Sur de la Florida

Sospechoso acusado de tráfico de cocaína entre Santo Domingo y Miami

Investigadores criminales abren un paquete de cocaína en esta foto de archivo.
Investigadores criminales abren un paquete de cocaína en esta foto de archivo. AFP/Getty Images

Una amplia investigación federal a largo plazo sobre el tráfico de estupefacientes llevó recientemente al arresto de un sospechoso importante en Miramar.

Máximo Tiburcio Núñez, dominicano de 29 años, fue arrestado el 16 de diciembre en un estacionamiento de la tienda Target sobre la carretera Miramar Parkway en el Condado Broward después de que entregara $15,000 en efectivo a un agente federal encubierto que acababa de darle una maleta que contenía tres kilos de cocaína oculta en el equipaje.

El arresto fue la culminación de una fase clave de la investigación en la que los agentes federales estaban vigilando a narcotraficantes que envían cocaína desde la Republica Dominicana al Sur de Florida escondida dentro de aviones comerciales que vuelan entre Santo Domingo y Miami.

Los detalles del caso están contenidos en una denuncia penal presentada en la Corte Federal de Miami por un agente especial de la Agencia de Lucha Contra las Drogas (DEA).

“Los agentes encubiertos se enteraron, a través de llamadas telefónicas y reuniones, que Tiburcio Núñez tiene socios que trabajan en el aeropuerto internacional de Santo Domingo y que tienen la capacidad de colocar contrabando dentro de aviones comerciales con destino a los Estados Unidos”, dice la denuncia penal.

Agrega la denuncia que los agentes tuvieron conocimiento de que Núñez buscaba empleados en el Aeropuerto Internacional de Miami (MIA) que estuvieran dispuestos a retirar narcóticos ocultos dentro de las aeronaves procedentes de Santo Domingo.

El 11 de diciembre, dice la denuncia, los agentes escucharon llamadas telefónicas entre Núñez y un agente encubierto en el que el acusado estaba coordinando un cargamento de cocaína a bordo del vuelo 7710 de la línea aérea Gol Linhas Aéreas de Santo Domingo a Miami al día siguiente.

La denuncia dice también que los agentes recibieron una imagen del equipaje dentro del cual estaría oculta la cocaína.

Los funcionarios de la oficina de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP) fueron alertados y el 12 de diciembre se incautaron la maleta que llegó en el vuelo procedente de Santo Domingo.

Más tarde se la entregaron a los investigadores de la DEA. Uno de ellos, actuando como agente encubierto, contactó a Núñez y acordó una reunión en el estacionamiento de la tienda Target en Miramar.

“Durante la entrega, que estuvo bajo vigilancia, el agente encubierto mostró a Núñez el equipaje, y los paquetes de cocaína en el interior de este”, dice la denuncia penal. “Tiburcio Núñez dio entonces al agente encubierto un sobre blanco que contenía aproximadamente $15,000 en efectivo, que fue el precio acordado por la entrega de 3 kilogramos de cocaína traídas en el vuelo 7710 de GOL”.

Cuando Núñez colocó la maleta en su coche, los agentes lo arrestaron.

Una vez detenido, dice la denuncia penal, Núñez accedió a cooperar con los investigadores.

La denuncia penal no da detalles sobre todo lo que Núñez pudo haber dicho a los investigadores, pero señala que uno de sus contactos para los envíos de cocaína de Santo Domingo a Miami era de nacionalidad colombiana.

La referencia a Colombia plantea interrogantes acerca de si la cocaína enviada a Miami desde Santo Domino procedía originalmente de Colombia.

La denuncia penal no hace mención de los cárteles de droga colombianos.

Pero dice que el contacto colombiano de Núñez fue el que inicialmente proporcionó el sobre con el dinero entregado al agente encubierto. La denuncia dice que Núñez tenía que notificar a su contacto colombiano una vez que tenía en suposesión el equipaje y que luego recibiría más instrucciones.

La denuncia no dice si Núñez logró llamar al colombiano después de ser arrestado. Núñez se declaró inocente en su comparecencia el martes ante la corte.

Leonard P. Fenn, el abogado de Núñez, dijo que su cliente no tiene antecedentes penales y que espera una “resolución justa de su caso”.

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