Sur de la Florida

Liberty City marcha por la muerte de niño de 6 años

Alrededor de 200 personas manifestaron en Liberty City el lunes por la noche para llorar al niño de 6 años de edad, King Carter, estudiante de primer grado que murió unos días antes por una bala perdida mientras jugaba afuera.

Lloraron, oraron y cantaron el nombre de King en un acto colectivo de dolor por el niño que quería crecer para ser un oficial de policía.

"Me duele mucho cuando hacen esto a un niño", dijo Ann Gibson, quien se unió a los manifestantes. "Estoy harto de esto. Harta, harta, harta de lo mismo".

Las madres empujaban cochecitos mientras los padres cargaban a los niños en sus hombres mientras la multitud se dirigía al parque Charles Hadley, donde una mujer dijo que King jugaba fútbol americano. Se arrodillaron y oraron por familias más fuertes, menos armas y el valor de que personas llamen a dar información sobre el caso de King.

Un hombre identificado como el abuelo de King reunió a sus nietos a su alrededor.

"Este es un cáncer. Es una epidemia. Tenemos que detenerlo", dijo a la multitud. "Desafortunadamente, aterrizó en mi puerta. Puede aterrizar en sus puertas mañana".

King estaba jugando con amigos el sábado por la tarde en el Blue Lake Village, un complejo de apartamentos en el 103 lane del noroeste y la 12 avenida que se conoce localmente como “Colors”. El muchacho sonriente que amaba los caramelo masticables quedó atrapado en una lluvia de balas cuando, dijo la policía, un grupo de hombres jóvenes iniciaron en un tiroteo en plena luz del día.

El niño fue trasladado al Centro de Traumatismos Ryder del Hospital Jackson Memorial, donde murió.

El lunes, la comunidad continuó de duelo por King.

Por la tarde, un grupo de ocho pastores y activistas de la comunidad se reunieron en la sede del FDLE. Dijeron que recogerían dinero en sus congregaciones para aumentar la recompensa ofrecida por información sobre el caso. El pastor Eric Readon tenía un cheque de $1,000 con él.

Durante la marcha, el padre de King, Santonio Carter, llamó a los criminales a abandonar las armas. Dijo que iba a servir como un padre para los jóvenes varpmes de la comunidad que no tienen apoyo en el hogar.

"Todos me puede llamar", dijo. "Es hora de levantarse".

Entonces Carter dirigió a la multitud para cantar el nombre de su hijo.

Denise Burney dijo que su nieto jugaba al fútbol con King. El ya se enteró que su amigo había muerto.

"Él está como 'abuela, ¿por qué sucede eso? ¿Por qué se hacen daño entre ellos?", dijo. "Le digo que hay algunas personas malas".

En Miami-Dade, al menos tres adolescentes han sido asesinados en lo que va de año, incluyendo uno de 15 años de edad, cuyo cuerpo sin vida fue fotografiado y grabado en vídeo por los transeúntes. En los tres años anteriores, alrededor de 100 niños y adolescentes han muerto a causa de disparos. Muchos más han recibido disparado y sobrevivido.

Grupos como Parents of Murdered Kids (Padres de niños asesinados) han estado presionando para medidas de protección de testigos que, dicen, ayudará a resolver crímenes. También piden penas más duras cuando los delincuentes utilizan armas de fuego cerca de una escuela.

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