Sur de la Florida

Anuncio de viaje de Obama cae como balde de agua fría en Miami

El anuncio de que Barack Obama se convertirá en el primer presidente estadounidense en visitar Cuba en casi 90 años desencadenó una ola de reacciones de la comunidad cubanoamericana en el sur de la Florida.

Obama confirmó el jueves su intención de viajar el mes próximo a través de una serie de tuits, afirmando que la visita le permitirá resaltar las marcadas diferencias que aún existen entre Estados Unidos y Cuba.

“Hace 14 meses, anuncié que comenzaríamos a normalizar las relaciones con Cuba - y ya hemos hecho un progreso significativo. Nuestra bandera ondea sobre nuestra embajada en La Habana de nuevo. Más estadounidenses están viajando a Cuba que en cualquier momento en los últimos 50 años. Todavía tenemos diferencias con el gobierno cubano que yo resaltaré directamente. Estados Unidos siempre defenderá los derechos humanos en todo el mundo. El próximo mes, voy a viajar a Cuba para hacer avanzar nuestro progreso y los esfuerzos que pueden mejorar la vida de la población cubana”, escribió Obama en su cuenta de Twitter.

Inmediatamente, influyentes miembros de la comunidad cubana del sur de la Florida alzaron su voz en desacuerdo.

“Me duele como cubanoamericana ver que el presidente de esta bella nación, que nos dio una bienvenida tan gloriosa, esté ahí estrechando la mano de Raúl Castro. ¿Qué le dice eso a la disidencia en Cuba? Que estamos con la dictadura, no con ustedes”, dijo la congresista republicana por la Florida, Ileana Ros-Lehtinen, en una conferencia de prensa en su oficina en Miami.

Según Ros-Lehtinen, el viaje del presidente Obama a la isla promueve el negocio con la dictadura y es una “bofetada” a las víctimas de la opresión en Cuba.

“Obama lo que está haciendo simplemente es anteponiendo su legado” dijo Ros-Lehtinen. “Qué pena que esté haciendo historia pisoteando a la disidencia cubana. Lo único bueno es que mis padres no están aquí para ver lo que está ocurriendo en esta administración”.

El congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart también se pronunció en contra del anuncio del presidente ya que considera que es una de varias concesiones que el gobierno estadounidense le hace al régimen castrista. Ambos legisladores coinciden en que el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos no ha funcionado.

“¿Cuáles han sido los resultados de esta nueva política del presidente Obama? Los hechos están ahí para que todos los puedan ver. El número de cubanos que han abandonado la isla se ha incrementado en casi el 90%, el número de arrestos políticos el año pasado fue más de 8,000, la violencia contra el pueblo cubano se ha incrementado dramáticamente, el numero de prófugos de la justicia de EEUU sigue igual, casi 80 personas son buscadas por la ley norteamericana en Cuba”, dijo Díaz-Balart.

“Es una vergüenza que el presidente de Estados Unidos viaje a Cuba para promover negocios, legitimar una dictadura e ignorar la represión en Cuba. Hay mucha indignación porque realmente no ha habido cambios en Cuba y de lo único que se habla es de promover la industria del turismo que pertenece a las fuerzas armadas”, dijo la comentarista radial cubanoamericana Ninoska Pérez Castellón.

Pero las reacciones de indignación no se limitaron a Miami. Hasta los candidatos a la presidencia de Estados Unidos Marco Rubio y Ted Cruz, ambos de ascendencia cubana, expresaron su oposición.

El senador Rubio le escribió una carta al presidente Obama pidiendo que reconsidere su viaje a Cuba. “Una visita presidencial a Cuba ausente de cualquier tipo de concesión de su gobierno es una idea peligrosa”.

“Mi familia ha visto de primera mano el mal y la opresión en Cuba. ¡El presidente debería abogar por una Cuba libre!”, escribió en Twitter el senador Cruz.

El alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez, considera que “el gobierno cubano no ha hecho ningún cambio significativo de respetar los derechos humanos, la libertad de empresa, la libertad de expresión o la libertad de prensa y por lo tanto el gobierno no merece el honor de una visita del líder del mundo libre”, dijo un portavoz del alcalde en un comunicado.

Pero no todas las reacciones han sido negativas. El alcalde de Miami, Tomás Regalado, dijo que el presidente Obama tiene la oportunidad de hacer algo positivo con su visita a Cuba, pero los resultados dependen de si se reúne con grupos disidentes, y de cómo decida utilizar su plataforma.

“Sólo espero que no pierda la oportunidad de reunirse con los líderes de la oposición, porque hay un movimiento de oposición legítimo en Cuba”, dijo. “Al encontrarse con ellos por lo menos enviará un mensaje claro de que Estados Unidos quiere escucharlos. Esa es mi opinión”.

El ex alcalde de Miami, y actual comisionado del condado, Xavier Suárez dijo que no estaba sorprendido por el anuncio de Obama, que está “muy en línea con la postura de la administración de la apertura de relaciones y el comercio con Cuba”. Más sorprendente, dijo, fue la visita del Papa a la isla.

Suárez dijo que no ha habido ninguna señal de que el gobierno cubano se esté reformando tras el acercamiento. Pero, al igual que Regalado, Suárez cree que hay una posibilidad de que la visita de Obama tenga un efecto positivo.

“Es un régimen canalla y el ejecutivo estadounidense está tratándolo como un gobierno con el que puede hacer negocios y tener relaciones diplomáticas normales. Eso es ingenuo”, dijo Suárez. “Sin embargo, la visita podría tener efectos positivos. ¿Quién sabe? Ojalá vea a algunos de los disidentes.”

El ex congresista demócrata Joe García, por su parte, expresó su respaldo a Obama “y sus continuos esfuerzos para avanzar en el progreso de todos los cubanos”.

“La visita del presidente moverá a ambos países hacia adelante y el diálogo abierto ayudará a mejorar las condiciones del pueblo cubano”, puntualizó.

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