Sur de la Florida

Revalúan la millonaria Planta de Agua de Hialeah

El alcalde de Hialeah, Carlos Hernández (centro), junto a otros políticos de Miami y Hialeah durante la ceremonia inuguración de la Planta de Agua Potable.
El alcalde de Hialeah, Carlos Hernández (centro), junto a otros políticos de Miami y Hialeah durante la ceremonia inuguración de la Planta de Agua Potable. Foto de cortesía

La millonaria Planta de Tratamiento de Agua Potable de Hialeah volverá a ser sometida a una nueva evaluación para determinar si al fin podrá iniciar sus operaciones pese a que hace un año fue inaugurada con bombos y platillos por el alcalde de esa ciudad, Carlos Hernández, en las vísperas de su reelección en el cargo.

“Hay otra evaluación [de la planta de agua] que ya se está haciendo”, dijo Hernández de manera escueta a el Nuevo Herald el jueves tras una conferencia de prensa convocada por otro tema en la sede municipal.

El reporte de esa nueva evaluación deberá ser culminado la última semana de octubre, indicó Armando Vidal, director del Departamento de Obras Públicas de la Ciudad de Hialeah.

Sin embargo, la más reciente evaluación divulgada en septiembre –detallada en un documento público–, revela una larga lista de fallas en una infraestructura habilitada supuestamente con tecnología de última generación e implementada en la llamada “zona incorporada del oeste de Hialeah”, próxima a la autopista I-75 y la calle 138.

Desarrollada por la corporación Inima/Aecom, la planta debía estar en capacidad de producir inicialmente 10 millones de galones diarios y en el futuro hasta 17.5 millones. Sin embargo, hasta ahora las conexiones a las redes de tuberías de esa planta se mantienen cerradas.

La construcción de la planta requirió una inversión pública de $100 millones, la mitad financiada con fondos condales y la otra mitad con bonos de endeudamiento gestionados por la Ciudad de Hialeah.

PREOCUPANTE REPORTE

Tras culminar a principios de julio la reparación de los sistemas de válvulas y tuberías de dos tanques de almacenamiento de agua, la planta fue echada a andar pero experimentó una falla mecánica mayor en una de sus bombas. El desperfecto en esa bomba –ocurrido el sábado 5 de julio–, impidió continuar con la evaluación programada para un período de 14 días, de acuerdo con un memorándum del 22 de agosto presentado por Vidal al director del Departamento de Agua y Alcantarillado del Condado Miami Dade, John William.

El mismo documento indica que el 14 de julio el llamado pozo número 4 de la planta sufrió otra falla debido a una tormenta eléctrica. Cuatro días después el desperfecto fue reparado utilizando repuestos del Condado y de la Ciudad de Hialeah, que debían ser reemplazados después por el consorcio privado.

El memorándum de Vidal también señala que el 29 de julio, el consorcio completó la reconstrucción de los biofiltros y un día después inició la prueba de ese sistema de depuración. Sin embargo, una vez más, una falla mecánica afectó el sistema de biofiltros, el cual fue reparado en ese momento. A eso se sumó otro desperfecto en los desgasificadores, lo que significó que uno de estos debiera ser reemplazado, indica el documento.

Pese a estos incidentes, el consorcio solicitó el miércoles 30 de julio una autorización para iniciar una nueva prueba alegando que la mayoría de los desperfectos se trataban de fallas eléctricas y mecánicas que podían ser superadas durante el mismo proceso de evaluación. La solicitud fue rechazada por la Ciudad de Hialeah.

Al día siguiente, el jueves 31 de julio, el consorcio notificó a la Ciudad y al Condado que la planta paralizaría la producción de agua debido a la tormenta eléctrica que dañó la infraestructura. Las conexiones de distribución de agua de esa planta al sistema local y condal se mantienen cerradas, según el reporte.

INAUGURACION Y PENALIDADES

Acompañado de varias figuras políticas de Hialeah, el alcalde Hernández inauguró la millonaria planta el 28 de octubre del 2013, una semana antes de su reelección en el cargo. En el brindis inaugural los políticos aparentemente bebían agua procesada en esas instalaciones. Pero en realidad se trataba de agua embotellada.

La nueva planta empezó a bombear agua a fines del 2013, pero los residentes empezaron a expresar sus quejas porque “el agua era turbia y olía mal”, según reportó el Miami Herald. El consorcio cerró la planta a la espera de una nueva evaluación, pero esta fue suspendida debido a un par de válvulas rotas.

La planta de Hialeah no extrae el agua del Acuífero de Biscayne, sino del Acuífero de la Florida, el cual está situado a una mayor profundidad. El agua profunda es salobre y es tratada sacando la sal y los minerales en un proceso conocido como ósmosis inversa.

El jueves, la presidenta del Concejo de Hialeah, Isis García Martínez, expresó su frustración por la demora en la puesta en funcionamiento de la planta.

“Creo que ha sido un proyecto que ha costado mucho sudor, mucha lucha por acabarlo y que esté funcionando al cien por ciento”, dijo García-Martínez. “Nos incomoda esta situación [...] queremos asegurarnos de que la planta ya empiece a funcionar”.

De acuerdo con el documento elaborado por Vidal, además de las fallas mecánicas y eléctricas registradas en julio, el 17 de agosto se detectó la presencia de coliformes en muestras del agua de la planta. Cuatro días después, el consorcio inició la desinfección de la infraestructura, mediante una limpieza bacteriológica.

Vidal enfatizó en el mismo informe que el consorcio encara una penalidad de $10,000 diarios por el incumplimiento contractual de poner en marcha la planta. Sin embargo, el monto total que adeudaría el consorcio aún no ha sido establecido.

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