Sur de la Florida

Caso de asesinato de colombiano en Broward en el 2012 sigue abierto

David Mauricio Castro con su madre Gloria Blanco.
David Mauricio Castro con su madre Gloria Blanco. Cortesía

Todavía era de noche cuando las autoridades fueron notificadas de un incidente en el estacionamiento del 5011 de West Hillsborough Boulevard, donde se ubica Deenies Hideway — un club de “swingers” que intercambian pareja en Coconut Creek, justo al sur de Boca Raton.

Cuando la policía llegó, encontraron a un hombre sangrando de una herida de bala en la cara. Esto llevó a los investigadores a especular que el colombiano David Mauricio Castro había sido víctima de un atraco para robarle el auto, un incidente de "road rage" causado por la furia de un conductor contra otro o que simplemente había perdido el control de su vehículo y chocó contra otros.

Precisamente lo que ocurrió hace cuatro años sigue siendo un misterio.

Esto molesta a la madre de Castro en Colombia, que sigue tenazmente tratando de averiguar qué fue lo que realmente le pasó a su hijo y quién fue la persona o personas que le dispararon y mataron en Coconut Creek.

“Yo, como madre, no he tenido una verdadera vida, desde que mataron a mi hijo,” la madre de Castro, Gloria Blanco, dijo a el Nuevo Herald recientemente en una entrevista telefónica desde Colombia. “Sólo espero que las autoridades puedan resolver el caso. Por favor, publique la historia de mi hijo y mi protesta contra la policía en Coconut Creek”.

Entre las preocupaciones de Blanco sobre la investigación está si los detectives comprobaron los videos de vigilancia de los negocios en las proximidades del lugar donde ocurrió el incidente, si inspeccionaron el celular de su hijo y su computadora.

El departamento de policía de Coconut Creek dio a el Nuevo Herald una copia del informe policial original, una copia de un volante en el que se busca de información sobre el caso y una imagen borrosa del sitio donde ocurrió el incidente. Un portavoz de la policía dijo el martes que el caso sigue abierto, pero no respondió a las preguntas de Blanco.

Castro vino a vivir en Estados Unidos porque conoció a una joven estadounidense en su natal Cali, una ciudad colombiana, hace 12 años. Castro decidió mudarse a este país con una visa de visitante y luego se quedó, dijo su madre. Se trasladó a Chicago, fue a la escuela, se convirtió en ingeniero electrónico y, finalmente, se trasladó al sur de Florida reasentándose en Boca Raton con otra novia.

Su último cumpleaños, cuando cumplió 31, fue el cinco de junio del 2012. Por alguna razón no celebró su cumpleaños ese día. Sin embargo, la madrugada del domingo cuando lo atacaron, el 10 de junio del 2012, al parecer había estado en un bar cerca de Deenies Hideway, según un artículo publicado en el Miami Herald 15 días más tarde.

La noche anterior al incidente, Castro y su novia habían ido a tomar unos tragos para celebrar su cumpleaños, pero la celebración fue interrumpida porque la mujer no se sentía bien, según el artículo.

Castro llevó a la mujer de vuelta a casa, pero alrededor de las 3:30 a.m. del domingo, Castro salió de su residencia, aparentemente para comprar cigarrillos, según el artículo del Miami Herald.

Cuando Castro no regresó de inmediato, su novia lo llamó a su celular. Él le dijo que se había encontrado con un grupo de amigos y que se habían ido a tomar unos tragos en el club TW’s Lounge, a pocas cuadras de Deenies Hideaway. Pero, Blanco dice que la policía le informó en el 2012 que no encontró evidencia de que Castro había estado con alguien en el TW’s Lounge.

La prometida de Castro, Erin DeFilippi, dijo al Miami Herald que la policía le dijo que era posible que Castro recibiera el disparo en esa zona, luego subió herido a su coche, comenzó a conducir y perdió el control del vehículo en el estacionamiento del Deenies Hideaway.

Castro murió pocos días después en el hospital. Su madre se llevó sus cenizas a Colombia.

Siga a Alfonso Chardy en Twitter: @AlfonsoChardy

  Comentarios