Sur de la Florida

Empleados del Aeropuerto de Miami se quejan de condiciones de trabajo inseguras

Empleados de MIA se quejan de condiciones de trabajo inseguras

Los empleados quejan por alto nivel de monóxido de carbono, que no les pagan tiempo extra ni días feriados.
Up Next
Los empleados quejan por alto nivel de monóxido de carbono, que no les pagan tiempo extra ni días feriados.

Debajo de las esteras de equipaje del Aeropuerto Internacional de Miami está la poco iluminada y ruidosa zona de equipajes que los empleados llaman el “túnel”, donde alegan que abundan las infracciones a las leyes de seguridad laboral, desde altos niveles de monóxido de carbono hasta escasez de agua potable.


El área es la Terminal D, la zona de equipajes que presta servicio a las llegadas internacionales más arriba en el Concourse D. Empleados de dos subcontratistas que prestan servicios en la zona, Ultra Aviation Services y Eulen America, alegan que las compañías no están implementando la supervisión necesaria para mantener condiciones de trabajo justas.

Los empleados alegan que los camiones de equipaje que traen las maletas se dañan constantemente, no les funcionan los frenos o las luces.


“A un camión le salía humo del motor, sonaba como una cafetera”, dijo Jasa Tanelus, un maletero de Ultra. “El capó vibraba y se estremecía, y soltaba una nube de humo. La gente me miraba como preguntándome por qué estaba manejando ese aparato. Y te hace arder los ojos”.


Empleados de las dos compañías, así como el subcontratista Triangle Services of Florida, Inc., se congregaron el jueves en una reunión especial del Comité de Comercio y Turismo de la Comisión de Miami-Dade, celebrada tres pisos por encima de la Terminal D.


Unas 100 personas asistieron, entre ellas unas dos docenas de empleados del aeropuerto que, junto con el Local 32BJ del Sindicato Internacional de Empleados de Servicio (SEIU), presentaron los resultados de una encuesta sobre las condiciones de trabajo que enfrentan potencialmente más de 5,000 empleados —en su mayoría inmigrantes— de cinco subcontratistas empleados por las aerolíneas para los servicios de manejo de equipaje en tierra.


“La verdad es que es un sistema de contratación muy competitivo”, dijo Helene O’Brien, directora en la Florida de 32BJ SEIU. “Todo se centra en el costo para las aerolíneas, de manera que reducen el presupuesto y terminan afectando a los empleados, a algunos en la paga y a otros en su salud”.

Entre las quejas:

▪ Falta de agua potable. Los empleados alegan que en el pasado el agua se recogía en envases de una tubería en el baño.

▪ Los empleados alegan que el “túnel” tiene un alto nivel de monóxido de carbono de los camiones que funcionan a gasolina. Pruebas realizadas por los trabajadores mostraron que el nivel de monóxido de carbono era 300 veces superior al límite legal, aunque las pruebas no fueron científicas. Greg Chin, portavoz del aeropuerto, dijo que el año pasado se midieron los niveles y se determinó que cumplían las exigencias de la Administración de Salud y Seguridad Ocupacionales.

▪ Falta de equipos de protección, como guantes y tapones para los oídos. Ultra afirma que los empleados siempre tuvieron acceso a estos equipos.

▪ Falta de un lugar para recesos.

▪ Temperaturas elevadas y poca ventilación.

La mayoría de las quejas, presentadas contra Ultra, fueron abordadas el mes pasado cuando una delegación de empleados se presentó en las oficinas de la empresa con una petición firmada por casi 100 trabajadores que exigían cambios en las condiciones de trabajo.

Cuando un reportero visitó la zona esta semana, había una zona para receso visible detrás de barricadas de hormigón, con tres mesas, un horno de microondas y un refrigerador, y un logotipo rojo grande de Ultra Aviation en la puerta. En el extremo derecho de la terminal había un bebedero, junto a 11 contenedores con agua. Un empleado transportaba 13 contenedores adicionales de agua y había 8 más junto a una columna cerca del centro del área. También había una máquina vendedora de alimentos y otra de refrescos. También se observaron ventiladores en cada una de las 10 columnas del área.

Pero aún así el calor era fuerte, y se nota en el momento que uno entra al elevador para bajar a la cámara del nivel inferior. El viernes a eso del mediodía sólo había un puñado de empleados durante un período de pocos vuelos, pero los empleados tenían que estar muy cerca unos de otros para hablar debido al ruido de la estera mecánica. Un empleado de Ultra tenía una mascarilla contra el polvo, ninguno tenía puestos tapones en los oídos para protegerse del ruido.

“Puedo poner ventiladores, darles agua, y me alegra poder hacerlo”, dijo Nikole Augsten, directora de Recursos Humanos de Ultra. “Pero al final, no puedo trasladar la zona de trabajo”.

Augsten dijo que estaba sorprendida con la cantidad de empleados de Ultra que se quejaron en la reunión pública porque ella ha recibido pocas de esas quejas en su oficina.

Parte de eso puede deberse a que muchos de los empleados alegan que hay una cultura de intimidación que los desalienta de quejarse.

Eber Góngora Rivero, chofer de un camión de equipaje de Ultra, dijo que en otras ocasiones, los empleados se han quejado y Ultra ha respondido con amenazas de despido.

“No tiene sentido quejarse [ante Ultra] pero yo necesito [este empleo]. Tengo muchas cuentas que pagar, mi esposa está embarazada, tengo tres hijos”, dijo Góngora Rivero. “Tengo la impresión de que no estaré mucho tiempo aquí, porque enseguida que me llamen de otro lugar me iré. Trabajar aquí es insoportable”.

Los empleados también se quejaron de los beneficios, como no saber qué empresa es su aseguradora de servicios médicos, no les pagan tiempo extra y hay irregularidad en la paga porque les quitan horas de trabajo. Empleados de las dos empresas también se quejaron de que no tienen días por enfermedad, vacaciones ni días feriados pagados.

Liván Acosta, jefe de operaciones de Eulen, negó las alegaciones contra la compañía y dijo que Eulen paga tiempo extra y ofrece días feriados con paga a los empleados. En junio de 2015 Eulen zanjó una demanda colectiva presentada por 13 empleados en Miami-Dade que alegaron haber trabajado horas extras sin que se las pagaran.

“Esta es una industria muy regulada y tenemos que ofrecer todas esas cosas”, dijo Acosta. “Siempre habrá empleados que no están felices. Pero puedo investigar la situación”.

Augsten dijo que hasta el 1 de junio, los empleados a tiempo parcial de Ultra también tendrán días feriados pagados, pero no se les avisará hasta que reciban sus cheques de nómina la próxima semana.

Los subcontratistas trabajan bajo un Permiso de Servicio emitido por el condado, dijo O’Brien, de la SEIU. La comisionada Rebeca Sosa dijo que la comisión no puede interferir con una empresa privada, aunque trabaje en el aeropuerto.

Sosa y el comisionado José “Pepe” Díaz pidieron que el aeropuerto emita un informe sobre cualquier cosa que la comisión pueda hacer en términos de peligros a la seguridad, particularmente el nivel de monóxido de carbono en la Terminal D.

  Comentarios