Sur de la Florida

Corredores se preparan para Miami Marathon este domingo

Gabriel Goldberg entrena en el Kennedy Park para estar listo para la maratón de Miami, que arranca el domingo al amanecer en la American Airlines Arena.
Gabriel Goldberg entrena en el Kennedy Park para estar listo para la maratón de Miami, que arranca el domingo al amanecer en la American Airlines Arena. el Nuevo Herald

Para Gabriel Goldberg correr una maratón es una fiesta. “Te encuentras con toda la gente que conoces que corre. Además, no hace tanto calor, ya que es una época del año en la que es un placer correr por la temperatura. Y luego existe la posibilidad única de recorrer lugares en los que, por lo general, siempre hay tránsito y ahora solo policías que te cuidan para que ningún auto te pise”, dijo Goldberg.

Goldberg es escritor y abogado, pero cultiva la misma pasión por el deporte. Salvo los lunes, que practica natación y va al gimnasio, el resto de la semana corre entre seis y ocho millas. Y en su novela La mala sangre, ambientada en Miami, el personaje principal es un maratonista.

“Correr es una manera de poder pensar y, muchas veces, de escribir. Cuando vuelvo de correr, me pongo inmediatamente a escribir lo que estaba imaginando”, confesó Goldberg, que participará en la 13era edición de Miami Marathon & Half Marathon, que empieza el domingo, puntualmente, a las 6:15 a.m. frente al American Airlines Arena,

Si bien Goldberg corre desde que era un estudiante de high school en Argentina, cuando emigró a Estados Unidos, a principios del 2002, empezó a participar de maratones. Así lo hizo en varias oportunidades en la de Nueva York, Chicago, Palm Beach y Fort Lauderdale, entre otras.

Pero la de Miami es especial, como señala Goldberg, ya que es una de las maratones que convoca a más número de participantes, tanto de los 50 estados de la Unión americana como a corredores de 80 países. Los latinoamericanos pisan fuerte con alrededor de 600 participantes de Colombia y México, así como cientos de Costa Rica, Canadá, Brasil, Guatemala, Ecuador, Venezuela y Puerto Rico. En total, este año los organizadores esperan unos 30,000 competidores.

Por otra parte, Tamara Kassab tenía la buena costumbre de venir desde su natal Venezuela a participar de la maratón de Miami. “Empecé a venir con un grupo de amigos. Lo hicimos desde el 2010 hasta el año pasado”, comentó.

Pero en esta nueva edición, de la que Kassab también participa, lo hará por primera vez en calidad de residente de Miami. “El año pasado tomamos la decisión de emigrar. Fue muy doloroso dejar mi país, pero se nos dio una oportunidad y viendo cómo está hoy Venezuela, uno no lo piensa dos veces”.

Kassab es economista y tiene una empresa que organiza eventos inspiracionales. Ismael Cala, por ejemplo, es una de las figuras que llevó hace unos años a Venezuela. Además de estas actividades, Kassab ama correr, y le pone la misma dedicación. Ha participado de las maratones de Nueva York y Berlín.

“Para mí correr lo es todo”, confesó. “Aprendí que hacerlo me abre la mente, soy una persona más productiva, soy mejor persona. Me ha enseñado también algo que muchos buscamos y es humildad”.

Para las 26.2 millas de la maratón de Miami vienen corredores de élite de países como Etiopía, Argentina, Italia, Sudáfrica y Guatemala. El año pasado Samuel Kipkosgei Malakwen, de Kenya, llegó en primer lugar a la maratón con un tiempo de 2 horas 19 minutos 46 segundos. A su vez, Edward Tabut, también de Kenya, lo hizo en el medio maratón con un tiempo de 1:06:45.

Los premios en dinero son de $2,000 para los ganadores, $1,000 para el segundo y $500 para el tercer lugar. Los competidores en sillas de ruedas reciben $500 cada uno. Las medallas son verdaderas obras de arte, ya que las diseñó especialmente Romero Britto.

El maratón de Miami empieza y termina en el American Airlines Arena. La ruta incluye el MacArthur Causeway, Ocean Drive, Venetian Causeway, Flagler Street, Bayshore Drive, la avenida Brickell y Coconut Grove.

Sobre el momento culminante de la maratón, la tan ansiada meta, Kassab y Goldberg opinan lo mismo, aunque usan diferentes ejemplos. “En los últimos 300 metros piensas que te vas a morir. Ya no das más. Cuando llegas, antes de que te den la medalla, sientes que te moriste, cuando abres los ojos es como si volvieras a nacer. Una suerte de orgasmo. Si no hay sufrimiento no hay placer. El maratonista que te diga lo contrario, no le creas”, reconoció Goldberg.

“Cuando empecé, la gente con más años corriendo me decía que cuando llegara a la meta iba a llorar. Yo contestaba: “¿Llorar? No, ¡voy a reírme!”. Y no, dicho y hecho”, comentó Kassab.

“Hay una mezcla de emociones impresionantes. Es como que tienes la oportunidad de ver tu vida como en una película, ya que cuando corres esas largas distancias estás a solas contigo, y te pasan un montón de historias. Cuando llegas a la meta, eso se corta, es muy crudo, es como que moriste. Se te fue la vida. Pero gracias a la maratón tienes la oportunidad de nacer. Todo aquel que corre una maratón no puede ser malo. Es una enseñanza de vida”, concluyó Kassab.

La 13era maratón y media maratón de Miami se inicia el domingo 25, 6:15 a.m. (6:05 para los competidores en silla de ruedas) en el American Airlines Arena, 601 Biscayne Blvd, Miami.

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