Sur de la Florida

Mojitos, música y ‘relax’: Así se sacude Miami el susto de Dorian

Miami retoma la rutina después de la amenaza del huracán Dorian

Después de días de tensión preparándose para enfrentar un huracán de categoría 4, los miamenses regresan a su rutina, alertas, pero más relajados.
Up Next
Después de días de tensión preparándose para enfrentar un huracán de categoría 4, los miamenses regresan a su rutina, alertas, pero más relajados.

Dorian no tocará la Florida y los miamenses comienzan a respirar aliviados después de la tensión y los gastos de las últimas horas.

Todavía las casas están protegidas y la mayoría de las gasolineras tienen las cintas amarillas y los letreros que indican que no hay combustible. Sin embargo, la gente sale a hacer ejercicios y las ventanitas de las cafeterías ya tienen clientes acomodados al mostrador como si el tiempo no importara.

En un banco del campo de golf de Miami Springs, una pareja conversa relajada, y unas cuadras más allá, en Vito’s Bakery, en la avenida Curtiss Parkway, crece la cola de los que vienen por sus pastelitos y croquetas en la mañana del sábado.

Al lado de la pastelería, la peluquería D’Style Beauty Salon recibe a las primeras clientas del día, quizás la prueba mayor de que Miami, una ciudad que valora tanto la apariencia, ya está en control de sus emociones.

“Estamos muy preparados para el huracán, que ojalá y no llegue, pero también estamos trabajando porque tenemos una clientela que tiene sus planes”, dijo Lien Barales, dueña de D’Style Beauty Salon, mientras peinaba a Teri Soberón, que cumple años el domingo, y vino a peinarse y arreglarse las uñas.

peluqueria.JPG
Digna Escobar, Teri Soberón, Lien Barales y Jorge Lemme en la peluquería D’Style Beauty Salon en Miami Springs.

En un sofá, Sandy Rivas espera para que le corten el cerquillo a su hija, de 3 años. “Yo ya tenía una cita desde hace días”, dijo Rivas, que quiere esperar el feriado del Día del Trabajo arreglada.

La nueva trayectoria de Dorian, que indica que se desviará hacia el norte, alejándose de la Florida, también tranquiliza a Ivis Alonso, una maestra que imparte clases en una escuela intermedia.

“Me parece perfecto que el huracán se vaya para otro lado, porque si no voy a trabajar el martes, no me pagan el lunes”, expresó Alonso, insistiendo en que prefiere trabajar que quedarse en la casa por un huracán.

“Uno no sabe las desgracias que eso puede traer”, añadió, indicando que estaba preparada por si se iba la luz.

“Tengo una cocina de gas y reservas de comida para tres días”, puntualizó, agregando que cuenta además con todo lo que pudieran necesitar sus mascotas: dos perros, un gato y una ardilla.

Alonso se siente más tranquila de que podrá ir a comprar agua, lo único que le falta, sin el desespero que se vivió en estos días en Miami, cuando la paciencia de los residentes se puso a prueba en largas colas y en un tráfico infernal.


Si viene la tormenta, la pasará en “casita, tranquila”, siguiendo las noticias del tiempo, pero muy relajada, expresó Alonso.

Aun así, las autoridades de Miami le han pedido a los residentes que no se confíen porque se espera que Dorian traiga vientos y lluvias que podrían provocar inundaciones.

“A pesar de las buenas noticias con que nos despertamos esta mañana con relación a la trayectoria de Dorian, le pedimos a los residentes que se mantengan vigilantes”, dijo este sábado el alcalde de Miami, Francis Suárez, en un tuit.

Suárez firmó una Declaración de Estado de Emergencia Local, efectiva durante siete días, que permite tomar disposiciones para proteger “la salud, la seguridad y el bienestar de la comunidad”.

El alcalde Carlos Giménez también firmó una declaración de emergencia para el condado de Miami-Dade el viernes.

“Esto nos permite emplear contratistas, y me da ciertos poderes, como ordenar un toque de queda, si es necesario”, dijo Giménez, insistiendo en que “tenemos que seguir en alerta por Dorian”.

“Hay una probabilidad del 50 al 70 por ciento de vientos con fuerza de tormenta tropical y de mareas de tormenta. Todavía no hay que quitar los shutters”, advirtió Giménez en una conferencia de prensa el sábado en la sede del centro de emergencia del Condado, en Doral.

En la tarde del sábado los miamenses ya reanudaban los tuits invitando a los “parties” para celebrar que el huracán Dorian no tocaría tierra en la Florida.

“Nos vemos esta noche en la #hurricane #party”, decía Eloy Ramírez, prometiendo música con el DJ Jass y mucho mojito.

  Comentarios