Opinión

El fenómeno de las deportaciones

Según el presidente Donald Trump, la prensa tiene la culpa de destacar muchos de sus errores y obviar muchos de los mismos errores cometidos por sus predecesores.

Espero no se enojen ni los partidarios de Trump ni los del presidente Barack Obama, quien gobernó los 8 años anteriores al 20 de enero de este año, día en que Trump tomó posesión.

Y pido perdón por adelantado porque Trump tiene la razón. Obama deportó más indocumentados que la suma de todos los deportados por los 19 presidentes que ocuparon la Casa Blanca antes de él.

Janet Murguía, presidente del Consejo Nacional de la Raza, en el 2014 tildó a Obama de “Deportador en Jefe”. El Consejo Nacional de la Raza es un grupo que aboga por los derechos de los inmigrantes indocumentados, y siempre tiende a respaldar a los candidatos demócratas.

Eso sí, en cosas de inmigración, el Consejo es implacable. Critica al que más deporta y defiende continuamente a los indocumentados.

En este caso Murguía no exagera.

En sus primeros siete años en la Casa Blanca Obama deportó a más de 2.7 millones de indocumentados. La cifra es oficial. El Departamento de Homeland Security (DHS) anota en su página de la internet los deportados por año de todos los deportados por cada uno de los presidentes en Estados Unidos.

A Obama le sigue su predecesor, George W. Bush, quien deportó a 1.7 millones de indocumentados. Pero hay más –en ninguno de los 8 años que Bush estuvo en la Casa Blanca– el número de indocumentados deportados fue menor que el número de deportados en cualquier mes en que Obama ocupara el poder.

Estas cifras son importantes ahora que el presidente Trump acaba de cumplir su primer mes en la Casa Blanca.

Los escándalos cada vez que representantes republicanos en la Cámara o senadores del mismo partido, hay cientos de personas que impiden que los funcionarios republicanos hablen. Los interrumpen con gritos e insultos. Todos se quejan de la política migratoria del presidente Trump.

Ahora, a la fecha, nadie ha dicho el número de deportados por Trump en su primer mes en el poder. Pero hay que hacer bulla. Los demócratas quieren imitar la política inventada por el Tea Party (Partido del Te) para darle fuerza al ala conservadora del Partido Republicano.

La política de la rama más conservadora funcionó. Por primera vez en años, un partido tiene la mayoría en ambas cámaras del Congreso y un presidente del mismo partido.

Lo que más me molesta de todo esto es que los noticieros de televisión y los periódicos más importantes del país pocas veces mencionan esta discrepancia entres los deportados por Obama y los deportados por Bush.

Para los medios de prensa Trump es, o va a ser, el peor de los presidentes. O por lo menos dicen que va a deportar a más inmigrantes indocumentados que ningún otro presidente.

De veras no entiendo por qué no comparan los deportados por el último demócrata en la Casa Blanca y el último republicano. Ahí se darían cuenta que Obama ha deportado a más indocumentados que ningún otro presidente.

Otro dato interesante. De acuerdo con el DHS, el primer presidente en deportar a más de 100,000 indocumentados en un año fue Bill Clinton en 1997. La cifra fue 114,432. El año anterior, el mismo Clinton había deportado a 69,680 indocumentados.

En 1992 el presidente George H. W. Bush deportó a 43,671 y su predecesor Ronald Reagan nunca deportó a más de 26,000 en un año de su presidencia.

Eso de las deportaciones masivas es cosa nueva y ya es hora que volvamos a los tiempos más razonables, como los de los presidentes Reagan, Jimmy Carter y todos lo que han gobernado en los últimos 30 años.

Periodista cubanoamericano.

Guimar123@gmail.com

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