Sur de la Florida

Scott pide ayuda federal para proteger los Everglades

Una mesa de picnic en medio del agua en el parque nacional Los Everglades luego de las torrenciales lluvias que han causado un alto nivel de agua en el parque y alrededores.
Una mesa de picnic en medio del agua en el parque nacional Los Everglades luego de las torrenciales lluvias que han causado un alto nivel de agua en el parque y alrededores. Archivo Miami Herald

El gobernador de Florida, Rick Scott, solicitó a las autoridades federales ayuda para desviar las crecidas de ríos y lagos que amenazan inundar el hábitat natural de la fauna de Los Everglades.

El aumento del nivel de agua, causado por las inusuales e intensas lluvias registradas en enero pasado y febrero en el sur de Florida, ha tenido como consecuencia la crecida del lago Okeechobee y su efecto adverso en el Parque Nacional de Los Everglades, el mayor lago de agua dulce de Florida y el séptimo de Estados Unidos.

Ante la alarma de una inundación persistente de zonas esenciales de este parque, especialmente las que se dividen entre los condados de Miami-Dade y Broward, el gobernador Scott evalúa la opción del desvío y vaciado de agua en áreas seguras.

De hecho, según recogió el diario Sun Sentinel, el aumento del nivel de las aguas en los Everglades ha inundado ya determinadas islas de este ecosistema que sirven de hábitat a los ciervos, aves migratorias, panteras y otros animales.

En la petición remitida este jueves a las autoridades federales, Scott propuso “aflojar los límites federales del desagüe de agua en el Parque Nacional de los Everglades”, con el fin de desplazar “más agua fuera de las áreas de conservación de los Everglades”.

El objetivo de esta medida es “evitar un desastre en la vida silvestre”, sin tener que inundar las comunidades y las tierras de cultivo del sur de Florida en el proceso.

El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EEUU comenzó el viernes de la semana pasada el vaciado de 3,300 millones de galones de agua del lago Okeechobee hacia el río Caloosahatchee para compensar el aumento del nivel de agua causado por las intensas lluvias registradas en enero pasado.

Una iniciativa que fue recibida con disgusto por los turistas que frecuentan playas como la de Fort Myer Beach, en la costa suroeste de Florida, ahora con agusas de color marrón por efecto del vertido.

En la carta remitida al cuerpo de ingenieros, Scott afirma que la vida salvaje en el “área de conservación del agua no puede sostener una inundación prolongada”, para advertir a continuación de que las “economías que dependen de los estuarios necesitan un alivio inmediato”.

La estación invernal del sur de Florida es predominantemente seca, pero este año está registrando las mayores precipitaciones desde 1932, debido a los efectos del actual fenómeno climático de El Niño, según explicó recientemente un portavoz del Centro Nacional de Huracanes (NHC).

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