Sur de la Florida

Ex modelo condenada a 5 años de cárcel por accidente que dejó dos muertos

Lindsay Armada junto a su abogado Edward O’Donnell. MIAMI HERALD/ DAVID OVALLE
Lindsay Armada junto a su abogado Edward O’Donnell. MIAMI HERALD/ DAVID OVALLE

Las pruebas que se le hicieron a Lindsay Armada dieron positivo de haber consumido la droga Ecstasy y una pequeña cantidad de alcohol, aunque los fiscales nunca pudieron demostrar que la joven estaba endrogada ni ebria la mañana de agosto del 2010 que estrelló su Lexus contra una palma en la autopista Palmetto.

De cualquier modo, Armada tendrá que pagar un alto precio a partir del martes.

La ex modelo de Internet se presentó en un tribunal para empezar a cumplir su sentencia de cinco años de prisión tras haber sido hallada culpable en el aparatoso choque donde perecieron dos de sus pasajeros y una tercera víctima estuvo enyesada durante seis meses.

“La señorita Armada no saldrá libre de esta sala”, le dijo la jueza de Circuito de Miami-Dade Ellen Sue Venzer a los familiares de las víctimas que estaban presentes en la corte. “Tendrá que pagar muchos años de cárcel por su conducta”.

Armada, llorando a mares e incapaz de mirar a los familiares de los muertos que contemplaban sentados, lo que hizo fue leer fragmentos de una carta.

“Cambiaría cualquier cosa por traer de vuelta a los muchachos”, dijo Armada, de 25 años, y con dos hijos.

Las víctimas que murieron fueron Nicolas Garzón, de 21 años, y Luis Suárez, de 20 años, que se había destacado como jugador de béisbol y hacía poco había firmado un contrato para jugar profesionalmente en Venezuela.

En el accidente, resultó gravemente lesionada Ashley Téllez.

“Perdimos mucho ese día”, le dijo a la jueza José González, amigo de las víctimas.

El choque tuvo lugar el 22 de agosto del 2010, a las 7 a.m., después que el grupo de amigos terminó sus vacaciones de verano fiestando en los clubs Nocturnal y Space en el downtown de Miami.

El caso se demoró años, y en determinado momento, Armada rechazó un acuerdo en el que cumpliría dos años de cárcel.

Ahora deberá estar tras las rejas cinco años, además de ocho años de libertad provisional, un período en que no podrá tener licencia de conducción. Muchos de los familiares de Garzón y Suárez no pudieron asistir a la audiencia del martes.

“El dolor de la familia es muy profundo”, le dijo a la jueza la fiscal Eileen Keeley. “El que este caso haya durado tanto, ha sido muy duro para ellos”.

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