Sur de la Florida

Los semáforos de Miami-Dade están adquiriendo inteligencia

Los ingenieros Juan Peña (izq.) y Ricardo Marín trabajan en el centro de comando y control de semáforos del Condado Miami-Dade.
Los ingenieros Juan Peña (izq.) y Ricardo Marín trabajan en el centro de comando y control de semáforos del Condado Miami-Dade. rkoltun@elnuevoherald.com

Hasta el 2011, los semáforos en Miami-Dade eran controlados en gran parte desde un centro de comando ubicado en el sector noroeste del condado donde los técnicos supervisaban el sistema desde un tablero gigante en el que cada señal estaba representada por un bombillo que brillaba en rojo o en verde.

Rojo significaba que algo andaba mal con ese semáforo.


El tablero no existe más, y hoy el centro de comando está lleno de computadores y pantallas planas digitales donde los técnicos controlan los semáforos y vigilan las intersecciones principales del condado en tiempo real a través de imágenes del tráfico transmitidas por cámaras montadas en las intersecciones.

El cambio en el centro de control es parte de un programa de modernización que se realizará a un costo de varios millones de dólares para actualizar los casi 3,000 semáforos en el condado. La actualización incluye nuevos equipos que convierten cada semáforo en un dispositivo más inteligente y eficiente para mejorar la sincronización de las señales de tráfico en el condado.

“El sistema de semáforos fue mi primera iniciativa cuando llegué”, dijo la directora del departamento condal de Transporte y Obras Públicas, Alice Bravo, designada en el 2015. “Tenemos la infraestructura y en una época en que se mejora cada vez más la tecnología, necesitamos mejorar la eficiencia y la capacidad efectiva del sistema de carreteras. Cualquier cosa que podamos hacer para mejorar el rendimiento de los caminos con el uso de la tecnología va a ayudar a nuestros conductores”.

La era moderna de los semáforos en el Condado Miami-Dade se remonta a 1975, cuando la sala de control fue construida inicialmente. Era un sistema actualizado a la época e ingenieros de tráfico de todo el mundo venían a Miami para observarlo, según dicen funcionarios condales.


Coordinaban los semáforos desde la sala de control a través de líneas telefónicas . Era originalmente una inmensa habitación a oscuras , donde cada señal de tráfico se representaba con una pequeña luz individual en una pizarra que cubría la pared. La mayoría de las luces brillaban en verde, lo que significaba que estaban funcionando.

Aunque el centro de control continuó funcionando aun después del 2000, fue cambiando gradualmente. El último vestigio de la antigua sala de control se desconectó en el 2011, un lapso de 36 años desde el momento en que entró en funcionamiento. Cuando se inauguró la sala de control, tenía inicialmente una capacidad para de alrededor de 2,000 semáforos. Pero a medida que el condado creció, la sala excedió su capacidad para la década de 1980. En los años subsiguientes, los técnicos del condado ajustaron el sistema para añadir capacidad, pero en general el tablero de control se mantuvo funcionando, anunciando problemas al hacer brillar luces en color rojo en lugar de verde.

No fue sino hasta que los votantes de Miami-Dade aprobaron un impuesto sobre las ventas de medio centavo para el transporte que el condado empezó la verdadera modernización del sistema de control de semáforos.

Para entonces, se habían agregado más de 700 semáforos al sistema de Miami-Dade, pero no podían ser coordinados desde la sala de control porque la pizarra no tenía la capacidad para incluirlos. Hoy en día, dicen funcionarios del condado, el sistema ha crecido a casi 2,900 semáforos. A medida que la población urbana crece, también crece el sistema de semáforos y entre 20 y 40 señales se añaden cada año.

El aumento de la población ha dado lugar a un aumento del tráfico, que también ha excedido la capacidad de las carreteras en Miami-Dade.


Este exceso de tráfico, según los funcionarios del condado, es la razón de que exista un número creciente de quejas de parte de los conductores que están convencidos de que los semáforos no están sincronizados y que el condado necesita mejorar la coordinación de los dispositivos.

“La situación del tráfico en nuestra ciudad se está poniendo cada día peor”, escribió L. De Jaham, residente de Doral, en un reciente correo electrónico. “Aparte del cada vez mayor número de vehículos en la carretera, uno de los principales culpables [del tráfico] es la mala sincronización de los semáforos”.

Sin embargo, durante una sesión de información detallada sobre el sistema de semáforos, los funcionarios condales dijeron que si bien se producen fallas periódicas, “en general, los semáforos están bien coordinados”.

Por ejemplo, el tráfico de la hora pico en la mañana que fluye de los suburbios del oeste a los edificios de oficinas en el centro de la ciudad en el este, recibe más semáforos en verde. Por la tarde, el patrón se invierte con más luces verdes para el tráfico que regresa a las comunidades residenciales en los suburbios.

También en las intersecciones principales, los técnicos han eliminado en horas pico las señales direccionales de flecha verde para dar vuelta para permitir la circulación más rápida del tráfico en dirección este en la mañana y al oeste por la tarde. La coordinación normal de semáforos se pone en evidencia cuando un grupo de vehículos puede cruzar cuatro o cinco intersecciones sin parar porque la luz está verde durante las horas pico. Por ejemplo, sobre la carretera U.S. 1 entre la Calle 16 y la Calle 98 del suroeste, las luces se sincronizan.


Por ende, cuando un pelotón de vehículos parte con luz verde desde la Calle 16, se supone que ese grupo de autos podrá ver cuatro o cinco luces verdes en sucesión a lo largo de la U.S. 1, siempre y cuando los vehículos avancen a la misma velocidad y no ocurra un accidente o surja algún otro obstáculo en las intersecciones, según los funcionarios del condado. El pelotón de vehículos a menudo no alcanza la sucesión de luces verdes porque a veces hay vehículos en calles transversales que bloquean la intersección o uno o más de los conductores no avanza de forma inmediata cuando la luz cambia de rojo a verde.

En la actualidad, el condado está instalando semáforos “inteligentes” que funcionan en combinación con cámaras para vigilar el tráfico en las intersecciones principales y capaces de reprogramarse por sí mismos para responder más rápidamente a las cambiantes condiciones del tráfico.

El proceso de modernización se lleva a cabo en varias fases. Una de ellas consiste en reunir información sobre los patrones de tráfico a lo largo de los principales corredores tales como la U.S. al sur de la I-95.

Los técnicos del condado están explorando opciones sobre tecnologías emergentes de semáforos y probando diferentes sistemas.

Algunas de estas tecnologías incluyen semáforos que podrán comunicarse entre sí y ser capaces de detectar vehículos que se aproximan a las intersecciones, de esa manera prolongando la luz verde o roja, según sea necesario.

“Tenemos diferentes iniciativas para mejorar nuestros sistemas de carreteras, pero en última instancia, la verdadera solución es conseguir que cada vez más personas utilicen el transporte público”, dijo Bravo.

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