Sur de la Florida

Albergue de Homestead está vacío, pero mantenerlo abierto cuesta $720,000 diarios

El gobierno federal ha gastado más de $33 millones en 46 días para mantener abierto el centro de detención de menores de Homestead, aunque la instalación está vacía, según funcionarios federales.

El miércoles, Jonathan Hayes, director en funciones de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados —la agencia a cargo de albergar a los menores migrantes solos— testificó en una audiencia de la Comisión de Asignaciones de la Cámara, junto con líderes del Departamento de Seguridad Nacional, sobre los servicios de salud mental para los menores migrantes.

En un intercambio con el representante federal Mark Pocan, demócrata por Wisconsin, Hayes aclaró que el albergue de Homestead —que cerró oficialmente el 3 de agosto— está costando a los contribuyentes $720,000 diarios. Eso es $600 diarios por cada una de las 1,200 camas vacías. Cuando hay menores en la instalación, el costo se eleva a $750 diarios por persona.

Pocan: “Seiscientos diarios por cada una de las 1,200 camas vacías en Homestead...”.

Hayes: “Son por las camas, señor, para mantenerlas allí”.

Hayes siguió dirigiéndose a la comisión, presidida por la representante federal Rosa DeLauro, demócrata por Connecticut. Ann Maxwell, inspectora general adjunta del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), junto con Jonathan White, de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados.

“Si hay algo en que usted y yo podemos concordar es que es un programa muy costoso”, dijo Hayes. “Voy a decir que si sacamos al personal de Homestead, lo que me dijo mi equipo de planeación y logística, hace falta un mínimo de entre 90 y 120 días para reactivar la instalación y traer el personal de vuelta. Y dada la gran incertidumbre de personas que cruzan la frontera sur del país, y de cuántos menores tendríamos que encargarnos, no era posible desactivar completamente la instalación en ese momento”.

Desde el cierre de Homestead el 3 de agosto, se han pagado al menos $33.1 millones a Caliburn, la empresa contratada por el gobierno para operar Homestead.

Dos semanas después de cerrar la instalación, el Miami Herald reportó que se esperaba que el centro de detención comenzara a recibir menores otra vez a principios de octubre o noviembre. Fuentes cercanas a la operación han dicho al Herald que el gobierno federal anticipa que en el algún momento de octubre comiencen a llegar más menores a la frontera.

El último día de operación de Homestead, los menores que quedaban fueron enviados a otras instalaciones. La evacuación general ocurrió en un período de cuatro semanas, después que el HHS anunció que ya no enviaría más menores a Homestead. Una onda tropical en el Atlántico fue lo que al final provocó el traslado de los menores, a tenor con el plan de la instalación en caso de huracán

El HHS declinó comentar sobre cuándo el albergue espera recibir menores otra vez. A principios de agosto, la agencia informó que “planea retener pero reducir la capacidad de camas en Homestead de 2,700 a 1,200 camas en caso de necesidades de emergencia”.

Aunque miles de empleados de Caliburn perdieron sus empleos tras el cierre de la instalación, al menos 1,000 siguen yendo a trabajar.

“Nos entretenemos con juegos de mesa, cartas, vemos películas y a veces hacemos deportes”, dijo un empleado el miércoles al Herald. “Solo estamos esperando a ver si envían más menores”.

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