Opinión

Aseguren las escuelas con policías capacitados, no maestros

Un grupo de corredores pasa junto al memorial de las víctimas del tiroteo en la secundaria Marjory Stoneman Douglas, el 21 de febrero. El equipo de carreras a campo traviesa de la escuela organizó la carrera en homenaje a los caídos.
Un grupo de corredores pasa junto al memorial de las víctimas del tiroteo en la secundaria Marjory Stoneman Douglas, el 21 de febrero. El equipo de carreras a campo traviesa de la escuela organizó la carrera en homenaje a los caídos. AP

Se me revuelve el corazón cada vez que pienso en los hechos sucedidos en la escuela Parkland de Broward, donde 17 personas perdieron la vida. Y se me revuelve el estómago cada vez que pienso en comentarios escuchados acerca del hecho, ridículos, mal pensados, inescrupulosos. Tratar de explicar lo que pasó, criticando a las personas que quieren un mayor control en la compra y venta de armas, es sencillamente fuera de este mundo. Y llegar a pensar que armar a los maestros puede ser una solución es simplemente una locura.

Hablemos del caso del policía escolar que no entró a salvar a los estudiantes, según lo que ha dicho el mismo jefe de la policía de Broward. El agente, que estaba en otro edificio resolviendo un problema estudiantil, escuchó los disparos y se puso a la defensiva, pero no entró a enfrentar al pistolero. Estando armado. Según una rueda de prensa del jefe de la policía, la labor del agente era entrar y matar al asesino.

Dicho esto, si un policía armado y entrenado sintió pánico o no actuó o quién sabe qué pasó por su mente, pero no salvó a los estudiantes, ¿qué podemos esperar de maestros armados? ¿Qué percepción podría tener un estudiante de secundaria de un maestro que ande con un arma mientras da las clases? Porque de repente el de la escuela elemental no se da cuenta, aunque con lo listos que son los chicos de ahora y el acceso al internet es casi imposible ocultar algo hoy día.

Algunos de los argumentos que he escuchado esta semana en medio del circo mediático que se ha generado a raíz de la tragedia (una vez más), son absolutamente inaceptables. Empezando por los de la autoridad máxima de este país, Donald Trump, y el de una de las autoridades máximas de la Florida, el senador Marco Rubio, que es un fiel defensor de la segunda enmienda. Trump sugirió que los maestros se armaran, y después como casi todo lo que él hace, se retractó. Rubio no estuvo de acuerdo con Trump en esto, pero se ha mostrado más negado a controlar el uso de las armas, aunque sí dijo durante un foro con estudiantes que cree que 18 años no es la edad apropiada para tener un arma en Estados Unidos, que hay que subir la ley en referencia a la edad. Rubio (padre de niños en edad escolar) prometió a los sobrevivientes de la masacre que hablaron con él, en televisión, que estará tratando de lograr algunas regulaciones. Pero se necesita más, mucho más que esto. Se necesita más. Mucho más control que esto.

La Asociación Nacional del Rifle (NRA) en esta ocasión ha recibido mucho menos respaldo. Pero ha sacado a sus voceros a defender su posición. Deberían vetar las donaciones de asociaciones como la NRA a políticos para que automáticamente el discurso cambie en Washington. Sobre todo, entre los republicanos.

Conservar la segunda enmienda es posible. Pero bajo la ley. No en este descontrol que está matando a la gente. La gente está cansada de que un tiroteo se torne en un circo mediático y político. La última encuesta publicada el viernes muestra que el 65% de los estadounidenses quieren leyes más estrictas en referencia al control de armas. Y hay que asegurar las escuelas. Los padres no deberíamos dejar a nuestros hijos en la escuela con el corazón en la mano. Para eso no deberían escatimar.

Periodista y presentadora de televisión y radio.

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