Sur de la Florida

Absuelven a agente de ICE acusado de soborno y extorsión

Juan F. Martínez, agente federal acusado de usar su insignia para extorsionar millones de dólares en el hampa de los narcotraficantes de Colombia, abrazó a sus abogados y rompió a llorar.
Juan F. Martínez, agente federal acusado de usar su insignia para extorsionar millones de dólares en el hampa de los narcotraficantes de Colombia, abrazó a sus abogados y rompió a llorar. el Nuevo Herald

Juan F. Martínez, agente federal acusado de usar su insignia para extorsionar millones de dólares en el hampa de los narcotraficantes de Colombia, abrazó a sus abogados y rompió a llorar el miércoles cuando el jurado lo declaró inocente de una docena de cargos criminales en el juzgado federal de Miami.

Su esposa, Gabriela, quien estaba sentada un par de filas detrás de él, cerró los ojos y también lloró mientras se leían en el juzgado los veredictos de inocencia.

Martínez, quien fuera encausado hace un año y suspendido como agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el 2011, tuvo un estallido de emoción debido a la tensión del juicio, afirmaron sus abogados defensores a la salida del juzgado.

“El se enfrentó al gobierno federal y los retó a presentar las pruebas del caso”, dijo la abogada defensora Silvia Piñera-Vázquez, quien se regocijó por la absolución de Martínez con sus colegas Jane y Martin Raskin. “Ellos no pudieron probar que él hubiera recibido dinero alguno”.

Los jurados se mostraron reacios a comentar sobre su veredicto a la salida del juzgado, pero uno de ellos sugirió que existía “falta de evidencia”, y otro dijo: “Nosotros cumplimos con la ley”, sin dar detalles.

Antes, en la sala del juzgado, la jueza de distrito federal Cecilia Altonaga hizo preguntas a una de los jurados sobre su voto, luego que se pidió su veredicto a las 12 personas del panel, porque ella parecía no estar clara sobre su decisión tras el juicio de cinco semanas. “Al final nos pusimos todos de acuerdo, pero fue difícil”, dijo ella a la jueza.

Eso se debe a que la investigación fue histórica por su naturaleza, basada en pruebas circunstanciales, archivos bancarios, recibos de regalos y testigos cooperativos poco confiables con pasados de narcotráfico en Colombia.

Un encausamiento de 12 cuentas acusó a Martínez de usar su puesto oficial en ICE para extorsionar alrededor de $2 millones a una compañía colombiana y algunos de sus empleados, así como $300,000 en efectivo y regalos de narcotraficantes a cambio de la supuesta protección de la ley y beneficios de inmigración entre el 2009 y el 2011.

De haber sido convicto, Martínez, quien entró en ICE en el 2001 tras trabajar en la Policía de Miami, hubiera podido ser condenado a hasta 20 años de cárcel. Pero ahora Martínez, de 48 años, es un hombre libre y podría regresar a su puesto como agente de ICE, según sus abogados, quienes dijeron que él “ama su trabajo”.

Martínez se convirtió en blanco de una investigación federal criminal luego que agentes encubiertos lo vieron durante un encuentro efectuado el 29 de marzo del 2011, con un informante del narcotráfico colombiano en el Bayside Marketplace, en el downtown de Miami.

El informante dio a Martínez una bolsa con $109,000 en supuestos sobornos en efectivo, cortesía de la compañía colombiana, Gerencia, que estaban extorsionando, según la fiscalía.

Sin que lo supiera Martínez, agentes de la Administración para el Control de Drogas (DEA) vieron a Martínez ese día de marzo porque habían estado investigando a su informante, José Miguel Aguirre-Pinzón, a quien vieron hacer la supuesta entrega de efectivo en Bayside.

Martínez fue parado después por agentes de la DEA cuando regresaba a la oficina de ICE en Miami. Agentes de la DEA encontraron el dinero del supuesto pago oculto en el auto de Martínez.

Pero los abogados defensores de Martínez afirmaron que el dinero no era lo que parecía ser. “El dinero le fue entregado al agente Martínez para que lo guardara de un día para otro porque Miguel (el informante) tenía miedo de guardar el dinero esa noche en su cuarto de hotel”, alegó el abogado de la defensa Martin Raskin temprano en el juicio.

No obstante, el agente de ICE Rey Rodríguez, quien interrogó a Martínez después de la entrega en Bayside, testificó que él no dio ninguna explicación plausible de por qué el dinero estaba en su poder.

El informante se declaró culpable luego de sobornar al veterano agente de ICE, cumplió 11/2 años de cárcel y fue deportado a Colombia, su país de origen. Pero Aguirre-Pinzón no testificó en el juicio de Martínez porque el gobierno de EEUU no tiene poder de citación judicial en Colombia, dijo la fiscal Karen Gilbert al jurado.

Aguirre-Pinzón dijo a los ejecutivos de Gerencia, compañía de construcción en las afueras de Bogotá, que, si ellos les pagaban, Martínez podría mantener al negocio y sus empleados fuera de la lista de compañías vigiladas por EEUU, lo cual es “el beso de la muerte”, dijo el fiscal Michael Nadler. Algunos de ellos testificaron en el juicio.

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