Huracanes

Prepare la piscina antes y después de una tormenta

Las piscinas pueden ser un trastorno antes y después de una tormenta.

Lo importante es planear antes de tiempo en vez de dejarlo para último, según Leslie Chapman-Henderson, presidente de Federal Alliance for Safe Homes (Alianza Federal para Hogares Seguros).

Antes de la tormenta

Pase lo que pase, no vacíe su piscina ni antes ni después de la tormenta. El alto nivel del manto freático del sur de la Florida podría hacer que su piscina “salga” del suelo. Además, una piscina

vacía es un peligro para cualquier persona o animal que pudiera caer en ella.

Y tampoco guarde muebles de terraza en su piscina. Eso puede causarle daños en el fondo y los lados.

“Cualquier cosa que pueda salir por el aire, guárdela”, dijo Chapman-Henderson. Eso incluye muebles, juguetes de piscina, cajas para almohadones y toallas.

Ante todo, Chapman-Henderson urge a las personas que hablen a una compañía local de suministros para piscinas. No todas las piscinas actuales se mantienen limpias con cloro, de modo que “poner en choque” la piscina no es siempre la mejor opción. Todo el mundo debería saber qué tipo de piscina tienen, y averiguar la mejor manera de mantener la calidad del agua antes y después de la tormenta.

Para más consejos, visite Federal Alliance for Safe Homes en flash.org.

Después de la tormenta

Sin electricidad para filtrar y aspirar las piscinas después de un huracán, se pueden convertir en un paraíso para mosquitos.

Para mantener una calidad de agua razonable mientras espera que regrese la electricidad o que le reparen la piscina, saque todos los desechos que pueda. Los desechos orgánicos, como por ejemplo las hojas, absorberán todo el cloro y dejarán el agua sin él.

Si hay desechos en el fondo de la piscina, un aparato llamado Leafmaster podría serle útil. El Leafmaster, que se adosa al mango del cepillo para la piscina, usa una manguera para empujar la suciedad del fondo dentro de una bolsa. Claro que no servirá de mucho si hay mucho barro, arena o aguas albañales en la piscina.

Échele un clorador, ya sea la solución de hipoclorito de sodio al 10 por ciento que se vende en los familiares frascos amarillos o los gránulos de hipoclorito de calcio al 65 por ciento, que se conoce comúnmente como “choque”. Planee y cómprelo antes de la tormenta.

Clore la piscina en exceso de acuerdo con las instrucciones del fabricante. Eso devolverá al agua su color habitual, pero la piscina se verá turbia. Mantenga el agua en este estado superclorado hasta que regrese la electricidad o vengan a repararla. No permita que nadie se bañe en la piscina mientras esté superclorada. El nivel de cloración en que uno se puede bañar es de 1.0 a 3.0 partes por un millón.

Si su piscina presentara roturas en el revestimiento interior u otros daños estructurales, usted necesitará la ayuda de un experto. Escoja uno con cuidado; averigüe sobre su contratista de piscina con Better Business Bureau (Oficina para Mejores Negocios) o el Departamento de Agricultura y Servicio al Cliente de la Florida. En la Florida, 1-800-HELPFLA (1-800-435-7352); fuera de la Florida (850) 410-3800; en español: 1-800-FL-AYUDA (800-352-9832)

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