Sur de la Florida

Los propietarios se niegan a pintar sobre un enorme mural de la bandera de Puerto Rico. Estos son sus próximos pasos

jking@miamiherald.com

Después de casi un año de regateo, parecía que finalmente habría una solución con respecto a un imponente mural de la bandera puertorriqueña, de tres pisos de alto, pintado con patriotismo, pero sin el permiso adecuado, en un barrio histórico de Miami.

En cambio, solo hubo desconcierto.

Los propietarios del restaurante puertorriqueño La Placita, que encargaron a un artista famoso que pintara la fachada de su edificio sin antes solicitar permiso a la junta de preservación histórica, sabotearon un acuerdo que habían presentado a la junta el martes por la noche.

El restaurante, un proyecto conjunto entre el personaje célebre de la televisión en español Julián Gil y el chef puertorriqueño José Mendín, está ubicado en el distrito MiMo, el único distrito comercial de Miami con designación histórica.

Incluso los cambios de color deben ser aprobados por la Junta Histórica del Medio Ambiente y Preservación de Miami en MiMo. Y los murales no están permitidos según el código del distrito. Sin embargo, el neón si lo está.

En consecuencia, los propietarios se reunieron con un grupo comunitario con respecto a una propuesta para crear un boceto de la bandera puertorriqueña en neón en todo el edificio. Pero cuando el CEO de La Placita, Joey Cancel, presentó el plan junto con representaciones a color al Ayuntamiento el martes, les dijo a los miembros que costaría más de $102,000 crear el mural de neón, una cifra que señaló que los propietarios no estaban dispuestos a pagar.

En cambio, La Placita quiere mantener su mural sin cambios, anunció a los miembros de la junta —tal como les dijo en marzo cuando votaron 5-3 en contra. El martes, votaron 8-0 para negar la petición.

“Para que quede absolutamente claro: hubo una orden de pintar encima del mural. Esa orden se mantiene “, dijo la vicepresidenta de la junta, Lynn Lewis, a Cancel desde el estrado.

Cancel dijo que planea apelar directamente a la comisión municipal.

“Estoy seguro de que esto ha traído la atención al Distrito MiMo”, dijo Cancel después de la reunión.

Pero para conservar el mural, los comisionados tendrán que ignorar el código de la ciudad y la recomendación de la junta de preservación histórica unánime y otros propietarios de negocios y residentes del Distrito MiMo que se oponen, algunos a todo volumen, en la reunión del martes. Los propietarios de La Placita tienen 15 días después de que se publique la decisión de la junta para presentar la apelación.

Además, La Placita ya ha recorrido este camino.

Después de que se les negó el permiso a posteriori de mantener su mural en marzo, apelaron ante la comisión en julio y se les dijo que volvieran a la junta de preservación y llegaran a un acuerdo.

Los propietarios argumentaron en ese momento, y nuevamente el martes, que pensaban que un permiso para un evento especial otorgado por la policía de Miami había permitido que el artista oriundo de Puerto Rico, Héctor Collazo Hernández, creara el mural titulado “Clavando Su Bandera” (Staking Your Flag)“, en un día el 27 de diciembre del año pasado. En 2018, Hernández pintó grandes murales al aire libre en cada uno de los 78 municipios de Puerto Rico, un proyecto llamado “78 Pueblos y Una Bandera”.

Este sería el primero en el continente, pero chocó con la combinación única del Mediterranean Revival y Art Deco que dio lugar a la designación histórica de MiMo. Ese código también ayudó a revitalizar muchos moteles antiguos deteriorados y a convertirlos en hoteles boutique y restaurantes a lo largo de Biscayne Boulevard.

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