Sur de la Florida

Trabajadoras domésticas del sur de Florida celebran primera asamblea

Alicia Machado en 1ra Asamblea de Trabajadoras Domésticas en Miami

El evento, organizado por el Centro de Trabajadores de Florida, reunió a empleadas para iniciar un dialogo sobre sus derechos laborales y cómo luchar contra el estigma asociado con esa línea de trabajo.
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El evento, organizado por el Centro de Trabajadores de Florida, reunió a empleadas para iniciar un dialogo sobre sus derechos laborales y cómo luchar contra el estigma asociado con esa línea de trabajo.

El lema‘El trabajo doméstico hace que todos los demás trabajos sean posibles’

Era el mensaje de empoderamiento que se escuchaba el sábado durante la Primera Asamblea de las Trabajadoras del Hogar del Sur de Florida.

El evento, organizado por el Centro de Trabajadores de Miami, reunió a empleadas para iniciar un diálogo sobre sus derechos laborales y cómo luchar contra el estigma asociado con esa línea de trabajo.

“Hoy estamos aquí para dar visibilidad a las voces que no se escuchan y a las manos que no se ven”, dijo Marcia Olivo, del Centro de Trabajadores de Miami, durante la apertura del programa.


El evento atrajo a empleadas y empleados domésticos de Miami, Broward y West Palm Beach al Miami-Dade College, donde también estuvieron presentes varios funcionarios condales y estatales, y la actriz y ex Miss Universo, Alicia Machado.

“Esta lucha de las trabajadoras del hogar por sus derechos laborales está relacionada con los derechos de las mujeres y de los inmigrantes”, dijo Machado a el Nuevo Herald. “Y si a través de mi voz puedo ayudar a conseguir eso, lo hago con mucho gusto”.

Según datos de un estudio nacional para la Alianza Nacional de Trabajadoras del Hogar (NDWA), en Miami-Dade hay alrededor de 95,000 mil empleados domésticos.

Un estudio de la Universidad Internacional de Florida (FIU), que encuestó a 150 empleados de esa industria, mostró que el promedio que reciben en sueldo semanal es $110. Según la encuesta, el 97 por ciento de los trabajadores del hogar son mujeres latinas, la mayoría de México, Nicaragua y Perú.


Onelia Maco relató su dramática experiencia como empleada doméstica a la audiencia durante el primer panel. Maco fue contratada en Perú por una familia para trabajar en Miami. Dejó su país con la promesa de recibir una visa y un salario fijo de $7 la hora, pero poco después de llegar, la familia la empezó a explotar. Le quitaron su pasaporte, la forzaron a dormir en un clóset y le pagaron mucho menos de lo que habían acordado.

Finalmente, con la ayuda de unas organizaciones civiles, Maco llevó a la familia a los tribunales federales y ganó el caso.

“No hay que tener miedo, denuncien los abusos,” alentó Maco.

El abogado de derechos civiles John de León, quien estuvo ofreciendo asesoramiento legal gratuito durante la asamblea, dijo a el Nuevo Herald que el caso de Maco no es muy extraño.

En su bufete, Chávez and DeLeon, reciben casos de personas a las cuales les han quitado sus pasaportes, o que han sido víctimas de tráfico humano o de esclavitud moderna.

“Las personas indocumentadas tienen los mismos derechos que las personas con documentos, una vez que empiezan a trabajar. La gente no se da cuenta de esto,” dijo De León.


El abogado sugiere a los empleados del hogar guardar consigo un cuaderno donde puedan apuntar sus horas y ver si corresponden con las leyes del salario mínimo y horas extra. En caso de violaciones a la ley, las personas pueden consultar al consulado de sus respectivos países, al Departamento de Trabajo o a un abogado.

En otros estados como Nueva York, Massachusetts y California, ya se ha aprobado legislación para proteger a las trabajadoras domésticas, explicó Andrea Mercado de NDWA.

Mercado espera poder hacer lo mismo en Florida, logrando que el gobierno estatal apruebe una Carta de Derechos, ya que dice que Miami es la tercera ciudad con más empleadas domésticas luego de Los Ángeles y NYC.

“Los empleados domésticos y los campesinos fueron excluidos de los derechos laborales y están directamente ligados a la esclavitud que ocurría en este país,” dijo.

La asamblea fue el primer paso a alcanzar esa Carta de protección, y se impartieron talleres informativos sobre el robo de salario, los derechos de OSHA y el tráfico humano en el sur de Florida.

“Estamos en el inicio de un movimiento,” observó el abogado de León. “Esta es la primera asamblea que he visto que reunió coherentemente a empleadas domésticas para organizarlas para que luchen por sus derechos, y creo que eso es algo muy poderoso”.

Siga a Larisa Casillas y a Brenda Medina en Twitter: @Lari_casillas y @BrendaMedinar

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