Sur de la Florida

Dueños de condo alertaron sobre irregularidades en licitación

Guillermo Merique, tesorero de la asociación del condominio The Beach Club, dijo no saber de sospechas de irregularidades.
Guillermo Merique, tesorero de la asociación del condominio The Beach Club, dijo no saber de sospechas de irregularidades. Cortesía

En una entrevista en televisión el jueves, un miembro de la junta directiva de la asociación de propietarios del condominio The Beach Club at Fontainebleau, aseguró que no tenía información sobre las dos compañías que presuntamente compitieron sin éxito en una licitación millonaria para reparar los techos del complejo en el verano del 2015.


“Cuando yo escucho que había habido falsedades, que había habido cosas de estas, es cuando yo me doy a la tarea de buscar esta información”, dijo Guillermo Merique al periodista Pedro Sevcec en el programa A Fondo, de América TeVé. Merique se refería al reporte de el Nuevo Herald y Univisión 23 sobre las irregularidades en la licitación.

Sin embargo, varios propietarios de apartamentos en el condominio dijeron a el Nuevo Herald el viernes que poco tiempo después de que se otorgara el contrato de $5.2 millones a una empresa contratista, ellos advirtieron a los miembros de la junta directiva del condominio sobre sospechas de irregularidades en el proceso de licitación.

En una carta enviada por correo electrónico en agosto del 2015, apenas dos meses después de que otorgaran el contrato, el propietario Francisco Sastre, informó a los miembros de la junta sobre sus sospechas.

“Al indagar sobre la licitación, hemos corroborado que dos de las compañías (Northeast Contracting Corp. y TriCounty Inc.) no son legítimas”, escribió Sastre en su carta. “Estas dos compañías no están registradas en la División de Corporaciones estatal. Hemos tratado de contactar a estas dos entidades a través de la información que proveyeron en sus propuestas pero no hemos recibido mayor información sobre sus licencias, registración e historial de trabajo”.

Tras una investigación de varios meses que incluyó la revisión y análisis de cientos de documentos públicos y decenas de entrevistas, el Nuevo Herald y Univisión 23 encontraron que se ha extendido la práctica de la falsificación de votos en las el

De hecho, de acuerdo con la carta de Sastre, cuando él llamó al numero de teléfono que aparece en la propuesta de Northeast Contracting, le respondió un representante de TriCounty.

“Un representante de TriCounty Inc. no pudo explicar por qué su numero aparecía en la propuesta de licitación de Northeast Contracting Corp.”, dice la carta. Sastre argumentó que no había una base legítima para imponer los pagos especiales, ya que dos de las tres propuestas que compitieron en la licitación eran al menos cuestionables. Ningún miembro de la junta directiva respondió a la carta de Sastre, dijo su esposa, Elizabeth Sastre.

La semana pasada la Policía de Miami-Dade anunció que ha iniciado una investigación sobre el caso. La ley de la Florida requiere que las asociaciones de condominios realicen una licitación para otorgar contratos por servicios que requieran un pago mayor al cinco por ciento de sus presupuestos.


Mientras tanto, los propietarios de The Beach Club ya han pagado unos $400,000 a D&T General Contracting, Inc., la compañía que aparece en los registros públicos como propiedad de David Taylor y que fue escogida para reparar los techos de 712 apartamentos de ese complejo. El dinero empezó a ser recolectado en julio del 2015 y las obras se iniciaron en febrero. Taylor, quien ha sido propietario de varias compañías contratistas, enfrenta dos demandas en el condado Broward por presuntos trabajos mal realizados.

El Nuevo Herald y Univisión 23 visitaron en varias ocasiones las direcciones donde presuntamente se encontraban las sedes de Northeast Contracting y TriCounty Inc. en el condado Broward, y descubrieron que se trataban de casas que pertenecen o pertenecieron a las familias de Erin Tepper, una empleada de Taylor. Tepper fue luego localizada en las oficinas de D&T General Contracting y rehusó hacer comentarios.

Inicialmente Merique responsabilizó, en al menos dos ocasiones, al abogado de la asociación de propietarios de The Beach Club, Héctor Martínez, de revisar y recomendar a las tres compañías que resultaron finalistas en la licitación. Martínez declinó varias veces hacer comentarios públicos para el reporte investigativo de el Nuevo Herald y Univisión 23.

Pero el jueves, en el programa de Sevcec, Martínez apareció con Merique y la propietaria Carlin Castillo, y dijo que él no estuvo encargado de ese proceso.


“Yo no fui contratado para revisar la legalidad, o ninguna parte del proceso de licitación de las compañías”, dijo Martínez. “El trabajo mio fue revisar los términos del contrato que realmente se escogió, para cerciorarme de que cumplía con los requisitos del Condado Miami-Dade”.

Martínez responsabilizó a la junta directiva de elegir a las compañías. Merique, el único miembro de dicha junta que ha aceptado hacer declaraciones, aseguró en el programa televisivo que las empresas que compitieron sí existen y presentó documentos que presuntamente avalan sus declaraciones.

Merique aseguró que las empresas se encuentran en las direcciones presentadas en las propuestas de licitación.

“¿Las direcciones de esas empresas existen?” indagó Sevcec. “Sí existen”, respondió Merique.


Merique también envió un correo electrónico con copia a un reportero de el Nuevo Herald con varios documentos, entre ellos información de una compañía con el nombre Northeast Contracting Corp., con dirección y teléfono en el estado de Virginia. También incluyó información de una compañía llamada TCI Consolidated-Tri County, Inc. que de acuerdo con registros públicos fue desactivada en el 2009.

Según los registros de corporaciones de Florida, esa última compañía perteneció precisamente a Anne y Gary Tepper, los familiares de Erin Tepper, la empleada de Taylor.

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