Opinión

Las ironías surrealistas en el nuevo gobierno de Estados Unidos

El Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, saluda antes de abordar Marine One en los jardines de la Casa Blanca el 2 de marzo de 2017.
El Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, saluda antes de abordar Marine One en los jardines de la Casa Blanca el 2 de marzo de 2017. AFP/Getty Images

Me pregunto por qué un grupo de voluntarios hispanos por el presidente Donald Trump deben marchar para pedir mano dura con los gobiernos latinoamericanos, si supuestamente una de las razones por la que votaron por él es porque habría mano dura.

¿O es que acaso creen que el Presidente no cumplirá sus promesas? Lleva poco tiempo en el gobierno, así que técnicamente todavía no sabemos en realidad qué hará con respecto a Venezuela, Cuba o Centroamérica, mas allá de una foto y comentarios que han circulado. Si creían que el presidente en el primer día de gobierno restauraría “pies secos, pies mojados”, lamento decir que eso es pura ilusión para los seguidores de esta política. Eso no quiere decir que no pueda pasar, pero iría completamente en contra de su retórica antiinmigración.

Los seguidores de Trump están convocando marchas en apoyo al Presidente en todo el país. Las fundaciones pro reforma migratoria y que protegen a los inmigrantes sin antecedentes penales aseguran que negociarán con el mandatario. Trump promete reforzar el sistema de seguridad fronteriza con más agentes y deportar, pero esta semana frente al Congreso se mostró, al menos de palabra, un poco más abierto a otro tipo de reforma. El grave problema de Trump, es que, hasta el momento, no presenta planes concretos de acción. Y ni hablar de los escándalos que adornan su corta presidencia. Dígase el tema de Rusia. Esta semana el fiscal general de la nación tuvo que retirarse del caso que probablemente relaciona la campaña del actual presidente con un país que tiene uno de los regímenes más sangrientos y corruptos en el mundo. Jeff Sessions se reunió el año pasado dos veces con el embajador de Rusia.

Trump ha mostrado en su historia como empresario que poco le importa la democracia cuando se habla de negocios, ya que, en varias ocasiones en su carrera como constructor, ha explorado, manufacturado (y construido) en países en los que la libertad no es necesariamente total. La revista Newsweek reveló durante su campaña, con fuentes legítimas, todos los momentos en los que Trump tuvo buena relación y exploró negocios con dictadores. El mes pasado, el país que más buscó oportunidades de inversión en el sistema de bienes raíces de Miami Dade, casualmente, fue Rusia. ¿Será que algo saben los rusos que no sabemos nosotros? Rusia siempre ha invertido en Miami Dade, pero es la primera vez que se ve este repunte en búsquedas en el sistema electrónico.

Pero no nos quedemos atrás, las ironías “surrealistas” no solo ocurren en la Casa Blanca y entre los miembros del gabinete presidencial. La semana entrante se espera que se desmonte el Obamacare. Y no hay ni siquiera una idea hasta el cierre de esta columna, publicada, o revelada, de cómo será detalladamente una nueva ley de salud, que se espera que ambas cámaras del Congreso aprueben. Hay algunos indicios, más libertad para los estados, distribución diferente de los fondos al Medicaid, y que los pobres paguen más. Según los demócratas, el plan se trabaja en secreto. Todo está por verse.

En otra nota, es increíble que el Senado, con poca memoria como en casi todo últimamente, haya confirmado a Rick Perry como secretario de Energía, un departamento público que el mismo Perry dijo una vez que nno debería existir. Y las ironías surrealistas continúan. Después de todas las críticas e investigaciones a Hillary Clinton por utilizar su cuenta personal de correo electrónico, esta semana se reveló que el vicepresidente Mike Pence también lo hizo, y para hablar de temas de seguridad fronteriza, cuando era gobernador. Usó una cuenta de AOL. Es que en estas épocas parece que ni demócratas ni republicanos, se salvan.

Periodista y presentadora de televisión y radio.

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