Sur de la Florida

Miracle Mile en Coral Gables recibirá una renovación millonaria

Imagen de cómo luciría la calle Miracle Mile luego del rediseño, con aceras más anchas para acoger cafés al aire libre, y estacionamientos en pararelo.
Imagen de cómo luciría la calle Miracle Mile luego del rediseño, con aceras más anchas para acoger cafés al aire libre, y estacionamientos en pararelo. City of Coral Gables

En una metrópolis donde todo parece cambiar constantemente, Miracle Mile en Coral Gables es una reliquia –una calle principal del siglo pasado no lejos de la década de 1950 en espíritu y aspecto urbanos, con estacionamiento en batería, aceras estrechas, árboles un tanto descuidados y, hasta hace poco, una mezcla anodina de tiendas de barrio, joyerías y más tiendas de ajuar de novias de lo que cualquiera esperaría.

Todo parece muy desgastado últimamente. Incluso cuando unos cuantos nuevos restaurantes y boutiques comienzan a iluminar la Milla, sus aceras están manchadas y hundidas, y acomodan unas cuantas mesas de café. La mugre rodea los árboles en las calles. Los bancos de madera de las esquinas se hacen astillas, los automóviles pasan ruidosos a toda velocidad, lo que somete a los peatones a largas e incómodas esperas para cruzar la calle.

No es lo que se esperaría de uno de los lugares insignia del sur de la Florida.

Por ello, Miracle Mile se convertirá en la próxima calle en someterse a un arreglo total diseñado para asegurar su viabilidad, al mejorar lo que los planificadores llaman los espacios públicos, de igual forma en que el remozamiento ha vuelto a energizar sus competidoras del sur de la Florida, Ocean Drive y Lincoln Road Mall, en Miami Beach; Sunset Drive, en South Miami; y Worth Avenue, en Palm Beach. Incluso la Calle Flager, en el downtown de Miami, se ve sometida actualmente a su propia renovación para hacerla más cómoda para los transeúntes.

El proyecto de $21 millones para el paisaje urbano de Gables, que recibió el mes pasado luz verde de la comisión de la Ciudad y debe comenzarse para la primavera, contará con aceras mucho más anchas, cubiertas por un granito de diversos matices, parecido al cielo y con toques de nubes del sur de la Florida. Los bordes de las calles se definirán con bolardos de piedra y un exuberante follaje en capas de árboles. Sitios al estilo de jardines ocuparán los cruces de cada esquina y a mitad de cuadra.

Para ampliar el ancho de las aceras de 15 a 23 pies, el estacionamiento en las calles cambiará de batería a paralelo. Para disminuir la velocidad de los choferes y alejarlos de las aceras, una de las dos sendas del tránsito en cada dirección se estrechará ligeramente. La meta, dicen funcionarios de la Ciudad y planificadores, es un ambiente de bienvenida para los peatones, a los que dueños en la Milla desean ver más.

El plan, concebido por una de las principales firmas de diseñadores urbanos del país, suministra lo que las personas buscan hoy en una calle principal, dicen ellos: un amplio espacio para pasear, comprar y cenar en las aceras, todo envuelto en una apariencia distintiva que brillaría lo mismo en las páginas de Architectural Digest que en Instagram.

“Nuestra tarea era crear una calle como ninguna otra en el mundo, una calle que diga ‘Coral Gables’ ”, dijo Earl Jackson IV, el asociado a cargo del plan para Cooper, Robertson & Partners, de Nueva York, durante una reunión pública del año pasado. “Puede ser una de las grandes calles del mundo si lo hacemos bien”.

El proyecto se extenderá dos cuadras hasta la avenida Giralda, donde hay una línea de restaurantes que se someterá a una transformación paralela.

Esa larga calle de una sola cuadra se rehará como un espacio compartido entre autos y peatones, con árboles en el medio de la calle para reducir la velocidad de los choferes y un diseño sin aceras para darle a Giralda el estilo de una plaza europea. Coloridos bloques de granito en círculos concéntricos, como ondas en un charco, se extenderán por toda Giralda desde una vidriera de sitio comercial a otra. Por encima, luces LED diseñadas para parecerse a gotas de lluvia colgarán de cables.

Una tupida capa de árboles creará una entrada formal en cada esquina de Giralda. Mientras tanto, bolardos removibles permitirán que la arteria se cierre a los autos en eventos como el popular Giralda Bajo las Estrellas, una noche de música y baile durante la cual los restaurantes sacarán a la calle las mesas.

El proyecto y las características del poético e imaginativo diseño han sido aceptados con entusiasmo por una mayoría del Concejo de la ciudad y por los dueños de negocios y propiedades de Miracle Mile y Giralda, quienes se enfrentan con lo que algunos describen como una disminución constante de los transeúntes, especialmente durante el día.

El costo se dividirá entre los contribuyentes y los dueños de las propiedades, quienes estuvieron de acuerdo en una evaluación especial por medio del Distrito de Mejoría de los Negocios de Coral Gables. El proyecto también significa una importante mejoría de infraestructura, incluyendo una nueva tubería de abastecimiento de agua y drenaje, así como una mayor calidad del sistema eléctrico.

Aceras más amplias atraerán a los paseantes

Algunos dueños de negocios de toda la vida en la Milla afirman que la renovación, que la Ciudad lleva considerando durante toda una década, se espera desde hace mucho tiempo. La última vez que la Ciudad renovó Miracle Mile y sus aceras fue en 1999, cuando se construyeron medianas con grandes palmeras ornamentales. Aunque el trabajo mejoró el ambiente de la calle, según los dueños de negocios, no fue muy lejos y su calidad no fue exactamente la mejor.

Mientras tanto, la competencia de los mercados de Internet, los nuevos centros comerciales de lujo y la emergencia de barrios de moda agradables para caminar como Brickell y Wynwood robaron clientes a la Milla. Y aunque una ola de nuevos restaurantes ha renovado la vida después del atardecer, necesita más actividad para florecer verdaderamente, dijo José Bolado, copropietario con su hermano Carlos de Bolado Clothiers, la cual lleva 47 años en esa calle.

Las multitudes que serán atraídas a los cafés al aire libre hechos posibles por unas aceras más amplias y hermosas atraerán a su vez más gente, pronosticó Bolado. Y más personas en la calle representan más clientes para los comercios que se las arreglen para atraerlos a las tiendas, dijo.

Pero eso no pasará si la Milla sigue como está, afirmó.

“¿Es necesario? Sí”, dijo Bolado de la renovación. “No hay más que salir y ver que las aceras son un desastre. El tráfico es una amenaza. Es un triste estado de cosas”.

Pero el proyecto, que coincide con una oleada de urbanización de alta densidad en el downtown de los Gables y sus alrededores, la que ha provocado protestas de algunos residentes, también trae aparejada la preocupación de que llevará a Miracle Mile por el mismo camino que Lincoln Road. En esta calle de La Playa, el alza de los alquileres ha echado a un lado a los restaurantes, negocios y clientes locales para favorecer a las grandes cadenas para turistas.

Algunos temen que las pequeñas tiendas que han definido la Milla desde su creación a fines de la década de 1940 darán paso a construcciones más grandes y lujosas, como el enorme edificio residencial y comercial que alberga el restaurante Tarpon Bend, el cual reemplazó un pequeño centro comercial hace más de una década, cambiando el carácter histórico de la calle.

Aunque el fundador de Coral Gables, George Merrick, construyó el edificio Colonnade de estilo mediterráneo en Coral Way en 1926, él centró su distrito de negocios varias cuadras al norte, en la intersección de Alhambra Circle y Ponce de León Boulevard, dijo la historiadora Arva Moore Parks, autora de una nueva biografía de Merrick.

No fue hasta justo después de la Segunda Guerra Mundial que el empresario George Zain y su esposa Rebyl, apartándose del estilo mediterráneo que Merrick había hecho obligatorio, establecieron un centro comercial orientado al uso de automóviles a lo largo de una sección de media milla de Coral Way que la Ciudad rebautizó como Miracle Mile en 1955. Pocos de los nuevos edificios poseían algún tipo de distinción arquitectónica, dijo Parks, fuera de excepciones como el Miracle Theater, pero la Milla estaba definida por una escala uniforme de uno o dos pisos.

El lugar floreció como un distrito de negocios y compras de lujo, rival de Lincoln Road, hasta que, a diferencia de su homólogo de La Playa, empezó a perder atractivo –y compradores– ante los nuevos centros comerciales suburbanos en la década de 1960. Por años, la Milla estuvo sostenida en gran medida por joyerías y tiendas de vestidos de novia.

El dilema del desarrollo

Ahora, algunos propietarios de tiendas de mucho tiempo que persisten a pesar del descenso de las ventas temen que la renovación traiga consigo una transformación que ellos no conseguirán sobrevivir.

“Algún día, todas estas tiendecitas desaparecerán”, dijo John Albright, gerente y ex propietario de uno de los comercios más viejos de la Milla, Gables Coin & Stamp Shop, mostrando con un gesto la estrecha tienda, una de varias con fachadas oblicuas en un edificio de un solo piso. “Miren a su alrededor. Pueden ver lo que es probable que vendrá”.

La subida de los alquileres, dijo Albright, ya ha forzado a irse a varios negocios locales, entre ellos la joyería del frente, la cual no podía pagar el alquiler mensual de $15,000, mientras que un puñado de cadenas de comida informal, como California Pizza Kitchen y Panera Bread, han abierto en la Milla.

Albright y la nueva dueña Pat Olive afirman no estar seguros de si ellos se beneficiarán del remozamiento de las aceras. Les preocupa que las ventas se verán afectadas durante la construcción, aunque el trabajo se llevará a cabo por secciones y la Ciudad promete que no se afectará el acceso a las tiendas. Ellos afirman que la ampliación de las aceras podría favorecer a los restaurantes sin hacer mucho por negocios diurnos como el suyo, que se basa en una clientela especializada de coleccionistas.

Además, está el problema de los estacionamientos paralelos. El cambio de estacionamientos en ángulo a los mismos eliminará 96 espacios en la calle del total presente de 236 a lo largo de la Milla, dijo el director de obras públicas de Coral Gables Glenn Kephart. Y aunque la Ciudad señala que hay cientos de espacios en los garajes públicos y privados justo detrás de las tiendas de la Milla, algunos comerciantes como Albright y Olive dicen que los clientes prefieren parquear en la calle.

Los partidarios del plan de remozamiento, sin embargo, opinan que eso es un modo de pensar anticuado.

La Ciudad promete que hará más fácil y atractivo a los visitantes de Miracle Mile encontrar parqueo fuera de la calle. Un nuevo sistema de señalización que es parte de la renovación de la Milla ayudará a la gente a encontrar los garajes, y la Ciudad tiene la esperanza de remozar los poco atractivos pasos a mitad de cuadra que llevan a ellos, dijo Kephart. El sistema de estaciones de valet parking en la Milla será ampliado. Los planificadores están explorando además la posibilidad de apps de teléfono que puedan dar información en tiempo real sobre la disponibilidad de estacionamientos. Entretanto, la Ciudad está abriendo licitaciones para remodelar dos garajes deslucidos y pasados de moda en el lado sur de la Milla.

Y aunque puede que algunas tiendecitas tengan que abandonar la Milla, estas pueden mudarse a las calles aledañas, como ya han hecho varias.

“No estamos tratando de competir con South Beach o hacerla un centro de diversiones para veinteañeros”, dijo Gus Fonte, secretario de BID. “Estamos tratando de hacer de ella un destino mejor y atraer más urbanización, pero conservar a los trabajadores después de que anochezca y dar a los residentes algo de lo que puedan estar orgullosos”.

Esa parece ser la fórmula adecuada para Sara ✔Zamikoff, dueña de Emporium, una boutique de ocho años de creada cuya mezcla de ropa y accesorios de diseñadores locales e independientes le ha ganado seguidores leales. Ella mudó su tienda a la Milla de Ponce de León en junio en búsqueda de más transeúntes, con sólo un pequeño aumento en el alquiler. Hasta el momento, está encantada con los resultados y afirma que espera con impaciencia las aceras ampliadas y el embellecimiento de la calle.

“Yo le veo mucho potencial”, dijo. “Miracle Mile es muy conocida. Antes era conocida por las boutiques para novias, pero eso está cambiando. Nosotros somos lo que Lincoln Road ya no es.

“Si podemos recrear ese ambiente aquí, para destacar más los comercios locales, esa boutique, un excelente restaurante, una magnifica tienda local de vinos como Wolfe’s, con gente que quiere esa conexión y mercancía única como esa, será maravilloso”.

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