Opinión

HELEN AGUIRRE FERRE: En defensa del Zunzuneo

Si viene de los Estados Unidos, tiene que ser malo. Esa es la conclusión de algunos críticos de ZunZuneo, la plataforma estilo Twitter que la administración de Obama promovió en Cuba para propagar información y animar las comunicaciones personales en la isla.

Uno de sus críticos más acerbos, el senador Patrick Leahy (demócrata de Vermont) calificó el programa de “tonto, tonto, tonto” y “ridículo” porque Estados Unidos había promovido la plataforma “discretamente”, como si cualquier sistema de comunicaciones libre del control del gobierno de Castro pudiera ser presentado de ningún otro modo.

De hecho, estos programas no son nuevos y, si se les maneja del modo adecuado, deben ser animados como un mecanismo adicional para la promoción de la democracia. Además, en la presente era de vigilancia de NSA sobre todos los estadounidenses, un programa como ZunZuneo no debería ser una sorpresa verdadera.

ZunZuneo es consistente con estrategias anteriores de política exterior de EEUU. Archivos históricos muestran que eso fue vital en la ayuda a los disidentes soviéticos en Europa durante la Guerra Fría. Radio Europa Libre surgió en 1950 anunciada como la única programación estadounidense no gubernamental de radio en una época en que a muchos países se les negaban las mismas libertades que a Cuba. Los programas incluían noticias, música e historias que cautivaban la imaginación sobre lo que podía ser vivir en libertad. El programa tuvo tanto éxito que, cuando varios miembros del Congreso trataron de eliminarlo tras descubrir que estaba financiado por la CIA, su popularidad era demasiado grande. Se había convertido en parte integral del movimiento por la libertad detrás de la Cortina de Hierro a pesar de que los soviéticos trataban de bloquearlo periódicamente con interferencias de radio. El financiamiento del gobierno pasó entonces de una operación encubierta a una operación al descubierto, la cual sobrevivió la caída del Muro de Berlín.

Un sinnúmero de disidentes dependían de Radio Europa Libre, completamente conscientes de su historia como una operación financiada por el gobierno de EEUU, porque era su único medio de conseguir alguna información sobre lo que estaba pasando, tanto dentro de la región como en Washington D.C. Es responsable, en parte, de producir cambios pacíficos en Europa. Eso podría funcionar en Cuba de la misma manera.

Estados Unidos tienen un historial de utilizar la ayuda exterior para estimular la democracia a través del desarrollo económico. La agencia federal de relaciones exteriores conocida como USAID fue establecida bajo la administración de Kennedy en 1961. Creada inicialmente para salvar de la inanición a los países más pobres del Tercer Mundo, USAID introduce además estrategias de mercado libre en las economías emergentes, en particular en los países del antiguo Bloque del Este. Su misión ha sido consistente y no particularmente velada en sus esfuerzos por forjar vínculos proestadounidenses en el extranjero.

Ahora estamos en la era de la tecnología de las comunicaciones personales, lo cual ha hecho la revolución más rápida y oportuna. Durante la Primavera Arabe, muchos egipcios usaron la tecnología, en especial los mensajes de texto y los medios sociales de Internet, para compartir información sobre lo que estaba sucediendo en El Cairo. Las multitudes se congregaron con mayor rapidez, los periodistas reportaron con mayor rapidez, y el cambio –para bien o para mal– ocurrió con mayor rapidez. En Venezuela, los estudiantes opuestos al régimen de Nicolás Maduro usan mensajes de texto para coordinar estrategias con objeto de derrocar su gobierno opresor. Los disidentes pueden moverse simultáneamente en tiempo real cuando hace falta. Algunos han alegado que EEUU no debería auspiciar el tipo de malestar que llevó al levantamiento árabe o a las protestas en Venezuela. La verdad es que Estados Unidos no hace más que aprovechar el descontento orgánico que ya existe.

Sin embargo, ZunZuneo es un programa diferente que causa cierto malestar, pero sólo en cuanto a su origen en USAID, no por su misión. La pregunta a hacerse es si este programa no estaría mejor aprovechado de ser implementado por otra agencia. La respuesta es un “sí” resonante. USAID es una herramienta inestimable, pero ha tenido más éxito en la promoción de comunidades económicamente sustentables que de programas tales como ZunZuneo.

El programa tipo Twitter en Cuba es diferente, tanto por su método como por su sentido. Las misiones económicas y en pro de la democracia de USAID son igualmente importantes, pero distribuir abiertamente tecnología dentro de un país hostil presenta circunstancias y expectativas que hacen de USAID el lugar equivocado para un programa de ese tipo. Luego de la revelación de las raíces del financiamiento de ZunZuneo por parte del gobierno estadounidense, la presencia de USAID en el extranjero será vista con mayor desconfianza, aunque en ciertos y determinados medios todo programa del gobierno de EEUU es visto con desconfianza.

Se espera de USAID que sea transparente tanto a nivel internacional como dentro de Washington, D.C.; la realidad es que los programas gubernamentales no pueden ser transparentes y discretos al mismo tiempo. Cambiar la sede cambiará la conversación.

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