Sur de la Florida

Madre de víctima de tiroteo en Fort Myers: ‘es demasiado duro’

Stephanie White (der.) sostiene uan foto de su hijo, Stef’an Strawder, en su casa en Lehigh Acres, Florida.
Stephanie White (der.) sostiene uan foto de su hijo, Stef’an Strawder, en su casa en Lehigh Acres, Florida. AP

Uno tras otro, más de una docena de adolescentes debieron ser subidos a ambulancias y llevados a varios hospitales tras haber sido baleados afuera del Club Blu, de Fort Myers, en las primeras horas del lunes, al finalizar una noche de fiesta en el lugar y cuando los padres buscaban a sus hijos.

“Le doy gracias a Dios de que mi hija esté bien. Pudo haber salido herida. Las balas llovían por todas partes. Es increíble que los muchachos tengan que correr este peligro”, dijo una de las madres, Stephani White.

La policía de Fort Myers no ha dado muchos detalles sobre el tiroteo, y está tratando de calmar los temores.

“Lo primero que quiero es decir que no se trató de un acto de terrorismo”, dijo Dennis Eads, jefe de la policía de Fort Myers.

Sin embargo, sin duda alguna, fue una balacera intensa. El suelo quedó lleno de casquillos y el edificio terminó lleno de agujeros de balas. En el incidente murieron dos adolescentes, Stef’an Strawder, de 18 años, y Sean Archilles, de 14.

Strawder era un atleta estrella de la secundaria Lehigh Senior High.

“No puedo creerlo, es demasiado duro de aceptar. No puedo creer que haya muerto”.

La madre del joven está inconsolable. Dijo que cuando el muchacho salió de la casa le advirtió que estuviera alerta a cualquier problema.

“Si pasa algo, te tiras al suelo, buscas una mesa, te cubres con ella y te aseguras de esconderte hasta que todo termine”, dijo Stephanie White que le aconsejó a su hijo. “Pero el tiroteo ocurrió afuera de la puerta, así que no pudo ir a ninguna parte”.

Sus compañeros de equipo están destrozados. Stef’an tenía grandes sueños.

“Iba directo a la NBA. Tenía muchos deseos de lograrlo. Lo único que quería era jugar baloncesto”, dijo Jarvis Martin, compañero de equipo del joven muerto.

Por su parte, Jean, el padre de Archilles está devastado. Mostró fotos de su hijo, apenas sin poder hablar sobre su muerte.

“Le puedo decir una cosa, le deseo a mi hijo lo mejor dondequiera que esté. Quizás lo mejor es que se lo hayan llevado al cielo y que ahora descanse en paz”, dijo Jean Archilles.

Un primo de Archilles estaba en el club con él cuando comenzó la balacera. Dijo que echó a correr y en el caos que se armó, lo perdió de vista.

“En cuanto oí los primeros balazos, empecé a correr a mi casa”, dijo el primo. “Pero siguieron disparando. Más tarde, regresé al club y vi a mi primo tirado en el suelo”.

Algunos vecinos escucharon el tiroteo y vieron a adolescentes aterrorizados que corrían por la calle tratando de ponerse a salvo.

“Me lancé al piso en cuanto oí los tiros. Fueron como 15 o 20 disparos seguidos, como si vinieran de un arma automática”, dijo Juan Sentenez, que presenció lo ocurrido.

Con dos tiroteos en masa que han tenido lugar en el estado en los dos últimos meses, Scouten le preguntó al gobernador de la Florida Rick Scott si le preocupaban las armas. Scott le respondió que los delitos en la Florida están en su nivel más bajo de los últimos 45 años.

“Respaldo la segunda enmienda, la segunda enmienda nunca le ha disparado a nadie; es la maldad quien lo ha hecho”, agregó Scott.

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