Huracanes

Almacene en su despensa alimentos sanos que duren

Aunque ya es difícil comer sano cuando todo anda bien, eso puede ser prácticamente imposible después de un ciclón cuando no hay electricidad y le han advertido que no beba el agua corriente.

“En una emergencia, con tanto estrés, la idea de comer cinco frutas y vegetales al día se va al diablo”, dijo la dietista certificada Leslie Burman.

Eso es especialmente cierto si usted espera para llenar su despensa de emergencia hasta que salga una advertencia de huracán. Las tiendas están repletas, la gente está frenética, y los estantes, vacíos.

“La gente agarra el primer alimento no perecedero que se encuentran, y no siempre son los más saludables”, dice Burman. “Muchos de mis pacientes pierden los buenos hábitos de alimentación comiendo sus abastecimientos para huracanes. Luego les cuesta mucho trabajo volver al buen camino” añade.

Este año, prepárese para comer sano después de un ciclón por medio de planear y abastecer su despensa de emergencia ahora mismo. Al ofrecer a su familia comidas bien pensadas, usted disminuirá las probabilidades de que coman chatarra durante y después de la tormenta.

Y recuerde el consejo de Burman: “Si a usted no le gusta comer algo en particular antes de la tormenta, no le va a gustar después. No compre nada que no pueda imaginar comerse seis meses después”.

Compras de último minuto: si usted ha hecho planes por anticipado, no debería tener que hacer muchas compras justo antes de una tormenta.

Pero sí puede comprar artículos frescos tales como naranjas, limones, manzanas y zanahorias, así como bananas y tomates verdes que se madurarán con el tiempo. Estos son buenos para merendar, y como ingredientes que se pueden guardar sin refrigeración por periodos cortos de tiempo.

Durante la tormenta: estudios muestran que, cuando estamos estresados, nuestros cuerpos se sienten atraídos por alimentos ricos en grasas y azúcares, afirma Burman, quien está afiliada al Holy Cross Hospital en Fort Lauderdale y tiene una consulta privada.

Es mejor almacenar y merendar golosinas saludables tales como maní, nueces y semillas sin sal, frutas secas, barras de fibra de trigo integral, papitas horneadas, pretzels sin sal, biscotes escandinavos, tortitas de arroz, palomitas de maíz (prepárelas antes de que se vaya la corriente), galletas Graham, crackers, barquillos de vainilla y cajitas de fruta y puré de manzana que se puedan almacenar a temperatura ambiente.

Para los adictos al chocolate que no pueden vivir sin él, compre chocolate sin azúcar, el cual contiene flavonoides con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.

Después de la tormenta: si no hay electricidad y usted tiene carne descongelándose en su refrigerador “desrefrigerado”, pásela a su nevera llena de hielo y úsela lo antes posible. Las carnes picoteadas se echan a perder más rápido que los bistés, las piezas grandes y los trozos de pollo, así que úselas primero.

Pruebe uno de esos cilindros llamados charcoal chimney en vez del líquido, es una manera mejor y más saludable de encender el carbón. Y, para cocinar de manera saludable en la parrilla sin que se peguen la carne o los vegetales, pruebe a rociarlos por ambos lados con aceite adtiadherente.

Además, puede usar astillas de madera en el fuego para crear uh humo aromático que añade sabor sin grasa ni calorías. En las tiendas de productos para acampar podrá comprar bolsas de mezquite, cerezso, aliso, nogal y arce.

Cultívelas: para añadir aún más sabor a su asado a la parrilla y otros platos, use plantas aromáticas frescas. Cultive plantas tales como albahaca, romero y orégano en tiestos pequeños que puede traer dentro de la casa, y no tiene más que arrancarles hojas para cocinar.

Aproveche que la parrilla está caliente: Para una merienda rápida cuando pasa la tormenta, planee. Durante su viaje de último minuto al mercado en busca de alimentos frescos, compre una bolsa de pan de pita de trigo integral. Ahora que tiene la parrilla caliente para la cena, rocíe el pan de pita con aceite de oliva y cocínelo hasta que se tueste bien. Espolvoréelo con hierbas aromáticas picadas, frescas o secas, córtelo en trozos y sirvalo con una salsa.

Granos: Para mojar el pan, use garbanzos en lata con bajo contenido de sodio. Escúrralos, enjuáguelos y hágalos un puré con ajo, aceite de oliva, jugo de limón fresco y tahini (pasta de ajonjolí) para hacer hummus. Un pisapuré puede hacer este trabajo cuando el procesador de alimentos no funciona.

Pescado: el pescado guardado en sobres sellados es una alternativa al pescado en lata. Bumble Bee tiene bistés de salmón ahumado o con sabor a limón y eneldo, así como filetes de atún blanco sazonados con limón y pimienta o mezquite molido. A nosotros nos gusta servir estos a temperatura ambiente.

A comer sopa: las sopas en conserva son excelentes para emergencias, pero muchas contienen demasiado sodio. Pruebe con marcas como Select -Harvest Healthy Request o Healthy Choice que reducen el contenido de sodio. Puede añadirle saltines sin sal.

Coma sus vegetales: en lo que se refiere a los vegetales enlatados, sólo compre los que le gusten a su familia, o si no nadie se los comerá.

A la mayoría de los niños les gustan los niblets de maíz. Y recuerde que los vegetales enlatados tienden a contener mucho sodio, así que busque opciones de contenido de sodio reducido y enjuáguelos antes de usarlos.

A beber: mantenerse hidratado es lo más importante que debe hacerse en una emergencia, según Burman. Eso significa que usted deberá tener a mano la mayor cantidad posible de agua, pura y simple.

Entre otras maneras de hidratarse están los refrescos que son 100% jugo, en lata o cartones asépticos. Y a nosotros nos gusta particularmente el agua de Seltz con sabor a limón, lima o frambuesa. No tiene azúcar ni calorías, y su efervescencia es refrescante.

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