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Opinión

¿Quiénes realmente ayudan a EEUU tras un desastre?

Tommy Nevitt carga a Miranda Abbott, de 6 años, en medio de una inundación provocada por el huracán Irma en Jacksonville, Florida, el 11 de septiembre.
Tommy Nevitt carga a Miranda Abbott, de 6 años, en medio de una inundación provocada por el huracán Irma en Jacksonville, Florida, el 11 de septiembre. AP

A través de los años EEUU ha demostrado una capacidad de recuperación asombrosa tras un desastre natural. Pero EEUU no solamente resuelve sus problemas domésticos con rapidez sino que además presta una importante ayuda a otros países en todos los aspectos. Sin embargo, cuando es EEUU el receptor de los embates naturales, la ayuda que recibe de otros países es limitada.

En el 2005, tras la inundación del 80% de Nueva Orleáns por el huracán Katrina, 151 países ofrecieron $854 millones de ayuda, de los cuales se recibieron solo $115 millones según la U.S. Government Accountability Office (GAO). Muchas de estas contribuciones fueron de carácter político como las de Cuba, Venezuela y Pakistán, con montos solo representativos. La mayor fue la propuesta por Kuwait donando $400 millones en petróleo, algo que fue desechado por los costos implícitos en la operación. También se rechazaron 400,000 comidas “listas para servir” donadas por el Reino Unido. Su contenido de carne no estaba autorizado en EEUU.

Es lógico que aparte de un sinnúmero de regulaciones que existen en EEUU, el país debe vigilar estrictamente las ayudas propuestas de países hostiles, máxime cuando existe una alerta constante por el terrorismo internacional. Ahora bien, si comparamos estos $115 millones recibidos con los $48,400 millones que EEUU había donado al mundo para el 2012 (Gobierno Federal de EEUU) vemos que la diferencia es abismal. En efecto, para ese año EEUU había contribuido en 184 países con $31,200 millones en asistencia económica y $17,200 millones en asistencia militar. Si las Naciones Unidas tenían entonces 193 miembros, EEUU contribuyó por lo tanto con el 95% del mundo.

Es importante destacar que las donaciones que reciben muchos países a menudo son desviadas para otros propósitos, incluyendo la corrupción. Por ejemplo, las contribuciones en mercaderías donadas a Cuba tras un desastre natural, generalmente terminan vendiéndose en tiendas dolarizadas.

Pareciera que es una obligación o un hecho tácito que EEUU socorra a otros países en sus procesos de reconstrucción. Se espera siempre que EEUU intervenga con equipos, asesoramiento técnico y ayuda masiva en metálico. Supuestamente esa es la posición de un líder mundial. ¿Pero acaso un líder no merece ser ayudado también cuando es azotado por fenómenos naturales?

Sucede que el noble pueblo norteamericano se conduele de ver a otros seres humanos en la penuria y desesperación, y humana y desinteresadamente ofrecen su ayuda en situaciones de apremio.

Internamente en EEUU se percibe hermandad, se nota como los vecinos se ayudan mutuamente. Ahora, tras el paso del devastador huracán Irma, la laboriosidad del pueblo norteamericano se puso de manifiesto una vez más. Inmediatamente comenzó la fase de reconstrucción, las miles de toneladas de escombros fueron amontonadas en las esquinas para facilitar su recogida, las zonas inundadas están siendo debidamente tratadas, algunas con bombas de achique, las compañías de electricidad dispusieron de miles de trabajadores y equipos para restaurar la energía en millones de hogares. Muchas empresas donaron dinero en efectivo y concedieron días de gracia a sus clientes. En fin, todos aportaron de alguna forma en esta fase de recuperación para una vuelta a la normalidad lo más rápido posible.

Lo cierto del caso es que la recuperación de EEUU siempre es efectiva y veloz. Hay muchos países que tras un desastre permanecen por años en ruinas, como es el caso de la zona oriental de Cuba tras el paso del huracán Sandy en el 2012. No obstante, como en toda sociedad, no faltarán los mercaderes de la pobreza, aquellos que en medio de la ausencia de empleos y la desesperación, aprovechan la ocasión para despojar de sus pocos bienes a las personas, que después de un desastre natural, incumplen sus plazos de pagos.

La recuperación de EEUU en casos como este, sin duda es un ejemplo para el resto del mundo. Es admirable ver como la disposición y los recursos públicos y privados se abocan por completo al proceso reconstructivo. Por eso EEUU es lo que es, el primer país del mundo, que resuelve con entereza sus problemas internos y acomete con hermandad aquellos externos. Esta es una de las razones por la que muchos quieren vivir en la gran nación americana, quien generosamente les ha abierto las puertas a millones de inmigrantes.

La mayor parte del mundo nos admira y lamentablemente otros nos envidian. Pero aún con todo, la grandeza de EEUU sigue presente.

Economista y periodista.

Siga a Benjamín F. DeYurre en Twitter: @DeYURRE

Esta historia fue publicada originalmente el 18 de septiembre de 2017, 2:24 p. m. with the headline "¿Quiénes realmente ayudan a EEUU tras un desastre?."

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