Sur de la Florida

Condenan a dos en caso de asesinato vinculado con ex dueño de supermercado en Miami

Ocho años después que el cuerpo sin vida y mutilado del diseñador de interiores miamense Camilo Salazar fue descubierto en un campo cerca de los Everglades, los jurados declararon culpables a dos hombres por su papel en la violenta muerte.

Alexis Vila Perdomo, ex campeón cubano de lucha olímpica y luchador de artes marciales mixtas, fue declarado culpable de confabulación por ayudar a coordinar el asesinato.

Su socio, Roberto Isaac, fue declarado culpable de asesinato en segundo grado, porque los jurados creyeron que mató a Salazar por instrucción de Manuel Marín, ex propietario de varios supermercados Presidente.

La viuda de Salazar se echó a llorar cuando leyeron el veredicto poco después de las 5:30 p.m. del jueves. Los jurados deliberaron menos de dos horas.

“Se hizo justicia”, repitió llorosa mientras abrazaba a fiscales y amigos.

Los fiscales dijeron que Marín lo planeó todo porque Salazar tenía un amorío con su esposa, Jenny Marín.

El veredicto puso fin a un capítulo del mortal drama, que salió a la luz pública cuando se descubrió el cuerpo de Salazar en un campo en el oeste de Miami-Dade en junio de 2011. Al hombre le habían dado una golpiza brutal, posiblemente con un palo de golf, lo degollaron y le prendieron fuego a sus genitales.

Salazar, quien en ese momento estaba casado y tenía una hija recién nacida, había iniciado un amorío secreto con Jenny Marín, madre de dos hijos quien se sentía sola y aislada en su matrimonio con el magnate de supermercados.

“No estoy aquí para decir que Camilo era una excelente persona por engañar a su esposa. Pero a uno no lo secuestran, lo torturan y lo asesinan de la forma más vil por tener un amorío”, dijo a los jurados la fiscal estatal adjunta de Miami-Dade, Gail Levine.

“Cuando esas cosas pasan en Estados Unidos uno se divorcia. Pero Marín era machista. Iba a matar a Camilo”.

Los fiscales presentaron el jueves sus argumentos finales después de más de una semana de testimonios en su caso contra el Alex Vila Perdomo, ex luchador de la MMA, y Roberto Isaac. Los dos fueron reclutados por Manuel Marín, dueño de varios supermercados Presidente en el sur de la Florida, escucharon los jurados.

Vila Perdomo fue luchador de artes marciales mixtas, conocido como “El Exorcista”. En el momento del asesinato, estaba entrenando en Las Vegas para una pelea, pero fue acusado de confabulación por supuestamente ayudar a organizar el asesinato por teléfono.

Su abogado defensor, Ted Mastos, dijo que los fiscales no probaron que las llamadas telefónicas de Vila fueron parte del plan de asesinato.

Marín, después de pasar varios años fugitivo en España, está detenido en Miami-Dade a la espera de su juicio el próximo año. Desde que fue implicado públicamente, la cadena de supermercados ha restado importancia al papel de Marín en la empresa, diciendo que “sencillamente tenía participación en algunas tiendas”. Pero la página digital de la compañía lo describió en un momento como cofundador de la cadena, al igual que informaciones noticiosas sobre el rápido crecimiento de la empresa.

Los jurados probablemente comenzarán a deliberar este jueves por la tarde.

Jenny Marín, ex esposa de Marín, contó a los jurados sobre la relación secreta que enfureció a su esposo, y cómo huyó del país después del asesinato del amante de Jenny. La mujer informó a la Policía días después de los hechos que su esposo había huido de la Florida, dijo Levine.

Ariel “La Pantera” Gandulla, ex luchador de la MMA que cumple 36 meses de prisión por secuestro, detalló cómo dijo que lo engañaron para ayudar a secuestrar a Salazar en plena calle en Miami. Gandulla identificó a Isaac como el secuestrador principal y que Vila jugó un papel clave por teléfono desde Las Vegas, donde estaba entrenando para una pelea.

“No tenía que estar allí personalmente. De hecho, era mucho mejor para él estar en otra ciudad”, dijo Levine. “Eso podía afectar la investigación, pero al final no fue así”.

Abogados defensores dijeron que Gandulla dio una versión falsa de los hechos para beneficiarse.

“Podía mentir como el que más”, dijo a los jurados el abogado defensor de Isaac, Michael Walsh.

Un experto en teléfonos móviles que detalló los puntos geográficos y el tráfico de llamadas de los teléfonos de Isaac, Marín y Vila. El experto dijo que los teléfonos de Isaac y Marín estaban juntos en la misma zona cerca de los Everglades donde a Salazar lo torturaron y asesinaron.

Walsh dijo que los registros telefónicos “no prueban nada”. La fiscal Levine dijo que los registros telefónicos fueron una evidencia abrumadora, señalando que las llamadas entre los dos hombres se detuvieron después del asesinato

“No pueden quemar los registros oficiales de las llamadas telefónicas móviles”.

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