Sur de la Florida

Renuncia asistente del alcalde Michael Pizzi

Michael Pizzi, alcalde de Miami Lakes se ha quedado sin asistente.
Michael Pizzi, alcalde de Miami Lakes se ha quedado sin asistente. Archivo Miami Herald

Lissette Molina, asistente del alcalde de Miami Lakes Michael Pizzi, renunció la semana pasada a su puesto.

“Debido al desagradable ambiente de trabajo, no podré continuar prestando servicio a la Villa de Miami Lakes como asistente del alcalde, efectivo el 12 de agosto del 2015”, decía el correo electrónico de renuncia de Molina, el cual fue enviado a las 9:53 a.m.

En un mensaje de texto al Miami Herald enviado en la tarde del viernes, Molina dijo que había disfrutado el tiempo que pasó trabajando para la villa de Miami Lakes y que el personal de la misma se componía de “empleados públicos ejemplares”.

“Es desagradable que he tenido que renunciar a mi trabajo debido a las constantes acciones el alcalde”, dijo Molina en el mensaje. “Mis padres me inculcaron una fuerte ética de trabajo, dignidad y respeto a mí misma. Espero con impaciencia continuar mi carrera por otras vías”.

Pizzi escogió a Molina cuando fue reinstaurado a la alcaldía en abril.

“Creo que ella es una chica brillante, y que tendrá mucho éxito”, dijo Pizzi el viernes. “No creo que sea apropiado para mí o para nadie más comentar sobre asuntos personales”.

Pizzi fue arrestado en agosto del 2013 por cargos federales de soborno, y comenzó su batalla por la devolución de su puesto como alcalde una vez que fue absuelto en agosto del 2014.

Molina es la segunda persona en la villa de Miami Lakes en anunciar su renuncia durante las últimas dos semanas.

La semana anterior, la secretaria de la villa de Miami Lakes Marjorie Tejeda-Castillo presentó su renuncia, efectiva el 14 de agosto. Ella renunció luego que, según ella, Pizzi amenazara con demandarla a ella y al administrador de la villa Alex Rey durante una reunión llevada a cabo el 20 de julio si se implementaban dos nuevos ítems de negocios en la agencia de la asamblea del 21 de julio. Los ítems tenían que ver con no usar los recursos de la villa para eventos no auspiciados por la misma, y con que el secretario era la única persona que podía dar la palabra a los residentes para que hablaran en las asambleas de la villa.

Pizzi afirmó luego que él no hizo semejantes amenazas y que la situación era un malentendido, pero Rey y Tejeda-Castillo se atienen a su versión de los hechos.

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