Sur de la Florida

Corte ordena nuevo juicio en el asesinato de ‘Baby Lollipops’

Cardona (der.) es consolada por sus abogadas, Teresa Enríquez y Edith Georgi, después de que el jurado recomendara la pena de muerte, en octubre del 2010.
Cardona (der.) es consolada por sus abogadas, Teresa Enríquez y Edith Georgi, después de que el jurado recomendara la pena de muerte, en octubre del 2010. Archivo/el Nuevo Herald

Ana María Cardona, la madre de Miami que ha sido sentenciada a muerte dos veces por la muerte por tortura y golpes de su hijo de brazos, conocido como “Baby Lollipops” (Bebé Chambelona), recibirá otro juicio.

El Tribunal Supremo de la Florida volvió a revertir la declaración de culpabilidad o condena a muerte por el asesinato del niño de 3 años Lázaro Figueroa, un crimen que escandalizó a la Florida a principios de la década de 1990.

El Supremo de la Florida estuvo de acuerdo en que existe suficiente evidencia para hallar culpable a Cardona y sentenciarla a muerte. Pero el tribunal falló de todos modos que el discurso final de la fiscal en el 2010 –que incluyó repetidos llamados de “Justicia para Lázaro”– fue tan exagerado que Cardona merecía un nuevo juicio.

“Como hemos dicho durante décadas, esperamos y exigimos que los fiscales, como representantes del Estado, se abstengan de presentar argumentos inflamatorios y abusivos, que mantengan su objetividad y que se conduzcan de un modo profesional”, sentenció la Corte en un fallo de 6 a 1.

Cardona, de 54 años, será trasladada de una cárcel en Ocala a una en Miami-Dade en espera de su tercer juicio.

“En el fondo de mi corazón, siempre supe que este caso iba a regresar”, dijo la abogada de Cardona, la defensora pública adjunta de Miami-Dade, Edith Georgi. “Ella merece un nuevo juicio”.

Un portavoz de la Fiscalía Estatal hizo público este comunicado:

“Aunque nos entristece la decisión de hoy [del jueves 18] del Tribunal Supremo de la Florida en el caso de asesinato de Ana Cardona, estamos preparados para volver a enjuiciar este homicidio. La crueldad de las circunstancias del asesinato del pequeño Lázaro Figueroa merece nuestro compromiso más esencial”.

En el 2010, Cardona fue hallada culpable y sentenciada a muerte por el asesinato de Lázaro. El cuerpo del niño, salvajemente golpeado y con un peso de apenas 18 libras, fue encontrado entre los arbustos de una casa costera de Miami Beach en noviembre de 1990. Como al principio no se pudo identificar, la policía le puso “Baby Lollipops” por el dibujo de la camiseta que llevaba puesta.

La policía de Miami Beach arrestó a Cardona, adicta a la cocaína que vivía en un efficiency de Miami con sus otros dos hijos y su amante, Olivia González Mendoza.

En 1992, Cardona fue hallada culpable y sentenciada a muerte luego de que González testificara que su amante había golpeado, torturado, atado y escondido al niño dentro del efficiency.

El Tribunal Supremo de la Florida derogó la declaración de culpabilidad en el 2002 porque la fiscalía no entregó algunas de las declaraciones de González a los investigadores. González, quien se declaró culpable y cumplió casi la mitad de una condena de 40 años de cárcel, fue puesta en libertad en el 2008.

En el segundo juicio en el 2010, la fiscalía se basó en testigos que describieron el estilo de vida errático de Cardona y su conducta abusiva hacia Lázaro, además del conmovedor testimonio del médico forense y fotos que mostraban meses de abuso físico: un brazo destrozado, fracturas de cráneo, una quemadura en la mejilla.

También fue clave la declaración de Cardona a la policía, en la cual ella admitió haber abandonado el cadáver del niño en Miami Beach, pero sólo después de que él se cayera y se golpeara la cabeza contra la cama.

Los abogados de la defensa alegaron que Cardona había confesado bajo coacción, y sugirieron la posibilidad de que una babysitter hubiera tenido la culpa.

En la opinión judicial del jueves, el Tribunal Supremo de la Florida manifestó que la fiscalía “presentó suficiente evidencia” para apoyar el veredicto de culpabilidad y la sentencia de muerte.

Pero en su discurso final, la fiscal pidió repetidas veces al jurado “Justicia para Lázaro”. El juez, Reemberto Díaz, desestimó repetidas veces las objeciones de la defensa.

“Esos argumentos inflamaron de manera impropia la mente y las pasiones de los jurados”, escribió el Supremo.

El Supremo denostó asimismo a una fiscal por llamar a la estrategia de la defensa “tácticas de distracción” y decir que la misma Cardona era una “experta en el drama”.

“La fiscal la comparó con un personaje de telenovela, lo cual fue un comentario cargado de tonos racistas que no cumplió otro propósito que ridiculizar a Cardona”, falló el Supremo.

La fiscal que pidió “Justicia para Lázaro” en su discurso final, Kathleen Pautler, ya no está en la Fiscalía Estatal y trabaja ahora en Nueva York. No pudo ser contactada para que comentara al respecto.

En el caso participó asimismo la fiscal principal Susan Dannelly, quien se retiró de la fiscalía y es ahora fiscal estatal adjunta en St. Augustine. Ella no quiso comentar al respecto.

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