Sur de la Florida

Proponen ley para suspender beneficios de cubanos en EEUU

El representante Carlos Curbelo en octubre pasado.
El representante Carlos Curbelo en octubre pasado. / el Nuevo Herald

Alegando un abuso flagrante de fondos gubernamentales, un representante de Miami hizo público un proyecto de ley e para suspender la concesión automática a los cubanos de los beneficios de asistencia federal que a la mayoría de los inmigrantes de otras nacionalidades les toma años obtener.

El representante republicano Carlos Curbelo, quien es cubanoamericano, presentó una propuesta para enmendar la ley federal que trata a todos los cubanos recién llegados como refugiados o asilados políticos, lo cual significa que tienen derecho a cupones de alimentos, Medicaid, seguro de discapacidad y otras ayudas.

Bajo su propuesta, que Curbelo presentó como cuestión de equidad, los cubanos serían tratados como los inmigrantes de la mayoría de los demás países, a quienes se les exige que presenten solicitud de refugio o asilo político –y esperan años para que se las aprueben– antes de calificar para beneficios especiales. Solamente los inmigrantes haitianos, a quienes ya se les trata como a los cubanos bajo a Ley de Asistencia de Educación a Refugiados de 1980, seguirían estando exentos a su llegada legal a EEUU.

“Los cubanos que vengan a Estados Unidos tendrán las mismas oportunidades que los inmigrantes de otras naciones, como Colombia, Venezuela, Perú, Centroamérica –de cualquier país– para trabajar y ganarse la vida honestamente, mientras contribuyen a nuestra gran nación”, dijo Curbelo en un video en internet dado a conocer el martes para explicar su propuesta. “Lo mismo que los solicitantes de asilo político del resto del mundo, los cubanos que están pidiendo beneficios de asistencia pública tendrán que demostrar que salieron de Cuba huyendo a la persecución política y que no pueden regresar bajo el régimen totalitario actual”.

Su propuesta solamente afectaría a los cubanos que inmigren a Estados Unidos luego de que se apruebe su ley. El mismo requiere además que la administración de Obama verifique la residencia de los cubanos que reciban beneficios federales, para detectar a aquellos que estén recibiendo asistencia aunque todavía vivan en Cuba.

La legislación de tres páginas de Curbelo no toca a la Ley de Ajuste Cubano, la ley de 1966 que otorga a los cubanos el privilegio de solicitar la residencia permanente luego de pasar 366 días en Estados Unidos. Ellos calificarían de todos modos por todos los beneficios federales a los que sean elegibles como residentes y, luego, ciudadanos.

Pero Curbelo admitió que su legislación, HR 4247, nombrada Ley de Oportunidad de Trabajo para el Inmigrante Cubano del 2015, es un “primer paso” hacia reescribir por completo la política de inmigración EEUU-Cuba, lo cual acabaría por afectar la Ley de Ajuste. El representante en su primer mandato ha estado trabajando aparte en una legislación contra los llamados refugiados económicos de Cuba que reclaman la residencia estadounidense, establecida para las víctimas de persecución política, y empiezan a viajar a la isla antes de hacerse ciudadanos estadounidenses.

“Existen numerosos abusos en relación con nuestra política de inmigración EEUU-Cuba”, dijo Curbelo en entrevista con el Miami Herald. “Considero que este es un primer paso importante para empezar a acabar con esos abusos, pero hay otros. Ciertamente, todos estamos familiarizados con los argumentos de que las personas que ajustan su estatus bajo la Ley de Ajuste, el espíritu de la cual es que todos son refugiados y asilados, pero se pasan la vida dando viajes de ida y vuelta a Cuba”.

Curbelo está en desacuerdo con la renovación de relaciones diplomáticas con Cuba establecida por el presidente Barack Obama, diciendo que la medida empujó a miles de cubanos a abandonar la isla durante el último año, y muchos de ellos se quedaron trabados en América Central mientras trataban de viajar a la frontera de Estados Unidos con México.

“Nuestra política de inmigración con Cuba es defectuosa, y la administración ha empeorado las cosas al reconocer a la dictadura cubana como un gobierno legítimo”, dijo en un comunicado.

La poderosa comunidad cubanoamericana del sur de la Florida, cuyos miembros se han beneficiado directa o indirectamente de la Ley de Ajuste, la ha protegido durante mucho tiempo. Pero los cubanoamericanos de Miami empezaron a cuestionar la política en los últimos años a medida que la inmigración cubana cambiaba y se hacía más parecida a la inmigración de otros países. Curbelo prometió hacer más severa la Ley en su campaña del 2014; los llamados políticos a lidiar con la Ley de Ajuste Cubano sólo aumentaron luego del cambio de política de Obama hace un año, y luego que el diario Sun-Sentinel del sur de la Florida documentó abusos generalizados de esta legislación.

En octubre, la representante Ileana Ros-Lehtinen, republicana de Miami, dijo a la asociada noticiosa del Herald WFOR-CBS 4 que, si se eliminara la Ley de Ajuste, “no me rompería el corazón”. El representante Mario Diaz-Balart, republicano de Miami, dijo en febrero al Sun-Sentinel que la Ley de Ajuste está “lista para ser reformada”. Y el senador Marco Rubio, quien se está postulando a la presidencia, dijo al Herald en un comunicado en noviembre que el Congreso debería “eliminar las lagunas jurídicas que están siendo explotadas por aquellos que están abusando de las leyes federales”.

Ninguno de ellos quiere derogar la ley por completo, como lo propuso en octubre el representante Paul Gosar de Arizona. Esa legislación no ha ganado terreno aún en la Comisión Judicial de la Cámara de Representantes.

El presidente de la Cámara Paul Ryan se ha comprometido a no discutir legislación de inmigración, lo cual ha creado fuerte división entre los republicanos de la misma. Curbelo está presentando su legislación como un proyecto de ley presupuestario encaminado a la Comisión de Medios y Finanzas, y cuyo fin es ahorrar dinero al gobierno. La Oficina de Presupuesto Congresual no ha hecho todavía un cálculo de los posibles ahorros.

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