Huracanes

Tormenta tropical Earl azota este de Canadá

La tormenta tropical Earl azotó este sábado las provincias canadienses de Nueva Escocia y la Isla del Príncipe Eduardo con vientos hasta de 111 km/h, tras haber golpeado el noreste de Estados Unidos sin provocar mayores daños.

El Centro canadiense de huracanes (CDO) había calificado anteriormente a Earl como huracán, al momento de arribar a las costas de Nueva Escocia a las 9:30 a.m., hora local, pero luego lo degradó a tormenta tropical.

"Earl es actualmente una fuerte tormenta tropical'', que azota a Nueva Escocia, la Isla del Príncipe Eduardo así como a Nueva Brunswick con fuertes lluvias y vientos que alcanzan los 111 km/h, arrancando árboles y postes eléctricos, según el CDO.

Una tempestad alcanza la categoría de huracán cuando sus vientos son mayores a los 119 km/h (74 millas).

Según el Centro nacional de huracanes (NHC), con base en Miami, Earl se encontraba a las 2 p.m. hora local 45 km al sur de Charlottetown, capital de la Isla del Príncipe Eduardo, y se traslada a una velocidad de 65 km/h.

Más de 210.000 hogares de Nueva Escocia estaban este sábado sin electricidad, según la empresa Nova Scotia Power, que suministra energía eléctrica en esa provincia.

Las autoridades pidieron a la población que permanezca en sus casas y no acercarse a las costas.

En el aeropuerto internacional de Grand Moncton, todos los vuelos han sido cancelados hasta el momento. Algunos vuelos de salida en el aeropuerto internacional Stanfield de Halifax, capital de Nueva Escocia, también fueron anulados debido al clima.

Earl se dirige más al este de lo que habían previsto los servicios meteorológicos. La tormenta pasará muy cerca de las Islas de la Madeleine, según reportes de Environnement Canada.

El viernes, Earl dejó fuera de su ruta a los estados estadounidenses de la región de Nueva Inglaterra y la península turística de Cape Cod, que no recibieron directamente su impacto.

"En este momento no tenemos informes oficiales de víctimas relacionadas con la tormenta ni informes de daños'', dijo a la prensa Craig Fugate, director de la Agencia federal de control de emergencias de Estados Unidos (FEMA).

Pese a la degradación de la tormenta durante su paso por la costa estadounidense, el transporte permanecía limitado desde y hacia Cape Cod y las islas vecinas de Nantucket y Martha's Vineyard, donde pasó sus vacaciones el presidente Barack Obama con su familia una semana atrás.

Los residentes de Carolina del Norte (sureste) se recuperaban del fenómeno, que generó gran oleaje e inundó las rutas en la baja barrera de islas costeras, mientras los fuertes vientos provocaron cortes de energía.

"Todas las alertas y vigilancias han sido levantadas'' en esa zona estadounidense, añadió Fugate en declaraciones a la AFP.

Los daños han sido "mínimos'', según el funcionario, quien sin embargo advirtió que ‘‘aún quedan 87 días para que finalice la temporada de huracanes. El pico se espera entre el 10 y 11 de septiembre (...) Mantenemos un ojo en el trópico'', donde se forman los huracanes, precisó el funcionario de FEMA.

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