Obituarios

Líder cívica y benefactora Betty Chapman, viuda de gigante de los medios en Miami, fallece a los 98 años

Alvah y Betty Chapman hablan después de la inauguración del Centro de Conferencias Betty and Alvah Champan en el Edificio Robert McCabe en el recinto Wolfson del Miami Dade College, en una imagen del 11 de marzo de 1997.
Alvah y Betty Chapman hablan después de la inauguración del Centro de Conferencias Betty and Alvah Champan en el Edificio Robert McCabe en el recinto Wolfson del Miami Dade College, en una imagen del 11 de marzo de 1997. El Nuevo Herald File

Una vez le preguntaron a Alvah Chapman Jr. cuál era el secreto de su éxito.

El ahora fallecido líder cívico, quien ayudó a convertir a Miami, su ciudad adoptiva, en una urbe internacional, contestó: “Le debo mi éxito a tres cosas: mi fe cristiana, a mi esposa Betty, el liderazgo, la educación y el sentido de disciplina que aprendí en The Citadel”.

Chapman, presidente ejecutivo y presidente del directorio de Knight Ridder, la antigua compañía matriz del Miami Herald, dijo eso en una entrevista publicada originalmente en The Citadel Magazine en 1999. Chapman, gigante de los medios nacido en Georgia y activista comunitario, se graduó de la academia militar The Citadel, en Carolina del Sur, en 1942. Cuando cursaba primer año, conoció a Betty Bateman, quien visitaba el recinto universitario. Un año después de graduarse, en marzo de 1943, se casaron.

Su viuda, Betty Chapman, falleció el miércoles en su residencia de Miami después de sufrir un embolismo el 10 de febrero, confirmó su hija Dale Chapman.

Betty Chapman tenía 98 años.

Ella también fue una destacada benefactora y activista comunitaria, activa hasta bien entrados los 90 años.

“Siempre hablábamos de Alvah, no hay duda de que se merecía todos los elogios. Pero nunca fue un secreto que la fuerza impulsora de su éxito era Betty”, dijo Eduardo Padrón, presidente del Miami Dade College. “Los dos fueron las personas que más contribuyeron a la comunidad de los que he conocido en mi vida en Miami. Ella siempre me impresionó como alguien muy modesta, pero una verdadera humanitaria y alguien con gran determinación y clase”.

En el 2015, la Chapman Partnership, la organización miamense que ha ayudado a los desamparados durante más de 25 años, galardonó a Betty Chapman con el prestigioso Premio Humanitario Alvah H. Chapman, Jr. Los Chapman habían creado la organización años antes.

“Me siento honrada, pero siento también mucha humildad”, dijo la galardonada en un video del 2015 que rindió tributo a su propio papel en hacer un lugar mejor y más inclusivo.

Primero lo consiguió fuera del candelero público con la crianza de sus dos hijos. Más tarde, fue la fuerza impulsora del nombre y la misión Chapman. Muchos líderes han dicho de Betty Chapman que “fue la mujer detrás de su esposo” y que era “su fuente de fuerza”.

El urbanizador Armando Codina dijo de la pareja: “Fueron verdaderas almas gemelas en un matrimonio bendecido por Dios”.

Codina, presidente ejecutivo de Codina Partners y vicepresidente de la National YoungArts Foundation, identificó dos de esos matrimonios: los Chapman, con quienes viajó frecuentemente a las Bahamas, y el fallecido presidente George H. W. Bush y su esposa Barbara Bush, a quienes llegó a conocer personalmente.

“Eran como una persona en cuerpo y alma”, dijo Codina de los Chapman, y comparó cómo las dos parejas —los Bush y los Chapman— vivieron como iguales.

Alvah, durante su servicio en la Segunda Guerra Mundial y como presidente de una importante compañía de medios, y Bush padre, como presidente de Estados Unidos tomaron decisiones que afectaron a otros a escala nacional, y a veces internacional. Los dos hombres, dijo Codina, lograron tanto debido al consejo valioso de sus esposas.

“Hay esta historia compartida... Si Alvah se confundía, Betty lo ayudaba” dijo Codina. “En varias ocasiones conversé con Betty después del fallecimiento de Alvah, y siempre decía: ‘Él está aquí conmigo’. Todo lo que hicieron, [incluso a favor] de los desamparados, lo hicieron juntos. En Miami hay muchos presidentes ejecutivos que cuando se retiran se mudan al lugar de donde vinieron. Alvah y Betty echaron raíces aquí. Querían estar aquí”.

David Lawrence Jr., presidente de The Children’s Movement of Florida y ex editor del Miami Herald, rindió tributo a Betty en su discurso en la Primera Conferencia de Liderazgo Alvah. H. Chapman Jr en la Universidad Internacional de la Florida en septiembre del 2012.

“Ninguno de nosotros —y Alvah Chapman hubiera sido el primero en decirlo— logra nada solo. Betty Chapman es un buen ejemplo de lo que conozco como una aliada colaboradora, que da apoyo. Ella me recuerda a mi propia madre, una persona de estatura baja pero llena de cosas buenas. En mi propia familia, los nueve hijos Lawrence le podrían decir que mi padre era ‘el fuerte’ en nuestra casa. Pero durante los 20 años de viudez de mi madre descubrimos que era mucho más fuerte de lo que pensábamos, una persona de mucha fe y grandes valores. Esa persona es también Betty Chapman”, dijo Lawrence Jr.

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Foto de archivo de Alvah y Betty Chapman. Ray Fisher Miami Herald File

En 1993, la Comisión de Miami-Dade y la Board of Community Partnership for Homeless establecieron el Centro Alvah H. Chapman, Jr., and Betty B. Chapman, un lugar de asistencia a los desamparados. El trabajo de la pareja a favor de los necesitados se hizo evidente después que el huracán Andrew devastó el sur de Miami-Dade en agosto de 1992. El presidente George H.W. Bush pidió a Alvah a convocar a la comunidad en un esfuerzo que se llamó Reconstruiremos.

Betty fue uno de esos líderes. Su labor, en parte, llevó a la creación de la Chapman Partnership. En 1994, los Chapman donaron medio millón de dólares para ayudar a construir albergues para los desamparados.

Betty dijo que la idea de comprometerse con la asistencia a los desamparados de Miami comenzó en una clase de estudio de la Biblia en 1992. El deseo germinó cuando se mudaron de su casa cerca del downtown de Miami a Coconut Grove. Durante los viajes de Alvah al trabajo, pasaba por campamentos de desamparados debajo de la autopista. En esa clase de estudio de la Biblia Alvah anunció que iba a echar mano a sus habilidades para ayudar a otros, pero necesitaba la ayuda de Betty.

Le dijo: “¡Betty! Tenemos que hacer algo sobre esto”, le contó ella al Miami Herald en el 2009.

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Alberto Ibargüen (izquierda), ex editor del Miami Herald, junto a Betty Chapman y el urbanizador Armando Codina en una foto del 2011. SERGIO ALSINA El Nuevo Herald File

“Ella es una de las mejores personas, de las más generosas que he conocido. Y una de las más optimistas”, dijo Alberto Ibargüen, presidente de la Fundación John S. and James L. Knight y ex editor del Miami Herald.

“Un día llamé a Alvah y Betty contestó el teléfono. El Nuevo Herald acababa de ganar el Premio Ortega y Gasset de periodismo en español y Betty me dijo que le había dicho a Alvah que ella pensaba que ‘si Knight Ridder tiene uno de los mejores diarios en español del mundo, entonces tenemos que aprender a hablar y a leer español’. Betty reportó que Alvah le dijo: ‘Betty, creo que ya se nos acabó el tiempo para aprender español’. Pero siguió pensando en que era una buena idea, cambiar con el mundo y ser parte de él”, dijo Ibargüen.

A Betty Chapman le sobreviven sus hijas Chris Hilton y Dale Chapman Webb, seis nietos y 10 biznietos.

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