Sur de la Florida

La Florida no es solo para los ‘snowbirds’. Hay una enorme cantidad de inmigrantes mayores

Un grupo de jubilados juega en el Parque del Dominó, en La Pequeña Habana, en 2016. El único estado con más inmigrantes mayores de 65 años que Florida es California.
Un grupo de jubilados juega en el Parque del Dominó, en La Pequeña Habana, en 2016. El único estado con más inmigrantes mayores de 65 años que Florida es California. mocner@miamiherald.com

Gracias en parte a su reconocida popularidad entre los jubilados y los snowbirds, Florida ha llegado a ser uno de los estados más “canosos” del país.

En total, uno de cada cinco floridanos tiene 65 años o más, un porcentaje más alto que cualquier otro estado. Y en los tres condados más poblados del sur de la Florida: Miami-Dade, Broward y Palm Beach, la cantidad de residentes con más de 75 años ha llegado a aproximadamente medio millón de personas.

Ahora, un nuevo informe de la Oficina del Censo de EEUU arroja luz sobre el importante rol que ocupan los inmigrantes dentro de la población de adultos mayores del estado.

Según el informe, el 21.2 por ciento de la población de 65 años y más de la Florida es nacida en el extranjero, una cifra que es significativamente más alta que el promedio americano de 13.1 por ciento. Con un poco más de 800,000 personas, el número total de adultos inmigrantes mayores de 65 años en Florida es superado sólo por los 1.6 millones de California.

Como lo indica el estudio, los adultos mayores nacidos en el extranjero tienen más probabilidades de vivir en situación de pobreza que los adultos mayores nacidos en el país, a pesar de que ambos grupos tienen tasas similares de participación en la fuerza laboral.


Y en lo que respecta a su distribución geográfica, la mayoría de los seniors nacidos en el extranjero viven en las ciudades principales y sus alrededores, con el área metropolitana de Miami-Fort Lauderdale-West Palm Beach ocupando el tercer lugar en la nación, detrás de las áreas de Nueva York y Los Ángeles, con casi 475,000 adultos mayores nacidos en el extranjero. También dentro de las 25 áreas metropolitanas principales se encuentran la región de Tampa Bay (76,517 personas mayores nacidas en el extranjero) y la zona de Orlando (60,732).

UNA POBLACIÓN MÁS VULNERABLE

Teri Busse Arvesu lidera la Iniciativa sobre el Envejecimiento de la oficina del alcalde del Condado de Miami-Dade, una operación que da a conocer la variedad de servicios de salud y bienestar disponibles para los residentes mayores del condado.

En un reciente sábado por la mañana, Arvesu organizó una feria de servicios de salud (los presentadores incluían funcionarios del condado, compañías de atención médica a domicilio y hasta personas que ofrecían tests cognitivos).

El evento tuvo lugar al lado a la Ermita de la Caridad, un santuario católico con vistas panorámicas sobre la Bahía de Biscayne, y cuyos fieles son en su mayoría inmigrantes latinoamericanos.

En la feria de salud, Arvesu explicó que el contacto con las personas en forma directa es fundamental cuando se trata de asegurarse de que los residentes mayores del condado tomen ventaja de programas que pueden mejorar sus vidas, como programas de ayuda nutricional o alternativas inmobiliarias para personas de tercera edad con bajos ingresos.

“Tienes que ir a ellos”, dijo. “Tienes que presentarte, y realmente pasar tiempo juntos con las personas mayores”.


Arvesu explicó que ese principio era doblemente cierto para los residentes nacidos en el extranjero. Es por eso que la feria de salud fue llevada a la comunidad de la Ermita de la Caridad. Arvesu añadió que fue importante que uno de los dos pastores de la iglesia, el padre Fernando Hería, haya hablado en el evento.

“Es importante contar con alguien en quien las personas confíen”, dijo.

Leyanee Pérez, dietista registrada, también estuvo presente en la feria de salud. Listó algunos de los desafíos que enfrentan las personas mayores nacidas en el extranjero.

“Creo que tienen muchas desventajas. Existe la barrera del idioma, pero también el hecho de que no saben cómo navegar el sistema. No saben qué recursos hay, qué oportunidades hay”, dijo. “Son más vulnerables que otras personas que son estadounidenses”.

Las tradiciones culturales sobre quién estará a cargo del cuidado también son un factor.

“Existen diferentes percepciones de cómo cuidas a los ancianos dependiendo de tu cultura. Los hispanos representan aproximadamente dos tercios de las personas mayores en el condado. Y en sus países, la familia los cuida. Pero aquí es diferente “, dijo Arvesu. “Es por eso que hacemos tanto outreach”.

Los inmigrantes mayores que son indocumentados tienen que superar obstáculos aún más grandes. En Florida, el tamaño de esa población ronda las 90,000 personas.

En parte, lo que complica el futuro de esas personas es su acceso limitado a servicios de salud. En general, las personas mayores indocumentadas no tienen seguro médico, lo que significa que la mayoría recurre a centros de salud comunitarios gratuitos que, al fin de cuentas, no tienen los recursos necesarios para proporcionar atención extensiva. Y aunque las personas mayores indocumentadas son afectadas por los mismos problemas de salud crónicos que muchos en su grupo de edad reconocerán, también tienen que lidiar con los efectos adversos de haber pasado décadas trabajando en condiciones físicamente difíciles.

“Habrá una gran necesidad de pensar en el tipo de atención que necesitarán las personas, y el tipo de políticas que nos permitan cuidar mejor a las personas que han estado aquí en muchos casos durante varias décadas y que han contribuido a través de los impuestos que han pagado”, dijo Eric Figueroa, analista del Centro sobre Prioridades de Presupuesto y Políticas Públicas. “Así que creo que será un gran tema”.

Figueroa también agregó que todas las personas mayores en Estados Unidos, independientemente de su estado migratorio, podrían ver su calidad de vida afectada por la política de inmigración.

“A medida que la población de EEUU envejece, va creciendo la demanda de cuidadores e, irónicamente, muchos inmigrantes son los que terminan haciendo ese tipo de trabajo. […] ¿Qué política de inmigración podemos crear para asegurarnos de tener suficientes cuidadores en el futuro? Creo que eso va a ser otro tema muy importante en el futuro”, concluyó.

Artículos relacionados el Nuevo Herald

Lautaro Grinspan is a bilingual reporter at the Miami Herald and el Nuevo Herald. He is also a Report for America corps member. Lautaro Grinspan es un periodista bilingüe de el Nuevo Herald y del Miami Herald, así como miembro de Report for America.
  Comentarios