Sur de la Florida

Arzobispo de Miami habla sobre el viaje del Papa a Cuba

Thomas Wenski, Arzobispo de Miami, y Dagoberto Valdes, director de la revista ‘Convivencia’, durante su intervención en el evento ‘El Papa Francisco y su visita a Cuba: una conversación’, organizado por St. Thomas University.
Thomas Wenski, Arzobispo de Miami, y Dagoberto Valdes, director de la revista ‘Convivencia’, durante su intervención en el evento ‘El Papa Francisco y su visita a Cuba: una conversación’, organizado por St. Thomas University. el Nuevo Herald

La reciente visita del papa Francisco a Cuba fue tema de un encuentro entre el Arzobispo de Miami Thomas Wenski y un grupo de clérigos, académicos y público en general que ocuparon el Goldbloom Convocation Hall de St. Thomas University, el sábado.

El papa Francisco y su visita a Cuba: una conversación tuvo como invitado especial a Dagoberto Valdés, fundador y director de la revista Convivencia, y exdirector del Centro de Educación Cívica y Religiosa de Pinar del Río, Cuba, que viajó desde la isla para participar en uno de los paneles junto con Wenski.

Valdés fue miembro del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz.

En el evento organizado por la Facultad de Teología y Ministerio de la Universidad de St. Thomas se reflexionó, desde el ángulo teológico y cultural, sobre la importancia del recorrido del Sumo Pontífice por varias ciudades cubanas entre el 19 y el 22 de septiembre.

Tras las palabras de bienvenida de Monseñor Franklin Casale, presidente del centro de estudios, se hizo una oración.

Luego de una breve intervención de la Hermana Ondina Cortés, profesora y organizadora del evento, Monseñor Terence Hogan, decano de facultad, hizo un llamado a “la fe, la esperanza y el amor de Dios”, y presentó al Arzobispo Wenski.

Wenski dijo que la visita del papa Francisco “tuvo cosas muy importantes”, y que el hecho de que Su Santidad hiciera escala en la isla, antes de llegar a Estados Unidos, “fue un gesto que habla del acercamiento al que él mismo contribuyó en diciembre del año pasado”.

El Arzobispo, que también viajó a Cuba, advirtió que “el papa nunca va a complacer a todo el mundo [ya que] a la única persona a la que tiene que complacer es al Señor”.

Sobre su visita a La Habana y a Holguín, Wenski relató que escuchó “hablar a los obispos [el Cardenal Jaime Ortega Alamino, Arzobispo de La Habana, y a Emilio Aranguren Echeverría, Obispo de Holguín] sobre la reconciliación entre los cubanos de la isla y fuera de la isla”.

“Es importante que fueran los obispos y no el papa quienes hablaran de eso”, subrayó el Arzobispo, tras señalar que “el fruto de esa visita [repercutirá] en el acercamiento entre los cubanos”.

Durante el pequeño receso en que habló con los medios, Wenski destacó que en su viaje a Cuba estuvo acompañado por 200 cubanos exiliados que nunca habían regresado al país.

“Para ellos fue una experiencia de sanación”, evocó el sacerdote.

“Cuando estamos hablando de reconciliación [nos referimos] a la que debe de haber entre los pueblos; que los gobiernos se reconcilien [entre sí]”, agregó Wenski, que recordó los encuentros que sostuvo el Papa en Roma con la familia de Oswaldo Payá Sardiñas (1952-1912), fundador del Movimiento Cristiano Liberación, y con Berta Soler, líder de las Damas de Blanco.

“Si el Papa no los vio en Cuba podemos imaginar que no fue por su volundad”, precisó. “La Iglesia siempre ha tratado de acompañar al pueblo cubano y a los disidentes. Las Damas de Blanco van a misa cada domingo y siempre encuentran las puertas abiertas [de las Iglesias]. La Iglesia visita a los encarcelados y tiene un ministerio dentro de las cárceles”.

En cuanto a los próximos pasos de las Iglesias de Cuba y Miami, Wenski dijo que ambas seguirán colaborando, ya que siempre han existido “lazos de amistad”. Entre los proyectos mencionó la ayuda que ofrece la Iglesia a través de la organización Cáritas.

Dagoberto Valdés por su parte, hizo un llamado “a no huir del contexto en que se produjo la visita del Papa a la hora de emitir criterios”. Y para quienes sostienen que “el Papa no dijo nada” en Cuba, analizó fragmentos de los discursos pronunciados durante el recorrido.

“De los tres pontífices que han visitado a Cuba el Papa Francisco es el que más ha podido acercarse a la gente de a pie, tanto física como espiritualmente, afirmó Valdés a el Nuevo Herald. “Creo que hay más ánimo, aunque siento que las expectativas vayan a ponerse, una vez más, en alguien que viene”.

Valdés dijo que “la represión [contra los opositores] ha continuado, ya que “el Papa ni es mago, ni es un mesías. Es sencillamente el vicario de Cristo”.

“El proceso de reconstrucción de la sociedad civil independiente sigue. Y lo más importante es que ahora los cubanos seamos protagonistas de nuestra propia historia, con el ánimo que nos dio el Papa [sin pedirle a él] lo que tenemos que hacer nosotros mismos”, precisó.

En El Papa Francisco y su visita a Cuba: una conversación también participaron Giselle Jamison, profesora de ciencias políticas de St Thomas University, y el Padre José Luis Menénez, párroco de la iglesia Corpus Christi.

“La visita ha sido buena para que aquellos que han abierto su corazón y sus oídos para escuchar lo que él ha dicho”, dijo el párroco, que describe el evento de St. Thomas University como “un cimiento para la construcción de una Cuba del futuro”, aunque “no va a significar nada para aquellos que se han cerrado en sus prejuicios”.

“Cuando mucha gente ataca al Papa siempre pregunto: ‘¿tú has oído lo que dijo?’ La mayor parte responde que no”, subrayó el sacerdote, convencido de que la apertura permitirá que algún día Cuba sea un país viable. “La Iglesia no está para cambiar gobiernos, sino para cambiar corazones. Cuando en la isla y en el exilio cambien los corazones, el diálogo será posible”.

Entre la audiencia se escucharon otros puntos de vista.

John Suárez, Secretario del Directorio Democrático Cubano, calificó de “lamentable” el silencio del Papa acerca de la represión a los disidentes que se produjo durante su visita”.

Por su parte, Eladio José Armesto, delegado de la Junta Patriótica Cuba, aclaró que “el papa Francisco no es nuestro enemigo”, y que “el régimen castrista no está ahí por lo que dijo o dejó de hacer él; sino por la complicidad de muchos gobiernos y organismos internacionales, al igual que la incapacidad de los líderes del exilio”.

Del grupo de cubanos exilados que viajaron a Cuba durante la visita de Su Santidad se encontraban, entre otros, la empresaria Tania Goyanes, el ingeniero René Leonard e Hilda Hernández, vicepresidenta de Desarrollo de St. Thomas University.

“Este evento es otro paso es seguir profundizando sobre el mensaje del Santo Padre y lo que nos corresponde hacer a nosotros desde el exilio”, dijo la Hermana Ondina Cortés. “El Papa ha hecho un llamado a construir otra revolución. Ha propuesto la revolución de la ternura”.

Al cierre del evento los asistentes hicieron otra oración.

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