Policiales

Se usó una pistola eléctrica para salvarle la vida, dice la Policía. Murió poco después

Un vagabundo de Miami es neutralizado por la policía con una pistola taser. El hombre murió una hora después

Cámaras personales de la policía muestran el momento en que Luis Alberto Luna, de 38 años, fue neutralizado con una pistola taser. Luna murió en el hospital aproximadamente una hora después.
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Cámaras personales de la policía muestran el momento en que Luis Alberto Luna, de 38 años, fue neutralizado con una pistola taser. Luna murió en el hospital aproximadamente una hora después.

Cuando un agente de la Policía de Miami usó una pistola de descarga eléctrica (conocida como Taser) la madrugada del domingo con un vagabundo que entraba y salía caminando entre el tráfico de una concurrida avenida, estaba tratando de salvarle la vida, dijeron las autoridades.

Una hora más tarde, Luis Alberto Luna, de 38 años, murió.

El vicejefe de la Policía Ronald Papier dijo esta semana que Luna estaba sentado en la acera, en la Calle 79 del Noreste, cuando sacó un pañuelo con un cuchillo adentro. El oficial, según Papier, disparó el dispositivo electrónico solo después de que Luna hiciera varios movimientos indicando que se iba a apuñalar.

Papier dijo que el agente usó un arma supuestamente no letal para tratar de evitar que Luna se lesionara o suicidara. El incidente fue capturado por las cámaras corporales de la policía.

“Desgraciadamente, murió”, dijo Papier.

El martes, la Policía divulgó el video de las cámaras corporales que usaban tres agentes. En él, convencen a Luna para que salga de la vía. El hombre camina hacia una caseta de autobús. Allí, Luna, claramente agitado, saca lo que la Policía dijo que era un cuchillo de bolsillo y la agita, golpeándola contra la parte trasera de la caseta de vidrio.

Luego se sienta en el banco y, después de desobedecer órdenes de que soltara el cuchillo, un agente parece aturdirlo con un Taser. Entonces Luna se acuesta en la acera y mueve los brazos como si estuviera tratando de apuñalarse en el estómago. No está claro si el cuchillo llega a tocarlo. Después de recibir otra descarga de Taser, Luna queda inmóvil y los rescatistas tratan de resucitarlo.

La Policía indicó que fue declarado muerto una hora más tarde en el hospital.

Papier dijo que eran alrededor de las 4:45 a.m. del domingo cuando los agentes vieron a Luna entrar y salir por el tráfico en la calle 79 del Noreste, justo al oeste de Biscayne Boulevard. Los agentes lograron sacarlo de la avenida y sentarlo en la acera. Para entonces, los bomberos de Miami ya habían llegado.

Mientras Luna todavía estaba en el suelo, sacó el cuchillo del pañuelo, dijo Papier. Los paramédicos ya tenían una camilla y los policías le pidieron repetidamente que soltara el cuchillo, dijo Papier.

“Empezó a apuñalarse”, dijo el vicejefe policial.

Para entonces, según Papier, había siete policías y un sargento en el lugar. Uno de los agentes disparó su Taser a Luna, dos veces. Luego lo esposaron con esposas de plástico y los bomberos lo llevaron al North Shore Medical Center. Luna fue declarado muerto una hora más tarde.

Los siete agentes involucrados en el incidente fueron reasignados administrativamente hasta el miércoles mientras la Ciudad y el Departamento de Aplicación de la Ley de la Florida investigan las acciones de la Policía que condujeron a la muerte de Luna.

Demostrar que un Taser mata a alguien ha sido particularmente difícil en todo el país, incluso cuando los dispositivos electrónicos paralizantes se han convertido en una alternativa popular frente la fuerza letal. Los médicos relacionan generalmente las muertes ocasionadas por un Taser con algo que llaman “delirio excitado”, que es cuando el cuerpo se sobrecalienta debido a una combinación de drogas.

Ese fue el caso en marzo cuando la Policía de Coral Gables disparó una pistola Taser contra un exterminador de plagas que estaba quitándole la ropa a su novia en el medio de una calle en un intento de “limpiarle el cuerpo de espíritus malignos”. El médico forense de Miami-Dade determinó que Aviel Gutiérrez murió de un “trastorno cerebral agravado por una potente mezcla de drogas”.

La única vez que el médico forense dictaminó que una pistola Taser causara la muerte fue en el 2013 cuando la Policía de Miami Beach persiguió a un artista de grafiti de 18 años llamado Israel “Reefa” Hernández-Lach después de que lo vieran dibujando un McDonald’s abandonado en North Beach. Finalmente, la Oficina del Fiscal del Estado de Miami-Dade libró a los agentes de toda irregularidad. La Ciudad resolvió el caso con la familia del adolescente por $100,000.

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