Sur de la Florida

Daños a la economía de Miami por miedo al zika son inevitables

Melvin Gaitan, del Departamento de Aseo de Miami Beach, limpia los callejones con agua caliente a presión para matar larvas.
Melvin Gaitan, del Departamento de Aseo de Miami Beach, limpia los callejones con agua caliente a presión para matar larvas. el Nuevo Herald

Una de las principales agencias de crédito advirtió que el zika afectará negativamente al turismo en Miami-Dade, y la única pregunta a hacerse es “cuánto” será el daño que el virus transmitido por los mosquitos hará a una industria clave para los ingresos de los gobiernos locales.


Standard & Poor’s (S&P) dijo que era demasiado pronto para saber si la calificación de bonos de Miami-Dade — el parámetro que define la habilidad de un gobierno para pagar sus deudas — se vería afectado negativamente por la advertencia a los viajeros contra el zika que será impuesta a Miami Beach. La agencia mantuvo su calificación de crédito de AA para Miami-Dade (la cual se define como “muy fuerte”) y su pronóstico estable, sugiriendo que S&P no considera que habrá cambios inmediatos para el pronóstico financiero del condado.

Una mujer venezolana que contrajo el virus del zika en su país cuando tenía tres meses de embarazo, espera que su pequeña pueda recuperarse en Miami de las secuelas que le dejó la enfermedad, incluyendo cicatrices en la retina y áreas de calcifica

Los autores del informe escribieron que el mercado inmobiliario de Miami-Dade deberá ofrecer suficiente compensación como para evitar problemas de presupuesto en el caso de que los impuestos ligados a los gastos de los turistas se reduzcan debido al zika. La cuestión clave, dijo S&P era cuán grande será el impacto del zika en el mercado turístico de la región.


“La verdadera cuestión no es si el zika afectará el turismo y otros ingresos relacionados, sino cuánto”, dijo en el informe la analista de S&P Hilary Sutton.

Moody’s, competidora de S&P en la industria de la evaluación de deudas, hizo pública una advertencia similar a principios de este mes, alrededor de una semana más tarde de que el barrio de Wynwood en Miami recibiera una advertencia federal a los viajeros aconsejando a las embarazadas que evitaran el área.

El gobernador Rick Scott se reunió el viernes en Miami Beach con casi un centenar de autoridades, diplomáticos y empresarios locales para solicitar mayores recursos y plantear medidas de emergencia para fortalecer la lucha contra el virus del zika

La semana pasada, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) impusieron la misma advertencia a partes de Miami Beach, incluyendo a gran parte de South Beach, que es el destino turístico más popular de Miami-Dade. Los CDC aconsejaron además por primera vez a las embarazadas y sus parejas “que consideraran la posibilidad de posponer viajes no esenciales a todas partes del condado Miami-Dade”.


A pesar de las advertencias y de la atención de los medios de prensa nacionales, ni los funcionarios de turismo ni hoteleros y dueños de restaurantes han reportado una disminución en sus ingresos.

“Hasta el momento, no hemos visto ningún impacto”, dijo Robert Finvarb, veterano propietario de hoteles. Su carpeta incluye dos hoteles en la zona del zika en Miami Beach: el Hyatt Centric en South Beach, y un Marriott Courtyard en 15 Street.

Finvarb dijo que él ve la cobertura de los medios de prensa como la mayor amenaza a sus ingresos. Hizo notar la alarma que existía sobre el zika en los días que precedieron a las Olimpiadas de Río, y la poca atención que se dio al tema una vez que empezaron los juegos. “Es lo más exagerado que he visto nunca”, dijo. “No hemos visto ni una cancelación”.


Los impuestos hoteleros, la medida más general de la demanda de viajes a Miami-Dade, están creciendo a la velocidad más baja desde la crisis financiera del 2008. Las cifras disponibles solamente miden las ventas hasta junio, semanas antes de que entrara en efecto la advertencia a los viajeros del 1 de agosto sobre Wynwood. Los impuestos han subido un 3 por ciento con respecto al año pasado, pero la oficina de presupuesto del Condado está reduciendo su pronostico de ingresos para el año fiscal que terminará el 30 de septiembre.

Los vacacionistas facilitan dos fuentes clave de ingresos para Miami-Dade: los impuestos hoteleros, los cuales están limitados al 6 por ciento, y los impuestos a la venta, que cuestan el 7 por ciento a nivel de condado.

El gobernador de Florida, Rick Scott, confirmó hoy los cinco primeros probables casos de virus del zika contraídos en Miami Beach, que afectan a tres hombres y dos mujeres, con lo que sumarían hasta ahora 36 los casos considerados autóctonos en el

Los impuestos a la venta financian los gastos generales del gobierno a nivel de estado, condado y ciudad, mientras que dos impuestos a la venta especiales de medio por ciento subsidian los gastos locales de transporte y el sistema de hospitales de Miami-Dade. Los impuestos a los restaurantes, también dependientes del turismo, financian programas a nivel de condado para ayudar a los desamparados y a las víctimas de violencia doméstica.

Los impuestos hoteleros financian mayormente los estadios deportivos, los museos, las instituciones culturales y el marketing de turismo. Pero también se han usado para reemplazar los impuestos a la propiedad en el departamento condal de parques en los últimos años, lo cual ha permitido que la recaudación de los impuestos a la propiedad se encauce a otras áreas del presupuesto. El alcalde Carlos Giménez sacó a relucir recientemente el tema de una reducción de la recaudación de los impuestos hoteleros ante el gobernador de la Florida Rick Scott, y sugirió que le gustaría que el estado compensara a Miami-Dade por los ingresos perdidos.

El redactor del Miami Herald Daniel Chang contribuyó a este reportaje.

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