Sur de la Florida

Hacen llamado en Miami-Dade para evitar accidentes mortales

El jefe de la policía de Miami Dade, JD Patterson, agradece a la representante de Mothers Against Drunk Driving, Sally Matson (3 der.), por el reconocimiento a los oficiales de esa agencia en la cruzada para prevenir que los choferes manejen ebrios. Al costado de la activista aparece Bree Ann Camacho, quien sobrevivió a un trágico accidente hace tres años en el que murió su hermana Kaely, de 13.
El jefe de la policía de Miami Dade, JD Patterson, agradece a la representante de Mothers Against Drunk Driving, Sally Matson (3 der.), por el reconocimiento a los oficiales de esa agencia en la cruzada para prevenir que los choferes manejen ebrios. Al costado de la activista aparece Bree Ann Camacho, quien sobrevivió a un trágico accidente hace tres años en el que murió su hermana Kaely, de 13. el Nuevo Herald

Una joven que sobrevivió hace tres años a un violento accidente vehicular en el que falleció su pequeña hermana, se sumó el jueves al llamado de varias autoridades de Miami-Dade para prevenir que los choferes manejen ebrios durante este fin de semana festivo.

Bree Ann Camacho, de 20 años de edad, expresó su agradecimiento a la policía condal por el esfuerzo que diariamente despliegan sus agentes para evitar tragedias como la que enlutó a su familia en el 2013 cuando un chofer borracho, que conducía a exceso de velocidad, matara a su hermana Kaely Camacho, de 13 años.

“Quiero agradecer a la policía por todo lo que hicieron por mi familia”, dijo Camacho durante una presentación en el cuartel general de la policía de Miami Dade, en la ciudad de Doral. “Ahora necesitamos ayudar a compartir el mensaje para que las personas irresponsables no manejen y pongan en riesgo otras vidas”.

En abril del 2013, Sandro Guillén manejaba una Land Rover ilegalmente por la senda para omnibuses de la U.S.1, y de pronto, a la altura de la calle 184, en Cutler Bay, embistió la minivan que conducía Kirk Camacho, padre de Kaely y Bree Ann.

El violento impacto partió la camioneta a la mitad y provocó que un portavasos hiciera una profunda herida en el cráneo de Kaely, al punto de martarla. En junio del año pasado, Guillén fue condenado a 20 años de cárcel.

El jueves, el jefe de la policía condal, J.D. Patterson, felicitó el testimonio de Bree Ann y agradeció el reconocimiento otorgado por la organización Mothers Against Drunk Driving (MAAD) a una veintena de oficiales de ese departamento por el esfuerzo que brindan para alejar a los choferes ebrios de las calles.

“Cuando tenemos una tragedia en nuestra comunidad es una tragedia para todos nosotros”, dijo Patterson a sus oficiales. “Por eso quiero expresarles el orgullo por el trabajo que están realizando”.

Sally Matson, representante de MAAD, indicó que los festejos del 4 de Julio, feacha en la que se celebra el Día de la Independencia, suele convertirse en una jornada peligrosa ante la mala costumbre de personas que conducen a pesar de haber bebido.

Matson enfatizó que uno de los objetivos de MAAD es apoyar a las víctimas de crímenes vehiculares “que resultan tan violentos, pero que pueden ser evitados”.

“Esta es una fecha de celebración pero a la vez una fecha peligrosa en todo el país”, dijo Matson. “Por eso debemos esforzarnos en buscar otras opciones para no manejar bajo el efecto del alcohol o de las drogas”.

El subdirector de la policía, Juan Pérez, destacó el trabajo de su departamento en cooperación con MAAD para mantener viva la cruzada contra los choferes irresponsables.

“Es un honor para nosotros trabajar con MAAD”, resaltó Pérez. “Escuchar el testimonio de Bree Ann, quien vio morir a su hermana en sus brazos, nos compromete a seguir luchando por hacer más seguras nuestras calles”.

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