Sur de la Florida

A sus 95 años, empresario Datorre ha ‘vivido una vida intensa y real’

Tomas Datorre rodeado de sus nietos y bisnietos durante la celebración de sus 95 años en el Miami Shores Country Club.
Tomas Datorre rodeado de sus nietos y bisnietos durante la celebración de sus 95 años en el Miami Shores Country Club. El Nuevo Herald

A sus recién cumplidos 95 años, el empresario de bienes raíces Tomás Datorre prefiere evitar los compromisos y vivir una vida tranquila rodeado de su familia en su apartamento de Miami Beach.

Pero, ese espíritu por los negocios, que lo acompañado desde los 23 años, cuando inició su trayectoria profesional en Perú, lo lleva tres veces a la semana a las sedes de Gladisco USA y Dati Corporation, en Miami Beach, compañías de las que es dueño y presidente y que maneja con sus hijos, Roberto y Tomás, y un equipo de 20 empleados. Sus dos hijas, María Antonieta y Rocío, no participan en sus negocios.

Las dos compañías, explica, se especializan en la compra, venta y administración de las propiedades que Datorre posee en Miami Beach, Fort Lauderdale y West Palm Beach.

Más que un negociante de éxito, Datorre ha sido para muchos de sus allegados un modelo a seguir.

“Los jóvenes necesitan ejemplos como el de él. Es un hombre que llegó a altas posiciones económicas y sociales, pero no se olvidó de las obras sociales y humanitarias en Perú. Aparte, es muy religioso’’, dijo el doctor Hernán Carrión, urólogo, presidente del Club Peruano de la Florida, quien lo conoce desde hace más de 20 años.

La historia de Datorre, cuenta Carrión, es como la de muchos emigrantes europeos que han llegado al Perú y han desarrollado una labor exitosa económica y social. Entre los cargos que recuerda, mencionó que Datorre fue alcalde de Chosica, en las afueras de Lima; director del Banco Hipotecario de Perú y cónsul del Perú en Miami.

Datorre nació en Madrid, el 22 de enero de 1920 y se mudó con su madre, María Antonieta Compes de Datorre, al Perú siendo todavía un niño. Terminó la escuela secundaria en el Colegio Santa Rosa de Chosica.

Su aprendizaje en el mundo de los negocios partió de las experiencias de la vida. Pero, según él, el gran milagro de su carrera fue conocer al empresario Enrique de la Piedra del Castillo, propietario de la hacienda Pomalca, una de las grandes sedes de la industria azucarera en el norte peruano.

“Mis conocimientos en los negocios y mi educación se los debo a él. También mi devoción por la Beatita Luisa de la Torre, que fue la que lo puso en mi camino”, recordó Datorre, quien comparte su vida con Noemí La Hoz, a quien llama su “novia eterna”.

La Hoz llegó a su vida hace 28 años, después de la viudez.

Datorre empezó a trabajar en el campo de los bienes raíces a los 23 años. Compraba y administraba las propiedades del empresario que se se convirtió en su benefactor. En homenaje a esos recuerdos y a la Beatita de Humay, nacida en 1819, Datorre recién terminó de construir otra de sus obras caritativas, una iglesia ubicada en este distrito de la provincia de Pisco, en Perú,

“Será una de las próximas cosas que haga, visitar la iglesia. Allí ya llegan muchas peregrinaciones”, dijo.

Desde su juventud, Datorre dice que también aprendió los principios en los negocios.

“Aprendí el valor de la palabra. Tener palabra es más importante que una escritura. Es lo que hace que la gente confíe en uno. Aparte, están la honestidad y la constancia”, comentó.

En 1972, Datorre había acumulado numerosas propiedades en Perú, así como desempeñado importantes cargos y tomó la decisión de mudarse a Miami Beach, desde donde ha continuado su carrera. No obstante, nunca se ha desvinculado de su país y ha trabajado en la ayuda social en diferentes campos.

“Me nace por todo lo que he vivido en Perú, allí empecé mi trabajo y he construido mucho. También, viajé mucho por el país y conocí la necesidad de mucha gente. He vivido una vida intensa y real”, exclamó.

Hace unos años, Datorre tuvo la iniciativa de hermanar a las ciudades de Ica y Miami Beach, lo cual ha permitido la cooperacion técnica y económica para los Bomberos Voluntarios del Perú. Ha sido el gestor de donaciones de carros de bomberos, ambulancias, patrulleros y equipos diversos, incluido el transporte internacional a Lima y a las diferentes provincias del Perú.

“De niño, vivía frente una estación de bomberos, en Lima, y me hice amigo de la persona que cuidaba del lugar. Los bomberos en Perú son voluntarios y desde entonces veía sus necesidades. Ahora, el gobierno se ha preocupado de equipar mejor los cuarteles”, dijo.

Varios de los amigos y conocidos de Datorre han viajado desde Miami a conocer sus obras en Perú.

“Viajé a Ica, la ciudad hermana de Miami Beach, en Perú, motivada por él”, dijo Matti Herrera Bower, ex alcaldesa de Miami Beach y ex comisionada, quien conoce a Datorre de hace más de 10 años.

En ese viaje, Herrera Bower también visitó la Escuela Esperanza y Caridad, fundada por Datorre, en Chorrillos, en Lima, donde él donó los terrenos y construyó los edificios para abrir un centro donde los jóvenes necesitados de la región hoy acuden y reciben educación, dos comidas al día y servicios médicos.

“La sociedad mejora con la educación. No es fácil lograr las cosas. Hay que estar detrás de cada encomienda y tener perseverancia para llevar adelante un propósito. El la tiene”, dijo Herrera Bower acerca de Datorre.

En la actualidad Esperanza y Caridad presta atención a 800 niños y se mantiene gracias a un grupo de benefactores.

Hace 27 años, la creación de otra de sus obras, la Asociación del Alzheimer en Perú, lo unió a La Hoz.

“Empezamos por trabajar juntos en la obra”, recordó La Hoz, quien a los 24 nietos adultos del primer matrimonio de Datorre ha añadido la alegría de siete nietos pequeños, de los dos hijos de su primer matrimonio.

Durante años, Datorre ha tratado de mantener en reserva las obras sociales que realiza. No obstante, ha recibido el agradecimiento de varias organizaciones. Entre ellas, la del entonces Presidente de Perú, Alan García, que en una Resolución, el 21 de abril del 2010, le confirió la condecoración de “Comendador” por sus méritos y servicios distinguidos.

Esta semana, después de celebrar su cumpleaños, Datorre dice que lo mejor de cumplir 95 ha sido estar con los 150 miembros de la familia y allegados. Incluso, su hermana Antonia, a quien no veía desde hace 30 años, viajó especialmente de Perú para acompañarlo en la celebración.

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