento en SNAP sea fraudulento.

Específicamente, la nueva regla del Departamento de Agricultura de EEUU (USDA) toma medidas contra un programa utilizado en 43 estados, incluyendo a la Florida, denominado Broad-based categorical eligibility o BBCE, el cual permite a las personas necesitadas acceder a los food stamps con mayor facilidad. Según el USDA, la limitación al BBCE ayudaría al estado a ahorrar $2.5 mil millones al año.

Las reglas de elegibilidad que se usan actualmente para SNAP permiten que aproximadamente el 14 por ciento de la población del estado reciba beneficios de food stamps, es decir, alrededor de tres millones de personas, muchas de las cuales viven en el sur de la Florida. En 2018, la cantidad de personas cuyos ingresos estaban por debajo de la línea de pobreza también representaba el 14 por ciento de la población.

Para la jefa del Departamento de Agricultura y Servicios al Consumidor de Florida, el nuevo cambio de política federal es motivo de preocupación.

“Mientras 2.8 millones de floridanos luchan con la inseguridad alimentaria, incluidos 850,000 niños, reducir la asistencia federal de nutrición es un paso en la dirección equivocada”, dijo la comisionada de Agricultura de Florida, Nikki Fried, en un comunicado a El Nuevo Herald. “Ayudar a las familias a salir de la pobreza a través de la nutrición siempre ha recibido apoyo bipartidista.”

En este momento el BBCE, el programa que está en la mira de la nueva regla de Trump, permite a los estados elevar el umbral de elegibilidad para SNAP por encima del límite federal del 130 por ciento de la línea de pobreza (lo que vendría a ser alrededor de $33,475 para una familia de cuatro), para poder incluir a más familias de escasos recursos.

Cuando Florida implementó BBCE en 2010, estableció la elegibilidad para la mayoría de los hogares en el 200 por ciento de la línea de pobreza —el umbral de elegibilidad más generoso en la nación, compartido por otros 15 estados.

“Tener esa pequeña zona de confort entre el 130 y el 200 por ciento de la línea de pobreza es realmente importante para estas familias, y las protege de perder todos sus beneficios si reciben un pequeño aumento de salario”, dijo Cindy Huddleston, analista de políticas del Florida Policy Institute. “Si tu ingreso es superior al 130 por ciento de la línea de pobreza federal, sin [BBCE], ese sería el final del camino para tu determinación de elegibilidad de SNAP. [...] Y quienes más van a ser afectados son los trabajadores pobres, personas que trabajan y necesitan asistencia alimentaria para sobrevivir “.

Otra forma en la que BBCE permite a más personas inscribirse para recibir los “sellos de comida” o food stamps es dejando que los estados opten por no usar los límites federales de activos financieros, que actualmente restringen la elegibilidad para SNAP a los hogares (sin personas mayores o discapacitadas) que tienen ahorrados $2,250 o menos —una medida que efectivamente desalienta a las personas pobres a ahorrar dinero. En Florida, debido a BBCE, no se requiere una prueba de activos para la mayoría de las familias para determinar la elegibilidad de SNAP.

“[BBCE] no es un loophole. Es una política que ha sido diseñada deliberadamente por el gobierno federal para ayudar a las familias que están a punto de perder su asistencia de SNAP pero que aún tienen inseguridad alimentaria. Así que no es un loophole. En realidad es todo lo opuesto”, dijo Huddleston.

Lo que también contrarresta la teoría del “loophole” es el hecho de que los gobiernos estatales verifican exhaustivamente la necesidad de asistencia alimentaria de todos los solicitantes de SNAP, incluyendo los que mandan aplicaciones gracias a BBCE. “Para recibir el SNAP, todas las familias, incluidas las elegibles según BBCE, deben presentar una solicitud, ser entrevistadas y documentar que sus ingresos y gastos mensuales, así como los costos de la vivienda y el cuidado de los niños, les dejan un ingreso disponible muy bajo como para poder pagarse una dieta saludable”, escribe Robert Greenstein del Centro de Presupuesto y Prioridades Políticas.

De los más de tres millones de personas que perderían sus beneficios de food stamps en todo el país, Huddleston dijo que “un número importante” de ellas probablemente viva en Florida.

¿Quién usa sellos de comida en la Florida?

Los beneficios de SNAP están reservados para las personas que tienen números de seguro social y que trabajan. Aquellos que no trabajan (y que no tienen dependientes) solo pueden obtener asistencia alimentaria durante tres meses cada tres años.

“Creo que una de las cosas que es interesante sobre Florida es que tenemos un alto porcentaje de trabajadores de bajos ingresos que tienen SNAP. Uno de cada siete trabajadores en la Florida recibe SNAP, lo que es una cifra que a menudo sorprende mucho a las personas”, dijo Huddleston. “La razón por la que las familias tienen que recurrir a SNAP para poner comida en la mesa es porque han perdido sus empleos o han sufrido alguna otra crisis y necesitan asistencia a corto plazo. Creo que la gente no se da cuenta de que SNAP está compuesto por familias trabajadoras “.

Aquí en el sur de la Florida, muchos beneficiarios de SNAP trabajan en la industria del turismo, según Santra Denis, directora de programas de Catalyst Miami, una organización local sin fines de lucro. “Eso incluye a mucha gente, desde trabajadores de restaurantes a los trabajadores de hoteles”, dijo. “Hay un gran sector de servicios aquí en el condado de Miami-Dade, muchas personas ganan el salario mínimo y dependen del programa SNAP para que realmente puedan cubrir sus gastos mensuales”.

Según el USDA, en dos de los distritos del Congreso que se encuentran dentro del condado de Miami-Dade, los distritos 26 y 27, los hispanos representan un promedio del 85% de los hogares con SNAP.

En Florida, esta no es la primera vez que BBCE está en peligro

Si los expertos pueden decir con confianza que la nueva regla de la administración Trump afectará duramente a la Florida, es porque tienen los datos que lo demuestra. En 2017, la legislatura de la Florida consideró un proyecto de ley de “autosuficiencia familiar” que, al igual que la regla de Trump, habría limitado la capacidad del estado para inscribir a las familias en SNAP a través de BBCE. Según un análisis de ese proyecto de ley hecho por la Cámara de Representantes, limitar BBCE en ese momento habría hecho que 229,311 beneficiarios de SNAP en el estado hubieran dejado de ser elegibles debido a cambios en los límites de ingresos y activos. Eso hubiera significado que casi el siete por ciento de todos los floridanos inscritos en SNAP hubieran perdido sus food stamps.

“En ese momento también determinaron que el grupo más grande de personas que se verían afectadas serían los niños. Entre el ocho y el nueve por ciento de todos los niños que recibieron SNAP perderían su elegibilidad, y eso sería más de 100,000 niños”, dijo Huddleston. “El siguiente grupo que probablemente se habría visto más afectado serían las personas de edad avanzada o las personas con discapacidades”.

Según el mismo análisis del personal de la Cámara, cambiar las reglas de elegibilidad de SNAP de la Florida también conllevaría a costos administrativos significativos. El Departamento de Niños y Familias de Florida, la agencia responsable de administrar el programa SNAP en el estado, estimó un rango de costos de $256,464 a $325,260 para implementar los cambios realizados en el proyecto de ley de 2017, así como un rango de costos de $7,553,489 a $23,638,824, anualmente, para la verificación de los activos.

Listos para ayudar

Si se adopta, la nueva regla de la administración Trump significaría una mayor carga de trabajo para las organizaciones locales que luchan contra el hambre y la inseguridad alimentaria.

“La red de las organizaciones sin fines de lucro en estas comunidades tendrá que trabajar más duro porque va a haber una necesidad de ayuda más importante para muchas familias”, dijo Paco Vélez, presidente y CEO de Feeding South Florida, la organización más grande de la región que combate al hambre.

“Feeding South Florida ha sido muy, muy activo en la respuesta a emergencias, ya sea con huracanes o cualquier otra emergencia o desastre que se nos presente”, agregó Vélez. “Y [la nueva regla de la administración de Trump] es algo que se está desarrollando y que ahora debemos tomar en serio y comenzar a alinear a nuestra comunidad [...] para preparar las cosas en caso de que esto suceda y tengamos que responder de una manera importante”.

Según un informe publicado por Feeding South Florida a principios de este año, el 11.6 por ciento de la población de la región ya padece inseguridad alimentaria, lo que significa que más de 700,000 no saben de dónde vendrá su próxima comida. Cuando se trata de niños con inseguridad alimentaria, el condado de Miami-Dade lidera el resto de la región, con más de 100,000 niños que se acuestan con hambre.

Como explicó Vélez, el momento del anuncio sobre BBCE por parte de la administración Trump coincide con uno de los momentos del año en que el hambre es mayor: las vacaciones de verano, cuando más de medio millón de niños del sur de la Florida se pierden las comidas gratis o a precio reducido que reciben en la escuela el resto del año.

Para algunos, esos almuerzos escolares a precio reducido también pueden desaparecer incluso cuando los niños regresen a las clases. Esto se debe a que si los padres ya no reciben SNAP porque ya no califican a través de BBCE, los niños no recibirán almuerzos escolares gratuitos.

Debido a que la administración Trump puede promulgar su nueva política de food stamps sin la aprobación del Congreso, es muy probable que entre en vigencia pronto. Sin embargo, la regla primero tiene que pasar por un proceso de comentarios públicos. Ese proceso termina el 23 de septiembre.

En total, 15 personas fueron arrestadas el martes y el miércoles, luego que la policía allanó el pulguero. Siete de los 22 encausados están todavía prófugos

Lautaro Grinspan is a bilingual reporter at the Miami Herald and el Nuevo Herald. He is also a Report for America corps member. Lautaro Grinspan es un periodista bilingüe de el Nuevo Herald y del Miami Herald, así como miembro de Report for America.
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