Sur de la Florida

Senado de la Florida decidirá suerte del suspendido jefe de Policía de Broward

Las emociones estaban a flor de piel y las medidas de seguridad fueron estrictas el lunes cuando el Senado de la Florida se reunió para un período extraordinario de sesiones de tres días para decidir si confirma o no la suspensión de Scott Israel como jefe de la Policía de Broward por parte del gobernador Ron DeSantis.

En una conferencia de prensa temprano por la mañana, los padres de víctimas de la masacre en la escuela Marjory Stoneman Douglas exhortaron a Israel a retirar su petición al Senado de la Florida de reintegrarlo al cargo.

“Sr. Israel, usted ha arrastrado a nuestras familias otra vez por todas las emociones y el dolor que sufrimos el 14 de febrero” dijo Ryan Petty, padre de Alaina, de 14 años, quien perdió la vida en la balacera de 2018. “Haga lo honorable, retire su petición y resígnese. No haga pasar por esto al Senado de la Florida. No haga pasar por esto al estado de la Florida. No haga pasar por esto al Condado Broward”.

El gobernador y varias de las familias afectadas, quienes culpan a Israel por las 17 muertes en la escuela, llevan semanas tratando de persuadir a los senadores de que confirmen la suspensión. Pero para ello el Senado tiene que crear un precedente, estudiar pruebas y contradecir la recomendación de un árbitro independiente que contrató para revisar el caso, realizar un juicio y emitir recomendaciones.

Como Israel es un funcionario constitucionalmente electo por los electores, las leyes estatales exigen que el Senado apruebe o rechace la decisión del gobernador de sacarlo del cargo y le dan la oportunidad de impugnar esa decisión.

El presidente del Senado, Bill Galvano, contrató a Dudley Goodlette, abogado de Naples y ex legislador republicano, en calidad de árbitro especial.

Pero en un informe de cumplimiento no obligatorio al Senado, Goodlette rechazó las alegaciones de DeSantis y dijo que no había suficientes pruebas para apoyar alegaciones de que Israel no supervisó adecuadamente la Policía de Broward antes de los hechos en la secundaria de Parkland.

Durante preguntas ante la Comisión de Reglas del Senado el lunes, Goodlette dio que su decisión de rechazar la suspensión del gobernador de un funcionario sobre la base de la evidencia “que se me presentó” había sido una “decisión muy apretada”.

Sin embargo, en su informe, advirtió que si Israel es suspendido por esas razones, ello sentaría un precedente “nada viable” mediante el cual el gobernador de la Florida pudiera sacar del cargo a cualquier persona.

DeSantis, quien es republicano, hizo de la suspensión de Israel una promesa de campaña. El lunes, los familiares de muchas de las víctimas exhortaron al Senado a mantener la suspensión intacta. Dos autobuses llegaron a Tallahassee con personas del Condado Broward, muchas de ellas vistiendo una camiseta negra que decía en inglés: “¿Por qué? ... Irresponsabilidad ... mal liderazgo ... incompetencia”.

Fred Guttenberg, cuya hija Jaime, de 14 años, pereció en la masacre, dijo que su muerte “es el resultado de la incompetencia de la Policía de Broward.

“El ex jefe policial decisión que él es una víctima de [los hechos] del 14 de febrero’’, dijo Guttenberg. “Pero no lo es”.

El Senado ha programado una reunión de la Comisión de Reglas para escuchar testimonios y hacer una recomendación al pleno del Senado, que entonces votará el miércoles. La seguridad el lunes fue inusualmente estricta porque Goodlette recibió una amenaza de muerte tras presentar su informe.

Un punto central de debate será la interrogante de si el Senado establecerá un precedente al sacar del cargo al funcionario, especialmente porque fue una promesa política de DeSantis a las familias de Parkland.

Galvano, republicano por Bradenton, dijo el lunes que el papel del Senado no es el de un tribunal, y que ha permitido al gobernador presentar pruebas adicionales no entregadas a Goodlette como parte de la audiencia.

La presidenta de la Comisión de Reglas del Senado, Lizbeth Benacquisto, inició la reunión exhortando a sus colegas a “sopesar toda la evidencia”.

“El gobernador no ha probado lo que afirma”, dijo Goodlette a la comisión senatorial, agregando que los senadores tienen el derecho a llegar a otra conclusión. “Es conceptualmente imposible abordar cada prueba específica que se nos entregó”.

Agregó que desde entonces el gobernador a contratado a un abogado privado quien presentó un informe ante la audiencia de la Comisión de Reglas y “agrega argumentos que no me presentaron a mí u y que por lo tanto no he abordado”.

Antes de la reunión, el abogado de Israel, Benedict P. Kuehne, enfatizó que si el Senado toma en cuenta pruebas que él no puede impugnar, eso pudiera ser una violación del derecho constitucional de Israel al proceso debido. Kuehne agregó que es el Senado, no el gobernador, quien tiene la autoridad para sacar del cargo a un funcionario electo y que si le niegan su derecho al proceso debido Israel puede impugnarlo en los tribunales federales.

  Comentarios