Policiales

Prometían ‘adelantar turnos’ para conseguir el Plan 8. Y qué fácil era caer en ese embrujo

En la imagen Manuela Leonor Levy, de 74 años; Aurora Mercedes Gómez, de 56 años y Azalia Isabel García, de 60 años, acusadas de estafa en Miami.
En la imagen Manuela Leonor Levy, de 74 años; Aurora Mercedes Gómez, de 56 años y Azalia Isabel García, de 60 años, acusadas de estafa en Miami.

La Policía de Miami desarticuló este viernes una banda de presuntas estafadoras que cobraban entre $1,500 y $3,000 por “adelantar turnos” en las listas de espera para obtener viviendas subsidiadas conocidas como Plan 8.

Según el reporte policial obtenido por el Nuevo Herald, las mujeres identificadas como Manuela Leonor Levy, de 74 años; Aurora Mercedes Gómez, de 56 y Azalia Isabel García, de 60, estafaron a solicitantes de viviendas subsidiadas entre octubre de 2015 y julio de 2017.

Los documentos revisados por el Herald afirman que Gómez dirigía la red y entregaba a Levy y García una comisión del 10 por ciento por cada caso que le presentaban.

El Plan 8 es un programa de vivienda pública del condado de Miami-Dade que ayuda a personas de bajos recursos puedan costear “viviendas seguras e higiénicas”, pagando muy poco o nada de alquiler.

Este programa es financiado por el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos y no siempre está abierto. Por regla general, hay una larga lista de espera para obtener estos beneficios, una situación que era aprovechada por las presuntas estafadoras, explicaron los oficiales.

Según la Policía, las mujeres se acercaban a personas que llevaban tiempo esperando por obtener el Plan 8 y les aseguraban que tenían un amigo en el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano que ayudaría a adelantar su número en la lista de espera a cambio de una pequeña comisión.

Una de las víctimas declaró que entregó $3,000 a las mujeres, que le prometieron que en dos meses estaría residiendo en una de las viviendas en las que se aceptan los bonos del Plan 8 y le aconsejaron que fuera buscando un departamento que aceptara pagos del gobierno.

La víctima se mudó a otra casa, pero la aprobación de costear el alquiler a través del Plan 8 no llegó. Entonces se reunió nuevamente con las presuntas estafadoras que argumentaron haber rellenado mal la solicitud, un error que retrasaría el proceso. Entre diciembre de 2015 y febrero de 2017 la víctima se reunió en seis o siete ocasiones con las mujeres que siempre ponían una nueva excusa para justificar la demora de la ayuda gubernamental.

Otra de las personas estafadas le dijo a García que tenía un hijo ciego y con dificultades auditivas. Fue convencida por García de que su condición calificaba para una de estas viviendas subsidiadas y que conocía a un trabajador social que podía ayudarla a cambio de un “regalo monetario”. La víctima entregó $1,500 a García, que le dejó un número telefónico para contactarla, pero tras varias llamadas solo recibió excusas y nunca recuperó su dinero.

Otra de las afectadas declaró que el jueves 29 de octubre de 2015 se encontró con Aurora Mercedes Gómez en algún lugar de Hialeah y le detalló sus lesiones en la espalda que le producían fuertes dolores hasta el cuello. Gómez le dijo que por $3,000 podría conseguirle beneficios por discapacidad. La víctima dijo a la Policía que dudó, pero después de perdir toda la información personal a la mujer le extendió un cheque por ese monto.

Según la Policía, las mujeres alquilaron un local en Sol Medical Center donde recibían a interesados en solicitar ayudas del gobierno y un testigo vio que llevaban sobres con cantidades entre $300 y $500. En una ocasión, varias personas fueron a reclamar porque habían sido estafadas y, después de varios años de haber pagado, no recibían el Plan 8. En dos ocasiones Gómez reembolsó a los clientes su dinero.

Uno de los clientes de Gómez en Coral Gables, que había pagado $3,000 para que su madre subiera en la lista de espera reclamó por el incumplimiento. Según su testimonio se reunió en varias ocasiones con Gómez en diferentes oficinas en Doral, Miami Lakes y Hialeah. Después de insistir mucho amenazó con ir a la policía y solo entonces Gómez le devolvió los $3,000.

Este miércoles la Policía puso bajo arresto a las tres mujeres. Levy y García admitieron que le presentaban a Gómez posibles interesados y obtenían el 10 por ciento del dinero que ella ganaba con cada uno o una comisión de $250. También admitieron que las víctimas nunca recibieron el bono de Plan 8 prometido. Las acusadas se encuentran detenidas en la cárcel del Condado Miami-Dade Turner Guilford Knight.

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