Sur de la Florida

InnoVida: un escollo en el camino de Jeb Bush

Foto de archivo. El ex gobernador de Florida Jeb Bush.
Foto de archivo. El ex gobernador de Florida Jeb Bush. el Nuevo Herald

Jeb Bush llevaba menos de un año fuera de la mansión del gobernador de la Florida cuando llegó al acuerdo de brindar consultoría por $15,000 al mes a InnoVida, una nueva compañía de Miami que prometía revolucionar el mercado de las viviendas asequibles con paneles de construcción extremadamente sólidos y ligeros.

Pero InnoVida nunca cumplió sus promesas. En lugar de eso, la compañía se fue a bolina entre la quiebra e investigaciones de fraude que acabaron llevando a su encantador presidente ejecutivo, Claudio Osorio, a la cárcel federal por casi 13 años.

Un síndico de quiebra decidió cobrar lo pagado a Bush, y en el 2013 el ex gobernador, que lo fue por dos mandatos, acordó devolver más de la mitad de los $470,000 que cobró como consultor entre fines del 2007 y el otoño del 2010.

Bush, quien fue parte de la junta directiva de InnoVida, nunca fue acusado de hacer nada indebido en la estafa financiera estilo Ponzi de Osorio, a través de la cual él y sus cómplices amasaron alrededor de $50 millones, según la fiscalía.

El tristemente famoso final de InnoVida está recibiendo renovada atención ahora que Bush se prepara a postularse a la presidencia. El republicano, quien celebra el poder de la libre empresa en su campaña “Right to Rise” (El Derecho a Levantarse), fue miembro de la junta corporativa de una empresa plagada de informes de contabilidad falsificados y transacciones de negocios ficticias.

La abogada de Miami, Linda Worton Jackson, quien representó a los acreedores de InnoVida en el caso de quiebra, culpó a la junta directiva de falta de control, por no haber supervisado debidamente a Osorio, y también por no haber advertido las señales de alarma cuando éste esquivaba preguntas y se mostraba evasivo con respecto a las finanzas de la empresa.

“Cuando alguien tan prominente como Jeb Bush presta su nombre a una empresa, eso da a los acreedores una falsa sensación de seguridad”, dijo Jackson al Miami Herald. “Los acreedores asumen que él está examinando atentamente a la compañía en lugar de recibir acciones y dinero a cambio de limitarse a ratificar cada una de las decisiones de Osorio. Esa es precisamente la razón por la cual los estafadores animan a las personas prominentes a participar en una empresa fraudulenta”.

Una portavoz de Bush dijo que el ex gobernador había tenido preocupaciones “hacia el final de su relación” con InnoVida con respecto a la administración y la divulgación financiera en la misma, y tomó medidas en el 2010, una vez que se dio cuenta de que había graves problemas en la compañía. La misma portavoz señaló que el acuerdo al cual Bush llegó con el síndico de quiebra hace elogios de su asistencia.

“Es evidente ahora que el señor Osorio engañó deliberadamente a una junta directiva compuesta por prominentes líderes de negocios con relación a las actividades de su compañía, y es por eso que él está ahora en la cárcel”, dijo Kristy Campbell, portavoz de Bush, en una respuesta por correo electrónico a preguntas al respecto. “Aparte de eso, [Bush] carecía de razones para sospechar que Osorio estaba dedicándose a actos indebidos”.

Campbell dijo que, antes de entrar a la compañía como consultor, el ex gobernador había investigado a InnoVida, visitando sus operaciones en el Medio Oriente y entrevistando a empleados suyos, y “todo parecía legítimo”. Bush había contratado además a un investigador para chequear a Osorio y “no encontró señales de alarma algunas con respecto a actos criminales o indebidos”.

Fuera de la vida pública desde enero del 2007, la participación de Bush en el sector privado en InnoVida y otras compañías es considerada a menudo en estos momentos como un potencial talón de Aquiles político.

La ascensión y caída de InnoVida, la empresa de Osorio, es una clásica historia miamense de un hombre con buenas conexiones, amigos famosos, una lujosa mansión frente al mar y facilidad de palabra para la venta. Hubo además una compleja red de corporaciones y sucursales que se extendían por todo el mundo. Bush firmó un contrato de prima por descubrimiento con una entidad de InnoVida en las Islas Caimán, y dijo que había viajado a Dubai a inspeccionar el puesto avanzado de la compañía en ese país.

La ascensión de InnoVida se debió a dos factores fundamentales. El primero fue una nueva manera de fabricar paneles de construcción de material compuesto, que se anunciaban como “más ligeros que la madera, pero más sólidos que el concreto”. El segundo, los amigos y asociados famosos de Osorio, los cuales parecían validar no sólo la prosperidad de InnoVida sino además un estilo de vida a todo dar que incluía una mansión en Star Island, un Maserati y actividades políticas de recaudación de fondos para Barack Obama y los Clinton.

Como hermano que era del Presidente cuando firmó su primer contrato con InnoVida el 16 de noviembre del 2007, Bush era el que tenía más caché de los conocidos célebres de Osorio. Alonzo Mourning compareció en eventos de InnoVida invitado por Osorio, el general retirado Wesley Clark viajó a Haití para proponer productos de InnoVida tras el terremoto del 2010, y Jorge Pérez, el rey de los condominios de Miami, invirtió en la compañía y aparecía listado como director, aunque él insiste en que nunca formó parte formalmente de la junta directiva.

Los abogados del caso en contra de InnoVida afirmaron que Osorio usaba la fama de asociados como Bush para atraer a inversionistas con los bolsillos llenos y otros con el dinero y las conexiones necesarias para sustentar el negocio.

“Jeb estaba en la junta directiva cuando yo acordé entrar en ella”, dijo Chris Korge, conocido ex cabildero y concesionario del Aeropuerto Internacional de Miami quien entró a la junta directiva de InnoVida en el 2009, un año después que Bush. Korge llegó a ser un importante inversionista en la compañía, y dijo que la presencia de Bush, Pérez y otros lo hacía sentirse cómodo. “No era una junta con un montón de gente inepta”.

Bush no ha dado detalles sobre lo que él hacía para InnoVida, aunque su papel es descrito a grandes rasgos en documentos judiciales vinculados al publicitado final de InnoVida. Su contrato era para brindar “estrategias de ventas y marketing“, de acuerdo con un documento presentado por un síndico de quiebra, y un documento de InnoVida lo mencionaba como “gerente clave” con derecho a 250,000 opciones de acciones. Como lo reportó por primera vez el Washington Post, Bush además se comprometió a buscar oportunidades para inversiones y ventas en Nigeria, Sudáfrica, México y la Florida.

Un contrato del 2009 entre Bush e InnoVida Factories, radicada en las Islas Caimán, proponía abrir una planta de la compañía en México. Si Bush conseguía negociar una empresa conjunta para construirla, él recibiría el 8 por ciento del dinero invertido. Alejandro Aguirre, ex director del Diario Las Américas en Miami, aparece listado en el contrato como el contacto de Bush en México, y dijo que el ex gobernador trajo “una credibilidad instantánea” a la posibilidad de este negocio, dado su nombre, la fluidez con que habla español y su familiaridad con México.

“Jeb me abrió las puertas” en InnoVida, dijo Aguirre, y agregó que el acuerdo “no funcionó debido a la situación económica en México”.

La compañía consiguió algunos negocios de alto perfil, incluyendo un compromiso de préstamo de $10 millones de una agencia del gobierno de EEUU para construir viviendas de bajo costo en Haití, y una asociación con Royal Caribbean para construir una escuela en terrenos controlados por la compañía de cruceros en esa isla asolada por los terremotos. Pero documentos del tribunal de quiebra muestran que Osorio usó fondos federales para pagar a algunos de sus primeros inversionistas, no para el proyecto de viviendas en Haití.

Documentos judiciales muestran que el venezolano Osorio daba una imagen inflada de la solidez financiera y las perspectivas del negocio a los inversionistas y miembros de la junta directiva, y luego usaba las ganancias de la compañía para pagar por sus gastos personales. Cuando la hoja de balance de InnoVida mostraba $35 millones en efectivo, la compañía contaba en realidad con menos de $200,000, de acuerdo con una queja de la Comisión de Canje y Valores. En el curso de cuatro años, afirmó la fiscalía en los documentos acusatorios, Osorio recaudó alrededor de $50 millones en inversiones y préstamos y gastó una considerable porción de ese dinero en sí mismo y en su familia, incluyendo su esposa Amarilis, una “cómplice no encausada”.

Ningún documento muestra que Bush haya hecho inversión alguna en InnoVida. Campbell, la vocera de Bush, dijo que el ex gobernador nunca recibió comisión o prima por descubrimiento alguna de parte de la compañía, solamente pagos por consultoría.

InnoVida empezó a tener problemas cuando Korge, el mayor inversionista local, entró en sospechas. El propietario de NewsLink, que administra restaurantes y tiendas en el MIA, invirtió $4 millones en InnoVida, de los cuales unos $3 millones le fueron prestados por Rodney Barreto, socio de una de las principales firmas de cabilderos en Miami-Dade. Korge, quien además es abogado, dijo que Osorio cancelaba reuniones para hacer viajes al extranjero de último minuto con objeto de conseguir más inversiones.

Cuando el dinero nunca apareció, Korge entró en sospechas y contrató a un investigador privado para que siguiera a Osorio. Cuando el presidente ejecutivo dijo que estaba en China, el detective lo vio almorzando con su esposa en Miami Beach.

Korge, un importante recaudador de fondos demócrata que respaldó a Hillary Clinton en el 2016, dijo que él se había acercado a Bush como primer aliado suyo en la junta directiva, y los dos llevaron a cabo llamadas en conferencia con sus abogados respectivos para planear “lo que podríamos hacer como miembros de la junta directiva de una compañía no cotizada en bolsa que no brindaba mucha información para descubrir la verdad y proteger a todos los inversionistas”.

“Pienso que Jeb se comportó de un modo honorable y recto”, dijo Korge.

Campbell dijo que Bush terminó sus relaciones con InnoVida el 19 de septiembre del 2010. Y, cuatro días después, Korge presentó una demanda que acabó llevando a InnoVida a la quiebra. La siguió la investigación federal por lo criminal, y Osorio se declaró culpable en el 2013 de tres delitos de conspiración con respecto a fraudes de transferencia bancaria y lavado de dinero.

Artículos relacionados el Nuevo Herald

  Comentarios