Sur de la Florida

Cineasta cubano Arturo Sotto presenta comedia con actriz Zulema Cruz, de Miami

El director de cine cubano Arturo Sotto presentará su película ‘Boccacerías habaneras’ en el Teatro Tower, el viernes 31.
El director de cine cubano Arturo Sotto presentará su película ‘Boccacerías habaneras’ en el Teatro Tower, el viernes 31. EL NUEVO HERALD

Una película en la que las mujeres vencen todos los obstáculos a golpe de astucia, inteligencia y sensualidad tiene la bendición del público femenino. Pero si está inspirada en los cuentos del Decamerón, todo el mundo corre a verla sin pensarlo dos veces.

Es el caso de Boccaccerías habaneras, comedia cubana que llega a Miami precedida por el premio del público y al mejor guión en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana 2013.

La película se presenta en el Teatro Tower del Miami Dade College, el viernes 31, con la asistencia de su director Arturo Sotto, que reside en La Habana, la actriz Zulema Cruz, que vive en Miami desde el 2003, y el productor dominicano Alberto Fernández.

El filme, divido en tres cuentos, gira en torno a un escritor en plena crisis creativa que paga por cualquier historia interesante con tal de continuar su obra.

Los relatos de cada entrevistado ponen sobre el tapete la carencia de valores de la sociedad cubana, tal como reflejan las últimas producciones provenientes de la isla.

Durante el encuentro con el Nuevo Herald, Sotto, habanero de 47 años, recordó que el tema de “la llamada” crisis de valores y la formación de las nuevas generaciones –“en medio de situaciones que las hacen testigos, cómplices y partícipes de acciones que no merecen”–, ya lo había abordado en La noche de los inocentes (2006).

También destacó que el cine cubano “nunca ha dado la espalda a esas problemáticas”, lo que ha generado “sospechas que conducen a censuras o autocensuras”.

“Lo más terrible para nuestra sociedad es que la pérdida de determinados valores implica el establecimiento de condicionamientos morales que no se corresponden con la tradición cívica de nuestra cultura”, añadió el director, tras señalar que desde Pon tu pensamiento en mí (1995), su primera película, intentó alejarse del costumbrismo, sin mucho resultado, “porque al final todo me sale muy cubano”.

Al referirse a las influencias de los cineastas de su país que le preceden, Sotto reveló que, aunque en las escuelas de cine convidan a los principiantes a “matar los ídolos”, mientras buscan su propia identidad, la obra de Tomás Gutiérrez Alea, Sara Gómez “y otros muchos directores cubanos, más que una ‘deuda’, sigue siendo un referente, una continuidad y una reverencia en el tiempo”.

Boccaccerías habaneras devuelve a Sotto a la actuación, en el papel del escritor, tras incursionar en varios dramatizados de la televisión cubana hace más de 20 años.

“Como se trataba de una traslación muy personal de la obra de Boccaccio, la idea de actuar formaba parte del juego”, dijo el cineasta, autor del guión y coproductor ejecutivo, que “sin el apoyo de Alejandro Pérez (director de fotografía), Roberto Viña (director asistente), Carlos Urdanivia (dirección de arte) y el resto todo el equipo, no hubiera podido asumir tantos roles cuando no había tiempo ni recursos”.

La selección del elenco, integrado por Jorge Perugorría, Luis Alberto García, Katia Caso, Patricio Wood, Mario Limonta, Irela Bravo y medio centenar de actores, “respondió al estereotipo de cada cual, de manera que el espectador conectara enseguida con los personajes y sus conflictos”.

En cuanto a la inclusión de Zulema Cruz, a quien lo unen lazos familiares, el director destacó que “representa un intento por aunar el talento cubano que está en cualquier lugar del mundo”.

Sotto, formado en el Instituto Superior de Arte de La Habana y la Escuela Internacional de Cine y TV de San Antonio de los Baños, también es autor del libro de cuentos Caro diario (Ediciones UNIÓN, 2012), surgido de aquellos guiones que no pudo convertir en películas.

Pese a lo difícil de hacer cine en Cuba, el director admitió que en su empeño en seguir filmando “hay algo de masoquismo, mucho amor y espíritu de sacrificio”. Por eso, cuando alguien lo detiene en la calle –“sobre todo ahora, que soy visible en la película”– y le comenta lo bien que la pasó viendo Boccaccerías..., le regresan las fuerzas.

“Es una satisfacción espiritual que te llena el día, te compensa la angustia de seguir soñando con algo que no sabes si podrás hacer mañana”, concluyó Sotto.

‘Boccaccerías habaneras’. Teatro Tower del MDC, 1508 SW 8 St. Desde el viernes 3, 7 p.m. y 9:30 p.m.. (305) 237-6423/ www.towertheatermiami.com. Hasta jueves 13.

@arturoariaspolo

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