Sur de la Florida

Hombre que ayudó a Yasiel Puig se declara culpable de tráfico humano

Gilberto Suárez (centro) abandona la corte federal de Miami el martes 16 de diciembre de 2014, acompañado de su abogado, Bijan Parwaresch, y de una mujer no identificada.
Gilberto Suárez (centro) abandona la corte federal de Miami el martes 16 de diciembre de 2014, acompañado de su abogado, Bijan Parwaresch, y de una mujer no identificada. EL NUEVO HERALD

Mientras Yasiel Puig se prepara para lo que será su tercera temporada con los Dodgers de Los Angeles, Gilberto Suárez contempla la posibilidad de pasar 10 años de prisión al declararse culpable en un caso relacionado con tráfico humano que involucra al controversial pelotero cubano.

Ante el juez de distrito Robert Scola, Suárez se declaró culpable de un cargo de conspiración para inducir o ayudar a extranjeros a entrar ilegalmente a Estados Unidos, un delito que está en el centro de la atención del Departamento de Investigaciones de la Agencia de Seguridad Nacional de Miami-Dade.

La sentencia está fijada para el 6 de marzo, pero es muy posible que Suárez no reciba la máxima condena, porque estaría en disposición de colaborar con las autoridades, lo que hace indicar la posibilidad de más arrestos.

“Esto demuestra que la investigación es seria y que buscará llegar lo más profundo posible en este problema”, expresó el abogado Avelino González, quien forma parte de un bufete que lleva una demanda en contra de Puig. “Estoy seguro de que a partir de ahora veremos otra serie de detenciones y al final el público sabrá de todo este andamiaje criminal, en el que Puig está muy involucrado”.

De acuerdo con documentos de la corte, Suárez reconoció ser uno de los cerebros de la operación que le permitió a Puig evadir los lancheros que lo sacaron de Cuba e ingresar a Estados Unidos el 3 de julio del 2012 procedente de México.

Eventualmente, Puig firmaría un pacto de Grandes Ligas por $42 millones, de los cuales Suárez recibió $2.5 millones como pago por su contribución en todo el entramado para hacerlo llegar al mejor béisbol del mundo.

Según los papeles legales, Suárez accedió a entregar dos casas, un automóbil Mercedez-Benz y una cuenta bancaria hacia la cual se pudieron rastrear los fondos entregados por Puig como pago por sus servicios.

El acuerdo exige también que Suárez, de 40 años, abandone cualquier interés en Aledmys Díaz, un torpedero que firmó un pacto de $8 millones con los Cardenales de San Luis y quien escapó de una escuadra cubana que participaba en el 2012 el torneo de los Puertos de Rotterdam, Holanda.

La relación entre Suárez y Díaz no queda detallada, pero si es de notar que el pelotero de la provincia de Villa Clara no pudo firmar hasta febrero del 2014 por descubrirse que había mentido sobre su fecha de nacimiento.

Originalmente, los peloteros aparecían identificados solo por sus iniciales, pero a pedido del juez se pusieron sus nombres completos para el récord público, porque según Scola se trata del “secreto peor guardado en el mundo”.

A diferencia de otros jugadores latinoamericanos, los peloteros de Cuba deben evadir las autoridades de su país y establecer residencia en una tercera nación como requisito indispensable para iniciar los trámites hacia la llamada agencia libre, que abre el camino hacia las negociaciones con franquicias de las Mayores.

En casi todo los casos de jugadores importantes es un proceso lleno de riesgos y que escapa a la supervisión de las Grandes Ligas, por lo que da lugar a que individuos inescrupulosos, desde los lancheros hasta quienes financian la operación, se involucren.

Pero en el caso de Puig se complica aún más debido a una demanda que, de hacerse efectiva, lo llevaría a juicio en noviembre del 2015, bajo el amparo de la Ley de Protección a las Víctimas de la Tortura, que respalda a ciudadanos y residentes estadounidenses que hayan sufrido vejámenes de cualquier tipo en terceros países.

Miguel Angel Corbacho Daudinot, quien cumple siete años en una cárcel cubana debido a una supuesta declaración oficial de un juzgado de la isla por un caso de tráfico humano, busca $12 millones en compensación por daños y perjuicios.

Corbacho Daudinot es representado por González.

De acuerdo con una declaración jurada del ex boxeador Yunior Despaigne, quien vino en la travesía con el pelotero y fue pieza fundamental para la fuga, Suárez y otros individuos se encargaron de burlar la vigilancia de los lancheros que sacaron a Puig de la isla hacia Islas Mujeres, en México.

La figura de Suárez es muy controversial y solo se sabe que tuvo bajo su nombre una empresa llamada Sports Management.

Despaigne también recordó que Suárez apareció en México en un par de ocasiones acompañado por el abogado Jaime Torres, quien sería el primer representante del pelotero y le ayudaría a lograr el contrato millonario con los Dodgers.

Torres, especializado en jugadores de la isla como José Ariel Contreras y Alexei Ramírez, entre otros, ya no es el agente de Puig, quien cuenta ahora con los servicios de la empresa Wasserman.

A fines de agosto, Eliezer Lazo, de 41 años, se declaró culpable en un tribunal federal de Miami de haber encabezado una organización dedicada a la trata de personas de origen cubano, entre ellos el jugador cubano de los Rangers de Texas, Leonys Martín.

De acuerdo con documentos de la corte, Lazo contrabandeaba cubanos por mar hacia México, donde permanecían detenidos hasta que se pagara un rescate que podía elevarse hasta $10,000 por persona, aunque en el caso de futuras estrellas como Martín podían ser sumas muy superiores.

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